| 9/5/2003 12:00:00 AM

Película de acción

El repunte de la construcción terminó dinamizando el negocio de la exhibición de cine en Colombia. Los operadores mueven sus fichas para estar en los mejores proyectos.

La proliferación de centros comerciales en Colombia, desatada por la reactivación del sector de la construcción, se convirtió en el mejor escenario para intensificar la fuerte competencia que desde hace cuatro años vienen librando los exhibidores de cine en el país. Las negociaciones cerradas y por cerrar con los constructores abundan.

Cinemark abrirá nuevos multiplex en los centros comerciales Palmetto Plaza, de Cali; San Rafael, de la Colina Campestre en Bogotá, y Cable Plaza, de Manizales. Cine Colombia responderá con su presencia en Ciudad Victoria, de Pereira; Cosmocentro, en Cali, y el Portal de la 80, en Bogotá; mientras Procinal estará en Unicentro de Occidente y en un par de proyectos más en Cartagena y Medellín. Por último, Royal Films repuntará este año con la inauguración de 23 salas adicionales en Tuluá, Medellín, Sincelejo, Barranquilla y Cúcuta. Todos los exhibidores, sin excepción, adelantan además procesos de ampliación o definición de nuevos proyectos.

La fiebre de los multiplex tocó incluso a las grandes cadenas de comercio en Colombia. Así, para el segundo semestre de este año, la compañía barranquillera Royal Films -que opera un multiplex en un Carulla Vivero de Cúcuta- abrirá seis salas de cine en el nuevo Carrefour de Medellín (en noviembre) y otras seis en el Exito de Barranquilla (en diciembre).

"La cadena tiene clara la tendencia mundial hacia combinar en una sola experiencia las compras con el entretenimiento. Es tan corto el tiempo disponible que las personas buscan optimizarlo, y nada mejor que tener todo en un mismo lugar. Los estudios de mercado que hicimos en Barranquilla nos mostraron esa realidad y, aprovechando el tamaño del terreno que tenemos allí, buscamos un concesionario local para ofrecer cine", explica un vocero de Almacenes Exito. El hipermercado también tendrá gimnasio y parque infantil.

En consecuencia, el objetivo de los grandes exhibidores de cine es crecer su oferta y apropiarse de zonas estratégicas, ahora que la densidad de pantallas por número de habitantes del país lo permite.



Las ciudades intermedias

El negocio de la exhibición de cine en Colombia movió el último año cerca de US$38 millones, de los cuales 70% correspondió a taquillas y 30% a comida. Aunque esta cifra es importante, mayor aún es el potencial de crecimiento que tiene esa industria. Basta mencionar que Colombia apenas supera las 300 salas en todo el territorio y que su promedio de habitantes por cada pantalla es de solo 130.000, muy inferior a los 92.000 de Brasil; 42.300 de Argentina, y 36.700 de México. Incluso, al promedio latinoamericano de 80.800 y al global, de 42.000.

Pero la meta tampoco es llegar a densidades como la de Estados Unidos, donde hay una pantalla de cine por cada 8.000 personas, sino encontrar el justo equilibrio. "Se está reduciendo el potencial de crecimiento para los exhibidores en las zonas de mayor concentración poblacional", afirma Jorge Enrique Gutiérrez, gerente de Procinal.

Por eso, la mirada de los líderes de este mercado ha empezado a tomar otra dirección: las ciudades intermedias. "La ventaja es que son poblaciones con muchos habitantes y pocas alternativas de entretenimiento, donde hay bastante terreno por ganar", comenta una fuente del sector. Así las cosas, el nuevo objetivo incluye ciudades como Villavicencio, Neiva, Ibagué, Tuluá, Santa Marta, Pasto, Barrancabermeja, Manizales y Popayán. De mirar únicamente poblaciones con más de 500.000 habitantes, la industria pasó en cuestión de meses a contemplar proyectos en cualquier ciudad con más de 250.000 personas. Actualmente, Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla concentran el 70% de las pantallas de cine que hay en el país, y el 30% restante está repartido en su mayoría entre las ciudades intermedias. De ellas, cuatro muestran una mayor oferta y siguen llamando mucho la atención de los operadores: Bucaramanga, Cartagena, Cúcuta y Pereira. "Son las más apetecidas en la actualidad, pero podrían saturarse rápidamente", agrega una fuente del sector.

