| 2/6/2009 12:00:00 AM

Oportunidad dorada

El ministerio de defensa tiene más de US$1.200 millones en compsensación por la compra de armamento que pueden convertirs en el motor para el desarrollo de empresas de tecnología, metalmecánica y servicios.

Emiliano Rico no puede ocultar su satisfacción. Sistemec, su pequeña empresa metalmecánica, ubicada en la zona industrial de Bogotá, se acaba de convertir en proveedor exclusivo para América Latina de estructuras para el montaje de ametralladoras en helicópteros de la firma estadounidense DM Aircraft. En unas modestas oficinas y un pequeño taller, Rico y su equipo de operarios compitieron con empresas de mayor tamaño por la fabricación de 24 montantes -como se denominan las piezas- para artillar 12 helicópteros de la Fuerza Aérea Colombiana. Su propuesta fue la más atractiva por la calidad del producto, los bajos costos -el 40% del valor que pagaba la multinacional fuera del país- y el cumplimiento en la entrega. Estas características sedujeron a DM que acogió a Sistemec, desarrolló para la empresa colombiana la estrategia de mercadeo -que incluye participación en ferias internacionales de defensa y el montaje de una página web-, la tiene lista para nuevos proyectos en la región y se analiza la posibilidad de que llegue a mercados distintos de Latinoamérica, como Emiratos Árabes. "Por ahora estamos invirtiendo en máquinas más modernas, pasamos de tener ocho empleados en el taller a 15 y nuestras ventas se multiplicaron por diez", explica Rico.

Este es el primer ejemplo de un modelo de negocios que se abre paso y en el que el ministerio de Defensa tiene puesta su mira para el desarrollo del sector de ciencia y tecnología en el país. El modelo se denomina offset y corresponde a modelos de cooperación industrial y social que se aplican cuando un país, por la adquisición de bienes y servicios destinados a la defensa y seguridad nacional, recibe una compensación del país proveedor de estos equipos. Dicha compensación se puede dar vía transferencia de tecnología, inversiones en el país o desarrollos empresariales que le permitan abastecerse con oferta local, y su monto puede llegar incluso al total del valor del contrato.

El modelo y la apuesta de Colombia

Los offset no son un modelo nuevo. Entre 1993 y 2006, el valor de los acuerdos de compensación en el mundo ascendió a US$60.000 millones, lo que corresponde en promedio al 73% del valor total del contrato y ha impulsado el desarrollo de industrias en España, Corea y Brasil.

A España, por ejemplo, le significó retornos por más de 8.000 millones de euros -de 1983 a 2006- beneficiando a 900 empresas españolas que se convirtieron en proveedoras de productos y desarrollos tecnológicos, en las que se destacan Casa, Indra y Santa Bárbara Systems.

Brasil, por su parte, utilizó los offset como apoyo para el desarrollo tecnológico de empresas que hoy son emblemáticas, como la aeronáutica Embraer. Caso similar es el de Corea que creó la firma Korean Aerospace Industries.

En Colombia, históricamente estas compensaciones se habían canalizado a través de las empresas que hacen parte del Ministerio de Defensa. Gracias a esto, Indumil es hoy el único proveedor en el mundo de fusiles Galil, y ya está trabajando en el desarrollo y modernización de este armamento. Ahora, el Gobierno busca que el sector privado también se beneficie de estos convenios, sobre todo porque en los últimos cinco años el gasto en defensa se ha incrementado. "Hay 25 convenios de offset firmados con empresas del mundo a raíz de las compras militares de estos años que implican deudas tecnológicas por US$1,200 millones. Es una oportunidad de oro. No son cheques, pero son alternativas de educación, de transferencia de tecnología, de montar empresas en Colombia para que hagan mantenimiento de aeronaves, o de armamento o de distintos equipos que hayamos adquirido", explica Juan Carlos Pinzón, viceministro de Defensa.

Los offset tienen una duración, en promedio, de al menos diez años, tiempo en el que se deben hacer efectivas las compensaciones. En el caso de Colombia, el 80% de los convenios corresponden al valor total del contrato de compra de equipos y hay distintos caminos para hacerlos efectivos (ver recuadro). ¿Qué puede hacer Colombia? El conglomerado Textron -que incluye empresas aéreas como Bell y Cessna- está proponiendo convertir a Colombia en un hub de mantenimiento de los componentes de todas sus aeronaves. "Quieren asociarse con empresas colombianas privadas para convertir a Colombia en el único proveedor de servicios de mantenimiento en la región latinoamericana de los helicópteros Bell y de los aviones livianos Caravan y Grand Caravan, y hacer en Colombia reparaciones de motores PT6.
 
