| 4/18/2015 4:30:00 PM

Locomotora cementera

Las 4G acelerarán el negocio cementero. Cemex estima que podría aumentar la demanda en 2,5 millones de toneladas al año, en un mercado que consume 12,4 millones de toneladas.

Los astros siguen alineados para el sector cementero del país, que el año pasado creció por encima de 10% y este año podría seguir con su buena racha. Las cementeras parecen estar blindadas contra la crisis debida a los bajos precios del petróleo que amenaza otros sectores productivos.

Tres factores jugarán a favor de la demanda de cemento: el despegue de la infraestructura, con las vías 4G a la cabeza; los nuevos programas de vivienda gratis y subsidiada, lanzados por el Gobierno para reactivar la economía, e incluso las elecciones regionales, que también mueven la venta de cemento por bultos.

Por eso el presidente de la cementera mexicana Cemex, Carlos Jacks, se muestra optimista. Y tiene por qué estarlo: a mediados de junio su empresa comenzará a producir en la sexta planta que construye en el país, y en la que invierte US$350 millones, en el municipio de Maceo, al oriente de Antioquia.

En su primera fase esta planta tendrá capacidad para producir entre 200.000 y 300.000 toneladas, pero a partir del 2017, cuando esté totalmente terminada y tenga en funcionamiento sus hornos de cocción y los de molienda, fabricará un millón de toneladas, ampliando en 22% su capacidad productiva.

Cemex produce 4,5 millones de toneladas al año y tiene 35% del mercado colombiano. La puesta en marcha de la nueva planta no solo ampliará su oferta a 5,5 millones de toneladas al año, sino que, de paso, reactivará la dura pelea por el negocio del cemento en el país, donde ocho compañías se disputan el mercado.

Hay quienes creen que con la construcción de nueva planta de Cemex en Antioquia está retando a su archirrival Argos –que tiene cerca de 45% del mercado– porque la mexicana ‘se le metió al rancho’. Sin embargo, jocosamente, Jacks recuerda que están en ‘su rancho’, ya que la finca en donde se construye la nueva planta se llama justamente Monterrey, como la ciudad mexicana en donde está la sede principal de Cemex.

La ubicación de esta planta es estratégica para las nuevas oportunidades que se abren en el país. Está ubicada a 130 kilómetros de Medellín y muy cerca del sitio donde se construirán dos de las principales obras de la primera ola de 4G: la vía Puerto Berrío-Barbosa, que luego lleva a Medellín y la nueva vía a la Costa Atlántica.

La planta queda además en un eje en el que convergen varios modos de transporte: a 30 kilómetros de Puerto Berrío, donde hay conexión con el Río Magdalena para el modo fluvial, y a 20 kilómetros de la vía férrea que estará habilitada a partir de julio próximo.

Además de Maceo, Cemex tiene las plantas de Caracolito en Ibagué –la más grande de la empresa en el país–; la de Santa Rosa en La Calera; la de Clemencia, en Bolívar, y dos más en Bucaramanga y Cúcuta. La de Clemencia, que se construyó hace apenas tres años, se copó a los tres meses de entrar en operación, debido a la alta demanda que se registra en la Costa Atlántica. Así mismo, cuenta con 60 plantas de concreto en el país.

Las ventas consolidadas de Cemex en Colombia alcanzaron el año pasado los $2,5 billones, con un aumento de 13,6%. Este año el grupo Cemex Latam planea invertir US$190 millones, que en su mayoría estarán dirigidos a la nueva planta en Colombia.

A ritmo del 4G

¿Qué tan movido estará este año dicho mercado? La ejecución de las primeras obras de infraestructura de las vías 4G, prevista para finales de este año, alienta las expectativas del mercado cementero, que según el presidente de Cemex podría crecer entre 5% y 6 % en volumen. El directivo hace un cálculo simple del impacto que tendrán estas obras en el mercado y señala que si la primera y segunda fase se ejecutan a 100% –valen $25 billones– esto podría generar una demanda adicional de 2,5 millones de toneladas por año durante los próximos cinco años. El consumo de cemento en el país alcanzó el año pasado las 12,4 millones de toneladas, lo que representa un aumento interesante para el sector.

Cemex ve una oportunidad adicional y la está trabajando con algunos concesionarios de estas vías: la construcción de carreteras en concreto –no en asfalto–, que tiene ventajas adicionales, como mayor durabilidad y menor costo de mantenimiento. Además, reduce los costos de iluminación –el concreto es más claro– y para los usuarios de las vías mejora el tiempo de frenado y tiene una menor huella de carbono.

“A diseños equivalentes, el concreto es súper competitivo frente al asfalto y en la gran mayoría de casos es más favorable”, asegura Jacks. Pero no solo en vías busca competir la compañía. También está ofreciéndoles a los concesionarios alternativas prefabricadas para la construcción de puentes o túneles que no existen en este momento en el mercado colombiano. Actualmente, los puentes se construyen ‘in situ’, pero la apuesta de Cemex apunta a agilizar los tiempos de construcción realizando las obras en concreto con tecnología de punta y llevándolas al sitio de la obra.

Además de las obras de infraestructura pesada –en las que el cemento participa con 10%– Cemex le apostará fuerte a la vivienda. Desde hace tres años la compañía diseñó una agresiva estrategia comercial que va más allá de la venta del cemento y, como valor añadido, a los constructores de vivienda social les ofrece el diseño de su proyecto y, en algunos casos, la construcción de la obra gris de la casa y del urbanismo.

“En ese rol hemos participado, por ejemplo, en el primer programa de las 100.000 viviendas gratis, con la construcción directa de 6.000 viviendas, no como proveedores sino como una solución constructiva con nuestros clientes. No es que seamos constructores, sino que vamos de socios con el constructor”, explica. En la segunda ola de viviendas gratis y de Vipas, anunciadas por el Ministro Luis Felipe Henao, Cemex prevé que podría participar con unas 12.000 viviendas.

Para el canal distribuidor, la compañía también diseñó una estrategia que busca crear fidelidad y garantizar la sostenibilidad de las ferreterías pequeñas, de las cuales en el país operan cerca de 12.000. Uno de los problemas de estos comerciantes es que en promedio tienen una vida de tres años porque muchas son administradas ‘con libreta’.

Cemex diseñó para los ferreteros pequeños una franquicia denominada Construrama, que brinda asesoría en gestión y, además, ofrece un rediseño físico del local y una imagen uniforme, de manera que logren profesionalizarse. Desde su lanzamiento, hace tres años, ya operan 210 franquicias de Construrama en el país.

En un año que para muchos sectores luce gris, para los cementeros no solo resulta retador, sino también positivo. Y Cemex está listo para aprovechar las nuevas oportunidades.
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