| 7/23/2004 12:00:00 AM

Pavco y Gerfor recargan baterías

La agresiva batalla publicitaria en la que están enfrascados estos dos fabricantes de tubos y accesorios de PVC, es apenas una parte de lo que cada uno de ellos ha venido haciendo para crecer en el mercado.

El auge que desde hace varios meses experimenta el sector de la construcción revivió la vieja rivalidad comercial entre Pavco y Gerfor por el mercado de los tubos de PVC en el país, negocio que hoy mueve $350.000 millones anuales, según cifras que maneja esta industria. Pero más allá de la agresiva batalla publicitaria en la que están enfrascadas, cada compañía ha venido haciendo movidas estratégicas en los últimos años para fortalecer y defender su posición en el mercado, acordes con su tamaño y músculo financiero.

Pavco forma parte del grupo suizo Amanco. Tiene activos por $237.000 millones y el año pasado facturó $194.000 millones en ventas, mientras que sus utilidades ascendieron a $15.011 millones. Gerfor, por su parte, es una empresa familiar de capital colombiano. Sus activos son del orden de los $77.000 millones y a diciembre del año pasado sus ventas totalizaron $63.867 millones y sus utilidades $1.532 millones.

Aunque ninguno quiso dar cifras de participación en el mercado, algunos de sus proveedores sostienen que Pavco controla el 50% del negocio de los tubos y accesorios de PVC, mientras que Gerfor se queda con el 20% que le garantiza el segundo lugar.

Guardadas las proporciones entre una compañía y otra, ambas están dando pasos importantes en el desarrollo de nuevos productos, se han hecho al control de otras empresas y están incursionando en nichos relacionados con construcción e infraestructura.

Pavco, por ejemplo, se dedicó en parte a ampliar su portafolio de productos para los sistemas de acueducto y alcantarillado. En cuanto a los primeros, su movida más importante fue la inversión de US$4 millones para traer desde Europa la más reciente tecnología para la fabricación de tubos para este tipo de obras, denominada Biaxial y desarrollada por la firma Wabin, de Holanda. Mauricio Nieto, presidente de la compañía, explica que la forma como se fabrica este tubo permite manejar las moléculas del PVC en dos sentidos, lo cual lo hace flexible, liviano y resistente a la propagación de fisuras.

Y con respecto a otros productos para sistemas de alcantarillado, Pavco también desarrolló nuevos tipos de tuberías, como la Novafort y Novalovc. Así, tiene una variada oferta de diámetros que oscilan entre 4 y 60 pulgadas.

Gerfor, por su parte, tiene previstas inversiones por US$3 millones para la fabricación de tuberías de grandes diámetros, para lo cual adquirió un lote de 236.000 m2 en Cota, Cundinamarca. Allí está construyendo una moderna planta de producción de 80.000 m2 que contará con una bodega de 25.000 m2. Según Germán Forero, presidente de la compañía, la idea es que Gerfor incremente su participación en los negocios de infraestructura, como la construcción de sistemas de acueductos y alcantarillado, pues la mayor actividad ha estado concentrada hasta ahora en la construcción y en la reposición de tubos y accesorios de PVC.



Las adquisiciones

Otro aspecto llamativo de esta competencia es que tanto Pavco como Gerfor adquirieron empresas que tienen gran trayectoria en la fabricación y comercialización de tubos de PVC, especialmente en la Costa Atlántica y Antioquia. En este sentido, Amanco compró la totalidad de las acciones de Amero A.G., casa matriz de Ralco. Esta fábrica colombiana con sede en Barranquilla data de 1950 y hoy está dedicada a la fabricación de tubosistemas para diferentes usos y factura $40.000 millones anuales.

Nieto advirtió que Ralco y Pavco no se van a fusionar, aunque sí sumarán algunas sinergias para fortalecer la posición competitiva de las dos compañías. Por ello, seguirán manejando sus propios portafolios de productos, canales de distribución y clientes. Sin embargo, la marca Ralco va a desaparecer del mercado, pues para autorizarle a Amanco la adquisición, la Superintendencia de Industria y Comercio exigió que la compañía cambiara de razón social, por lo que de ahora en adelante se llamará Celta S.A.

