| 10/27/2006 12:00:00 AM

Oportunidad saludable

La investigación clínica en el país comienza a ganar prestigio en el mundo y recibe inversiones del exterior superiores a los US$4 millones anuales. ¿Por qué en Colombia?

El reciente aumento en número de investigaciones clínicas —ensayos controlados que evalúan con pacientes la efectividad de un nuevo medicamento—, contratadas en Colombia por los laboratorios farmacéuticos multinacionales, muestra un desarrollo muy superior al aparente, en los proyectos de investigación y desarrollo (I&D) locales. En los últimos años, los centros de investigación locales han visto incrementada la demanda por este tipo de servicios y en esa misma medida, la cantidad de instituciones que los prestan, bajo estándares internacionales, aumenta. Hoy se calculan en cerca de 70 en todo el país.

"Hemos mejorado e incrementado nuestra capacidad científica, lo cual se refleja en el aumento del número de investigadores y de grupos de investigación; el incremento en el número de investigadores con doctorado —aunque todavía es muy deficitario—, y en mejores resultados con calidad e impacto científico, reflejados en los indicadores de publicación en revistas de impacto y de citación bibliográfica de publicaciones de colombianos", asegura Colciencias, con base en sus investigaciones.

En la actualidad, estos centros adelantan más de 130 estudios clínicos en Colombia, los cuales emplean de manera indirecta a 1.160 profesionales y hacen parte de los centros y de los proyectos de investigación del mundo, de acuerdo con un reciente estudio de la dirección médica de la Asociación de Laboratorios Farmacéuticos de Investigación (Afidro). El análisis del gremio mostró también que la inversión en estos proyectos de I&D ya supera los US$4 millones anuales, un valor aún pequeño pero cuyo potencial de crecimiento es enorme. De hecho, esta industria en el mundo destina miles de millones de dólares para la investigación clínica y los invierte en los países donde encuentra mejores ofertas. La pregunta es ¿por qué preferir investigar en Colombia y no en otros países?

"Eligieron a Colombia por tener infraestructura adecuada; equipos entrenados en investigación clínica; resultados óptimos en auditorías internacionales —de la FDA, incluso—, y un amplio historial en estudios clínicos, el cual se ha hecho 'visible' en los últimos años gracias a las publicaciones y a la participación en eventos científicos internacionales de los investigadores colombianos. Igualmente, factores estructurales como la calidad de la educación médica en el país y el nivel de nuestros profesionales, especializados y subespecializados, así como el de los hospitales universitarios colombianos, son piezas clave en este proceso", explica Gabriel Carrasquilla, director del centro de estudios e investigación en salud de la Fundación Santa Fe de Bogotá. La oferta de los centros colombianos y de los de otras naciones con las cuales el país disputa estas inversiones, como Argentina, Brasil, México y Chile, tiene a favor menores costos de mano de obra —aunque son bien pagos para el estándar local—; de ahí que los dólares cada vez se queden menos en Estados Unidos y Europa, lugares preferidos hace apenas 10 años para hacer investigación clínica.

"La investigación es el motor del desarrollo de un país. Su número y la calidad de proyectos adelantados son un buen indicador de ello. En Colombia se están dando pasos en ese sentido desde hace varios años, y los estudios clínicos son parte de este desarrollo. El número de proyectos registrados anualmente ante el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima) crece, así como el de los centros de investigación clínica, los cuales en muchos casos ya son internacionales. Eso demuestra la confianza en Colombia de los promotores de la investigación, pues sin lugar a dudas el nivel científico no tiene nada qué envidiarle al de los investigadores de otros países", asegura Carlos Maldonado, presidente de la Asociación para el Avance de la Investigación Clínica en Colombia (Avanzar).

Tendencia positiva
Los estudios son controlados bajo diseños rigurosos y estándares éticos vigilados y regulados por entes internacionales. En Colombia, el Invima se encarga de supervisarlos y avalarlos, para así garantizar la protección de la salud y la vida de los pacientes; su total libertad para decidir ser parte del estudio o salirse a mitad de camino (no les pagan), y una estricta selección —de acuerdo con el perfil requerido por el laboratorio contratante— de esos pacientes. Esto genera confianza entre las multinacionales farmacéuticas, al punto de que algunas comienzan a ubicar en el país sus centros regionales.

Una de ellas es Novartis. "La misión de ICRO Colombia (International Clinical Research Organization) es traer y desarrollar estudios clínicos como apoyo al plan internacional de la compañía para el desarrollo de nuevos medicamentos, obteniendo datos de alta calidad de esos estudios y garantizando el respeto por los derechos de los pacientes de una manera tiempo-eficiente y costo-efectiva", explica un vocero de la compañía. De igual manera, los centros nacionales son cada vez más requeridos. "Tenemos permanentemente más contactos con la industria internacional para traer los estudios. No en vano, nuestra nómina hace 3 años era de 3 personas y hoy es de 70", cuenta Gabriel Carrasquilla, de la Fundación Santa Fe. Lo interesante es que ahora piden más estudios de las fases tempranas de la investigación, que son de mayor complejidad y en consecuencia, mejor pagados.

Pero aún queda mucho terreno por ganar, pues mientras —según Colciencias— en Japón y Estados Unidos hay 10,01 y 8,89 investigadores por cada 1.000 personas económicamente activas, respectivamente, Colombia no alcanza a tener 0,5 y sus competidores directos la superan: Argentina tiene 1,67; Chile, 1,08; Brasil, 0,81, y México, 0,55.

Vale la pena el esfuerzo, pues son múltiples los beneficios para el país por participar en este tipo de investigaciones, ya que permiten el acceso a nuevos y más eficaces fármacos; impulsan los centros de investigación y a los investigadores colombianos en el ámbito mundial, promoviendo la calidad local en esa materia, y facilitan el desarrollo de nuevos investigadores. En síntesis, aportan al país conocimiento, aprendizaje, experiencia, empleo y divisas, en una actividad cuya única otra opción era el apoyo de Colciencias, entidad que obviamente no da abasto ante la cantidad de proyectos que recibe.
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