"Llevamos 35 años con presencia mayoritaria en ciudades intermedias o en barrios de estratos 2, 3 y 4, para las grandes capitales. Ellos son para nosotros los mejores clientes y, por eso, los buscamos en donde estén. Nuestro interés, por tanto, es llegar a poblaciones que tengan de 120.000 habitantes en adelante", anota Abraham Oshman, presidente de Royal Films.

La compañía barranquillera -que tiene 41 salas en todo el país-buscará de esa manera competir por el porcentaje de mercado que perdió en los últimos años, y en lo que resta del año abrirá 23 nuevos teatros. "Aunque este negocio no es fácil, hemos visto que la gente está saliendo y que el mercado pide más alternativas", agrega Oshman, de Royal Films, el exhibidor que ha venido cerrando sus teatros en el centro de las ciudades -que eran muchos- y ahora solo construye cinemas en formato multiplex: "mínimo cuatro salas y máximo siete", concluye el directivo.



Diversidad es la cuestión

Pero las estrategias de penetración en poblaciones intermedias deben avanzar en forma paralela con las de consolidación en las grandes ciudades. De hecho, Royal Films se les midió también a los proyectos con Carrefour, en Medellín; Almacenes Exito, en Barranquilla; y culminará antes de 2004 uno más con La 14, en Tuluá. Además, adelanta varias ampliaciones en el número de salas de sus actuales multiplex.

La competencia exige llegar al mayor número posible de públicos. Por ello, Procinal decidió entrar a Cartagena pero sin cambiar sus políticas originales de operar únicamente dentro de centros comerciales y en ciudades grandes. "Buscamos zonas con mucho tráfico y fácil acceso, y tenemos varios puntos de la capital actualmente en negociación", afirma Jorge Enrique Gutiérrez, de Procinal. La empresa cuenta hoy con 42 salas, tiene presencia en Bogotá y Medellín, planea entrar a Cali y abrirá más de 20 teatros en los próximos 12 meses.

Mientras tanto, Cine Colombia y Cinemark estudian alternativas en todos los puntos cardinales del país y luchan, el primero, por conservar su amplio liderazgo y, el segundo, por recortar la diferencia y consolidarse en el segundo lugar. Este es el desarrollo de una dinámica que disparó la multinacional estadounidense con su entrada al país hace cuatro años, y que Cine Colombia enriqueció pues demostró ser uno de los mejores competidores de Cinemark en el mundo. Además, en los últimos 18 meses, la fuerte competencia también despertó a Procinal y Royal Films como jugadores importantes del mercado en el país.

Así las cosas, hoy la exhibición de cine en Colombia está más concentrada que nunca. Apenas cuatro compañías manejan el 89% de los ingresos de toda la industria y las demás solo reciben el 11% del total vendido por el sector, aunque su oferta de sillas todavía representa el 42% del mercado nacional. "Muchos municipios del país solo cuentan con una sala pantalla", dice un informe del Fondo de Promoción Cinematográfica Proimágenes en Movimiento. Y no es para menos. Construir un multiplex implica inversiones de US$150.000 y adecuarlo con equipos y sillas de última tecnología, unos US$250.000 más. Algo que solo pueden asumir compañías con gran músculo financiero, como las que actualmente lideran el negocio en Colombia.



Panorama

Pero el mercado sí da para sostener a cuatro grandes exhibidores, y hasta podría recibir algunos más. De hecho, en los últimos tres años, las taquillas han crecido arriba del 20% en valores y el número de pantallas por habitante tiene un 100% de potencial para crecer.

"Los multiplex no funcionan solos y necesitan los desarrollos comerciales que estamos viendo. Esta es una gran oportunidad para la industria, que podría crecer en el corto plazo hasta en 150 pantallas", dice Pablo Umaña, gerente de Cinemark Colombia. Además, la entrada de las grandes cadenas de hipermercados al negocio deberá atraer un número mayor de clientes a cine y, a mediano plazo, llevar los multiplex todavía a más regiones del país.

No obstante, la dinámica de centros comerciales podría saturar de teatros las principales ciudades. "Por cada sí, los exhibidores reciben nueve ofertas adicionales de los constructores", afirma una fuente del sector. Es decir, la decisión de participar o no en un proyecto será la clave para sobrevivir y ganar mercado en esta industria, que tiene altos costos; lento crecimiento en número de espectadores y precios de boleta, y usuarios cada vez más exigentes. En síntesis, la pelea en la exhibición está para alquilar balcón.
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