| 7/7/2006 12:00:00 AM

Oportunidad de cuidado

La escasez mundial de profesionales de enfermería abre grandes posibilidades de trabajo en el exterior para los egresados del país. Sin embargo, hay que tener cautela.

Los países desarrollados están muy preocupados por su creciente déficit de enfermeros profesionales, el cual buscan cubrir con personal del exterior. Esta situación ha generado innegables oportunidades laborales para centro y suramericanos, principalmente de las naciones del Caribe cuya población domina el inglés, y de aquellas donde es reconocido su alto nivel de formación en enfermería, es decir, en Perú y en Colombia.

Hay requerimientos constantes desde Estados Unidos; Canadá; países europeos como España, Italia, Francia, Alemania e Inglaterra, y hasta del Medio Oriente. Aunque el fenómeno —del cual viene alertando la Organización Mundial de la Salud (OMS)— constituye una clara oportunidad laboral para los profesionales de esta área en la región, la realidad muestra que pueden ser incluso mayores las amenazas para los países 'exportadores', si no manejan de manera adecuada esta potencial migración.

En el caso particular de Colombia, según la base de datos del Registro Único Nacional de Enfermería (RUN), de la Asociación Nacional de Enfermeras de Colombia (ANEC), hay 30.000 profesionales egresados de las 47 facultades de enfermería que hay en el país. La cifra —muy similar a la estimada por el Ministerio de la Protección Social: 30.660— ofrece varias lecturas, por un lado es baja en el contexto internacional pues arroja un promedio inferior a 7 por cada 10.000 habitantes, muy por debajo de los 30 que registra en promedio América Latina y de los de un país con gran déficit como Estados Unidos, donde hay 97,2 enfermeros por cada 10.000 habitantes. Pero por el otro es alta, pues no hay en apariencia suficientes puestos de trabajo en el país para todos.

"En consecuencia, hay subutilización del recurso calificado y escasez de puestos de trabajo. De acuerdo con el actual modelo, el 41% de la población colombiana no tiene cobertura de los servicios de salud. La cobertura de enfermeras no se compadece con los indicadores de morbimortalidad de la población ni con los indicadores mundiales de cobertura de atención y, sin embargo, hoy se registra en el país un 30% de desempleo entre los profesionales de enfermería", aseguran Beatriz Carvallo, Esperanza Morales y María Olga Jiménez, de la junta directiva nacional de ANEC.

Por esa razón, el Ministerio de la Protección Social adelanta un estudio con la Universidad de Antioquia, el cual está previsto para tener resultados concretos en 3 meses. Su objetivo es detectar las zonas desatendidas y diseñar con base en ello una estrategia que permita establecer incentivos y promover, mediante el servicio social obligatorio (año rural) mecanismos para distribuir mejor la fuerza laboral por todo el país. "Hay mucha concentración de enfermeras en zonas urbanas y poca en rurales, y como están dadas las cosas, es más fácil que el recurso humano se vaya a probar suerte al exterior. Eso podría afectar el sistema de salud colombiano", asegura Juan Carlos Trujillo, director general de análisis y política de recursos humanos del Ministerio de la Protección Social.



Los riesgos

Tanto para el país como para los propios profesionales, la actual tendencia ofrece riesgos. Por un lado, Colombia podría tener déficit de enfermeros en la eventualidad de una migración masiva y por el otro, los enfermeros mismos siguen sometidos a intermediarios que no siempre cumplen lo que prometen. "Las condiciones laborales y del ejercicio profesional no son similares a las del personal profesional de esos países; se les da el carácter de emigrantes", agregan las voceras de ANEC.

La urgencia de políticas de Estado claras para proteger a los enfermeros profesionales del país cobra fuerza al conocer casos cercanos como el de la zona del Caribe, donde, según un informe de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el dominio del inglés en muchos de sus países ha provocado tal 'fuga de cerebros' hacia Estados Unidos y Gran Bretaña que el área registra hoy 35% de vacantes en sus puestos de enfermería. Hay escasez en la región, con las naturales consecuencias nefastas para la salud de sus habitantes.

El problema allá es enorme, pues el número de egresados de sus universidades también decrece y en esa medida disminuye día a día su materia prima. Este aspecto es distinto en Colombia, donde la migración aún es menor —en el período de septiembre de 2002 a mayo de 2006 migraron 179 enfermeras del país, de acuerdo con el número de certificados expedidos para trabajo en el exterior por el RUN—; además, nuestras fortalezas en educación no admiten dudas. "En los últimos 14 años se han creado 25 programas nuevos de enfermería y el año entrante al menos 8 de ellos gradúan sus primeras promociones. Así que del actual promedio de 2.500 egresados por año, pasaremos a un número mayor a partir de 2007. Esto complementado por una política de calidad muy definida por el gobierno, y el hecho de ser un país donde incluso ya hay un doctorado en enfermería (de la Universidad Nacional)", dice María Iraidis Soto, directora ejecutiva de la Asociación Colombiana de Facultades de Enfermería (ACOFAEN).

Sin duda, hay una oportunidad de mercado para Colombia. De hecho, para oficios específicos son muy apetecidos también los enfermeros hombres —de por sí escasos— y en el país, ACOFAEN registra que, de los egresados de enfermería, ya el 15% es de sexo masculino. "Hay que fomentar esta carrera que para mí es, sin duda, la carrera del futuro", anota Hernando Altahona, vicerrector académico de la Fundación Universitaria Sánitas (Unisánitas).

El objetivo como país es aprovechar la coyuntura, pero sin perder el norte. Primero, deben estar cubiertas las necesidades locales y luego, haciendo énfasis en el aprendizaje de una segunda lengua, las que provengan del exterior. Pero todo tendrá que pasar por un mejoramiento en las condiciones laborales de estos profesionales, los cuales merecen incentivos en su país para ejercer de manera idónea esta noble profesión.
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