Panorama empresarial

| 11/23/2001 12:00:00 AM

Panorama empresarial

Cemento, ingenios y telecomunicaciones fueron el motor de crecimiento en el último año.

Tres tendencias arroja el comportamiento a lo largo del año de 122 empresas vigiladas por la Superintendencia de Valores: las exportaciones siguen siendo la tabla de salvación del sector empresarial, el apretón en los gastos financieros sirvió para que las utilidades volvieran a estar en negro y la rentabilidad de los negocios, que había mejorado el año pasado, volvió a caer.



Durante este año, con corte a septiembre, las compañías vendieron en su conjunto $17,99 billones, un crecimiento de 6,9% frente a igual período del 2000. Pero si se descomponen las ventas, es evidente que el mercado interno continúa deprimido. Mientras las ventas en el mercado nacional tan solo crecieron 0,68%, las exportaciones aumentaron 15,6% frente a igual período del año anterior. De hecho, los sectores exportadores, como alimentos, cementos, textiles y confecciones, son los que más contribuyeron al aumento en las ventas totales.



Por su parte, a pesar de que las utilidades registran la primera cifra positiva durante el último año al llegar a $157.625 millones, preocupa que la mejoría recaiga en su totalidad en las utilidades que no hacen parte de la operación directa del negocio. Es más, la utilidad operativa cae 43%. La recuperación de la utilidad neta se da entonces por el esfuerzo que hicieron las compañías de disminuir los gastos no operacionales, específicamente los financieros, en 21%. Otra tendencia que se observa es la recomposición de la deuda. Cada vez es más frecuente reducir las obligaciones de corto plazo. En este indicador ya se notan las reestructuraciones que empresas como Coltejer y Fabricato han logrado por medio de la ley 550 de intervención económica.



Unos mejor que otros



Al hacer el análisis por sectores, es evidente que el crecimiento en utilidades está jalonado por cemento, alimentos (en particular ingenios) y telecomunicaciones, sector en el que lo más destacado es la recuperación de BellSouth.



Si el comportamiento de estos tres sectores se aísla, las utilidades de las demás empresas en su conjunto vuelven a estar en rojo, con una pérdida neta de $76.010 millones.



El caso de las cementeras es muy diciente, porque, ante la prolongada crisis de la construcción, la industria logró abrir mercados externos, tanto que hoy cerca del 40% de sus ventas corresponde a exportaciones, según industriales del sector.



Es más, este año, el grupo Argos, del Sindicato Antioqueño, logró algo que parecía imposible por el impacto del transporte en la operación: que las cementeras del centro del país exportaran más de 200.000 toneladas de cemento y clinker.



Esto fue posible gracias a que el grupo ha desarrollado en el último año un modelo de transporte multimodal, utilizando la vía fluvial que es mucho más económica y la férrea, lo que le ha dado competitividad en los mercados externos al cemento del interior del país.



"A septiembre, las empresas asociadas iban vendiendo 1'850.000 toneladas dentro del país, y las exportaciones eran casi otro tanto. Eso es muy importante, sobre todo si se tiene en cuenta que el mercado interno está disminuyendo un 7% frente al 2000", explica Germán Botero, presidente de Cementos El Cairo.



El próximo año, el grupo Argos espera incrementar sus exportaciones de cemento y clinker en 10%, para llegar a 2,5 millones de toneladas.



Las expectativas para el próximo año están centradas en una reactivación de la construcción, gracias a las más recientes medidas del gobierno para estimular la compra de vivienda.



Dulce ingenio



En la industria del azúcar, el repunte de los precios internacionales ha sido clave para la recuperación. Aunque los US$0,07 a los que se cotiza en promedio hoy la libra de azúcar están muy por debajo del promedio de US$0,10 de la década pasada, representan un gran avance frente a los US$0,04 de la crisis de 1999.



El otro factor de recuperación que señalan los industriales es la entrada en vigencia a partir de enero del Fondo de Estabilización Azucarera, que ha permitido mantener reglas de juego claras en los precios.



Los ingenios colombianos tienen productividades de acuerdo con los patrones internacionales, por lo cual durante estos años las estrategias se han centrado en mantener esos niveles y en buscar nuevas áreas de crecimiento.



En el caso del Ingenio Manuelita, la estrategia ha sido expandirse a Perú. A finales de 1998, Manuelita adquirió el ingenio Laredo y hace unas pocas semanas, compró un lote de 3.700 hectáreas, donde espera sembrar 500 hectáreas de caña de azúcar para el 2002.



El proyecto en este terreno, que Manuelita adquirió por US$740.000, forma parte de un plan del gobierno peruano para volver cultivables las zonas desérticas de ese país.