Cerca del 50% de las aeronaves en Colombia -civiles y militares- tienen este tipo de motores", dice Pinzón. Otra propuesta es la de la brasileña Embraer, que adquirió una obligación de offset por la venta de 25 aeronaves Super Tucano por un valor de US$237,8 millones a Colombia. Se está analizando la posibilidad de hacer la modernización de estos aviones en nuestro país. Esto significaría desarrollo de talleres para atender a todos los aviones de este tipo que están por el mundo. En el caso de armamento terrestre, Indumil, además de la experiencia con los fusiles Galil, trabaja en otros desarrollos como bombas y explosivos que pueden hacerse bajo el esquema de offset o que, incluso, podrían llevar a Indumil a la búsqueda de aliados estratégicos. Cotecmar, en el caso naval, ha liderado procesos de desarrollo de naves nodriza y lanchas rápidas.
 
En el largo plazo, los planes del Ministerio buscan la fabricación en el país de la fragata colombiana. A su vez, la Corporación de la Industria Aeronáutica de Colombia, Ciac, construirá 25 aviones de entrenamiento para la Fuerza Aérea. De otro lado, aunque para Colombia no es estratégico dirigir el enfoque de los offset hacia políticas sociales, una empresa brasileña quiere asociarse con una firma colombiana para fabricar sillas de ruedas eléctricas para la rehabilitación de militares y personal civil.

La estrategia.

Sin duda, esta es una ventana de oportunidad para el desarrollo tecnológico del país y es la posibilidad de dar un salto para llegar, como lo ha mencionado el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, a sectores de talla mundial. Pero Colombia debe aprender de las experiencias.

Para el experto Jacques Chahal-Purewal, vicepresidente de negocios internacionales de Epicos, firma consultora del sector de defensa, muchos países desarrollaron su política de offset sin focos estratégicos y la oportunidad se transformó en un lastre. ¿Por qué? "Porque los offset se destinaban por parte de los ministerios de defensa a las mismas empresas y aunque estas empezaron a crecer, no fueron sostenibles porque el offset se convirtió en un subsidio para garantizar su operación, lo que tampoco representó impacto en la economía local. Las compañías tienen que crecer y generar capacidades para enfrentar los mercados internacionales", dice.

Otro inconveniente es la estrategia de algunas empresas que buscan hacer efectivas estas compensaciones, subcontratando empresas locales sin transferencia tecnológica y eso genera negocios de muy corto plazo. o, en algunos casos, entregando tecnologías obsoletas o inaplicables.

En ese sentido, el Ministerio de Defensa tiene prioridades. Por un lado, que las empresas beneficiadas pongan recursos e inviertan para que sean sostenibles en el largo plazo. "No escogemos a los receptores locales. Esta es una tarea de las empresas internacionales. Nos interesan procesos que tengan transferencias de tecnología y subcontratación. Es importante lograr que licencien las tecnologías", dice Yaneth Giha Tovar, directora de gestión de información y tecnología del sector de defensa.

Y, por otro, la prioridad es definir qué sectores se quieren atacar, cuál es la oferta actual y cuál el potencial. En este sentido se adelanta un mapeo para definir los sectores y las empresas con potencial en el desarrollo de productos o servicios (ver en dinero.com la estrategia).

Epicos, además, cumplirá un papel estratégico. Tiene una alianza con Exostar, una plataforma de comercio virtual, que es la base de compras de empresas como British Aerospace, BAE; Boeing; Lockheed Martin, Raytheon y Rolls Royce, que a la vez son sus dueños. Allí se mueven transacciones por más de US$40.000 millones anuales y participan como proveedores más de 40.000 empresas en el mundo, pero no hay ninguna de Colombia. Epicos, luego de la identificación de las empresas, empezará la vinculación de firmas colombianas a esta plataforma.

La oportunidad que se abre para el país es inmensa. Sin embargo, el reto del Gobierno es lograr articular estas compensaciones y que los off set se conviertan verdaderamente en un dinamizador de la economía.

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