De hecho, esta superintendencia ya había advertido a Pavco y a Ralco sobre supuestas infracciones a las normas de promoción de la competencia y prácticas comerciales restrictivas, tras encontrar que tenían precios prácticamente idénticos y que se cambiaban en períodos similares. Las dos empresas tuvieron que comprometerse a fijar sus precios con base en sus costos de producción, gastos, inventarios y oferta y demanda de sus productos.

Gerfor, a su vez, también buscó la forma de fortalecerse en la Costa, y lo consiguió gracias a que pudo hacerse a los activos de Tecnosa, una fábrica de tubos de PVC muy reconocida en esta región del país. Con esta adquisición, que la empresa considera como estratégica, Gerfor ampliará su cobertura en los departamentos del norte del país y atenderá desde la capital del Atlántico el mercado del Caribe y Centro América, donde por ahora mantiene inversiones en El Salvador y Guatemala.

Estos hechos hacen prever que la competencia por el mercado de los tubos de PVC se trasladará a la Costa Atlántica, pues Gerfor tenía hasta ahora una planta en Bogotá y otra en Neiva, por lo cual concentraba la mayor parte de su operación en el centro del país.



Alto margen

Debido a que el sector de la construcción estuvo prácticamente paralizado durante varios años, las empresas del sector tuvieron que buscar alternativas igualmente rentables mientras volvía la reactivación. Pavco le apostó a productos únicos en el mercado, especialmente para obras de infraestructura, que al mismo tiempo ofrecieran soluciones novedosas y le representaran a la empresa márgenes más elevados por su especialización. Así la Unidad de Geosintéticos, que desarrolla mallas impermeables sintéticas y resistentes a la tensión, lanzó el geotextil no tejido, en cuyo proceso invirtió US$3,5 millones. Esta fibra se está utilizando en obras de ingeniería civil como túneles, campos deportivos y vías, entre otras. Según Nieto, este producto se puede convertir en una de las grandes soluciones para problemas de drenaje como el que viene presentando TransMilenio.

En esta misma categoría se crearon geomallas biorientadas que se fabrican con polipropileno y que se utilizan de refuerzos en las vías. También se destaca en este portafolio otra malla de polipropileno de apariencia natural y de alta resistencia que protege el suelo de la erosión producida por el viento o la lluvia, al mismo tiempo que ofrece sombra y calor para favorecer el desarrollo de vegetación.

En la búsqueda de nuevas oportunidades, Gerfor regresó al negocio que había abandonado a finales de los 70: la fundición, proyecto en el que han invertido $500 millones. La meta es producir grifería de cobre para cubrir la demanda nacional e internacional. Como parte de este proceso, en una misma planta ha integrado tres empresas que trabajan en la línea de la fundición, el cromado y la metalmecánica.

Forero recuerda que la fundición fue uno de sus primeros negocios, por allá en 1972, cuando montó un pequeño taller en un garaje del norte de Bogotá, hasta que en 1979 decidió incursionar en la fabricación de accesorios de PVC. Pero en 1984 comenzaron a producir tubos en este mismo material. "No fue nada fácil ingresar a este mercado que hoy sigue siendo igual de competido. Nosotros hicimos, y aún lo seguimos haciendo, que el consumidor llevara por los mismos pesos más tubería a su obra".

Buena parte de estos desarrollos dependerá de la manera como evolucione la construcción en Colombia. Por ahora, el auge continúa, especialmente para viviendas de los estratos 4, 5 y 6, pese a que ya se están presentando saturaciones en algunos sectores de varias ciudades del país, entre ellas Bogotá. La actividad no despega en la vivienda de interés social, que es la que mayor materia prima demanda por el volumen, y la inversión pública en obras de infraestructura como carreteras, acueductos y alcantarillados tampoco da muestras de reactivación.

Por lo pronto, todo parece indicar que las cuñas de radio en las que Gerfor y Pavco se dan prácticamente con el tubo seguirán al aire. Mientras esto ocurre, otros competidores se vienen fortaleciendo, como Tubotec. Esta empresa bogotana interesó al grupo costarricense Durman Esquivel que por US$2,5 millones terminó adquiriendo el 50% de la empresa. Esta compañía, que se dedica a la fabricación de tubos de plástico de PVC para la construcción, anunció inversiones adicionales por US$4 millones para fortalecer su operación en Colombia, lo que supone que la 'guerra' del PVC se va a poner cada vez más candente.
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