| 9/1/2006 12:00:00 AM

Paso a negocios más refinados

La modernización de la refinería de Cartagena entre Glencore y Ecopetrol abre juego a nuevos negocios de exportación de combustibles y al fortalecimiento de la industria petroquímica.

El cierre de la licitación para la modernización de la refinería de Cartagena con la victoria de la suiza Glencore International AG, ampliamente reseñada por medios nacionales e internacionales, trae para el país varias alternativas de buenos negocios además de la obvia, el aumento de la capacidad de la capacidad de refinamiento de 78.000 barriles diarios a 140.000, de acuerdo con Ecopetrol.

Es la industria petroquímica la que espera lograr la construcción de una cadena completa, y con ella conseguir disponibilidad de producción que constituye hoy un alto porcentaje de sus costos. "Esperábamos este plan de modernización desde hace 16 años, para conseguir la integración de la cadena petroquímica", comenta Rodolfo Gedeón, presidente de Petco. "Cuando la refinería fue creada en 1955 por Exxon, no había sector petroquímico en el país, pero con su desarrollo en la década del 60, empezó a crecer una necesidad en el país que hasta hoy, con este acuerdo, puede obtener satisfacción", explica Gedeón.

Los expertos dicen que el sector petroquímico necesita materias primas colombianas para ganar competitividad y la nueva refinería va a asegurar la existencia del eslabón más importante para que esta cadena se fortalezca. "Uno de los compromisos establecidos en esta sociedad, es la disposición de 40.000 barriles diarios con características de materia prima para alimentar una planta de producción de olefinas, que son básicas para la industria. Esto abre las puertas para nuevas inversiones", afirma Carlos Alberto Garay, presidente de Acoplásticos.

Los empresarios del sector petroquímico hablan de una alta demanda de productos básicos como etileno, propileno, butadieno que podrían ser producidos en el país con una planta de olefinas, lo que a su vez supondría el abastecimiento de derivados como el polietileno, del que se importan más de 300.000 toneladas al mes. "El país exporta crudo a US$70 el barril, mientras importa materias primas a un precio entre 20 y 25 veces mayor", asevera Gedeón, de Petco. "Tenemos la oportunidad de maximizar los beneficios de una industria con mucho peso en el país".

Luego de la conformación de la nueva empresa que administrará la refinería y la llegada a su caja de los US$630,7 millones que pagará la suiza Glencore por el 51%, y los US$250 millones de la empresa colombiana de petróleos, para la ampliación y modernización, se tendrán 4 años para ejecutar la obra. "En este tiempo sería estratégico conseguir un inversor que desarrolle la planta de olefinas, una inversión que podría estar por los US$800 millones", comenta Garay, de Acoplásticos. "Es un plan muy factible pues se tendrá garantizada la materia prima básica, además de la gran demanda interna que existe para productos derivados, y la necesidad de asegurar su disponibilidad que es clave en esta industria para los productores y nuestros clientes dentro y fuera del país", diserta Garay.

Este negocio asegurará el abastecimiento de combustibles para el país, y con los 40.000 barriles de nafta que se producirán se contará con una materia de exportación más valiosa que la misma gasolina; sin embargo, lo importante es que con una nueva refinería se abre la oportunidad de pensar en negocios más allá de un commodity.
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