Manuelita ha desarrollado la tecnología para sembrar caña en una zona arenosa desértica con riego por goteo, en lo cual lleva tres años haciendo ensayos.



"Aunque en Colombia no hay un proyecto grande especial, vamos a continuar con programas de mejoramiento y eficiencia", explica César Zamorano, presidente de la compañía.



Mientras Manuelita ha puesto sus ojos en el exterior, el Ingenio del Cauca está empeñado en darles mayor desarrollo a los productos del azúcar. "Hemos venido trabajando con la filosofía de ponerle valor agregado al azúcar, porque es un commodity y hay que salirse de él", afirma Juan José Lülle, presidente del Ingenio del Cauca.



Así, en los últimos cinco años, ha invertido cerca de US$35 millones en la creación de tres nuevas compañías: Incauca Refinería de Colombia, Incauca Alimentos y Refrescos (refrescos en polvo, materias primas para la industria alimenticia) e Incauca Energía (cogeneración eléctrica). Como fruto de esta filosofía, acaba de lanzar al mercado productos como azúcar Morena Light y Twist Frost.



Al cierre del año, Incauca espera vender $275.000 millones, lo que representa un incremento de 22% frente al año anterior, mientras la Refinería incrementará sus ventas en 39% ($145.000 millones), y Refrescos y Alimentos 110%, para cerrar el año con $26.000 millones en ventas.



Les sonó la campana



En telecomunicaciones, lo más destacable es el esfuerzo que ha hecho BellSouth por sanear sus indicadores, y reducir en $75.192 millones sus pérdidas.



Este resultado es el fruto de una estrategia combinada de reducción de costos e incremento de ingresos.



Este año, BellSouth consolidó las operaciones de Celumóvil y Cocelco en torno a una sola marca, con lo cual obtuvo importantes reducciones en costos operacionales, de mercadeo e infraestructura técnica, entre otros.



Y, por otra parte, los ingresos también aumentaron gracias a cambios en la estructura de precios de los planes de pospago, y a un incremento en el número de abonados.



"Estamos comprometidos con Colombia. Queremos quedarnos aquí y ser exitosos. En nuestros primeros 15 meses de operación en el país hemos invertido más de US$900 millones, y este año invertimos US$150 millones en infraestructura, sistemas de servicio al cliente y sistemas de información", señala Larry Smith, presidente de BellSouth.



La amenaza para los celulares el próximo año está en el ingreso del sistema de PCS. Por eso, BellSouth está enfocada en mejorar el servicio al cliente y en establecer programas de retención de ejecutivos y profesionales, las dos áreas que considera prioritarias para mantener, y mejorar, su posición en el mercado.



Los que bajan



Dos de los sectores que presentan un mayor deterioro en el balance del tercer trimestre del año son bebidas y transporte aéreo.



En el primero tiene un gran peso la caída en el consumo de cerveza, y la huelga que mantuvo paralizada por 71 días a Bavaria.



Sin embargo, la caída de 11% que se registraba en el consumo se empezó a frenar en octubre, lo que hace pensar a la compañía que las ventas de fin de año podrían recuperarse.



Bavaria tiene planeado incrementar el consumo de cerveza en 2 litros per cápita al año. Por eso, contrató a Sergio Zyman, el cerebro de mercadeo que disparó las ventas de Coca-Cola en el mundo. Actualmente, el consumo per cápita está en 30 litros, pero en 1996 era de 45.



La nueva estrategia es expandirse a otros mercados, para lo cual están ofertando por la Cervecería del Barú, en Panamá, negocio que podría representar unos US$60 millones.



En transporte aéreo, la contracción tiene nombre propio: Avianca. Durante el período estudiado, las utilidades operacionales de la aerolínea cayeron 93,0%, mientras la pérdida neta cayó 28,4%. La empresa necesita cada vez mayores inyecciones de capital, y el panorama mundial del sector no brinda las mejores garantías para su recuperación.



En general, el sector empresarial mira con cautela las perspectivas para el próximo año, sobre todo porque en el 2001 las exportaciones han sido el flotador de los negocios, pero para el 2002 el panorama no es tan claro. Las ventas externas se verán afectadas por la caída en los mercados internacionales, por lo cual si no hay una reactivación del consumo interno esa tabla de salvación empezará a hacer agua. Sin embargo, la aprobación del Atpa, que recibió un primer espaldarazo en el Congreso en Estados Unidos, es una buena noticia para las exportaciones hacia ese país. Los años de crisis han llevado a las empresas a mejorar su productividad y a volverse más competitivas, y este es un terreno abonado para crecer. Por tanto, en Dinero creemos en su capacidad de seguir saliendo adelante.
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