| 9/5/2014 10:50:00 AM

¡Hiperconectados!

El sector de las telecomunicaciones está agitado. Así se moverán las fichas de un negocio que factura más de $18 billones al año.

Un gran revolcón sacude al sector de telecomunicaciones. La recién anunciada fusión de Tigo con Une y el ingreso de nuevos jugadores a la prestación de servicios de cuarta generación (4G) son solo dos de las movidas que están revolucionando este mercado que mueve al año más de $18 billones.

La operación entre Empresas Públicas de Medellín (EPM) y Millicom, que terminó con la fusión de sus dos filiales de comunicaciones, le da un giro al mercado con el nacimiento de un jugador de grandes ligas que sumará una facturación cercana a US$2.000 millones y alcanzará alrededor de 11 millones de clientes, que la vuelven robusta para competir con pesos pesados como Claro y Telefónica, los dos grupos más poderosos del sector.

En medio de este contexto, y de forma paralela, se crea un nuevo escenario generado por la aparición de nuevos operadores en la tecnología 4G, donde el papel de los datos será protagónico frente a la voz, que ha sido el servicio bandera en las dos últimas décadas.

El acceso a estas nuevas tecnologías ha llegado de la mano de grandes inversiones realizadas por las empresas para lograr plataformas que les permitan prestar un mejor servicio y ampliar su oferta.

Claro, por ejemplo, tiene prevista para este año una inversión de $2 billones, mientras Movistar destinó más de $700.000 millones para poner en operación sus servicios de 4G y Avantel invirtió US$250 millones para dar el salto a este negocio; sin contar con los cerca de US$645 millones que pagó Millicom para quedarse con el control de la nueva operación, así la mayor participación esté en cabeza de EPM.

Hoy ya hacen parte del negocio de 4G las compañías Une, Movistar, Claro, Avantel y DirecTV, que ya ofrece en algunas partes de Bogotá el servicio de banda ancha 4G.

Roque Lombardo, presidente de DirecTV, –cuyo core principal sigue siendo la televisión y el entretenimiento–, señala que su oferta se centra en los hogares.

Con una inversión de US$95 millones, la firma lanzó el servicio inicialmente en 13 ciudades, espera llegar a fin de año a 20 y en cinco años tener una cobertura de 80% de los hogares colombianos.

Por ahora, DirecTV no hace planes con AT&T, firma que ha manifestado el interés de quedarse con la multinacional de televisión y entretenimiento. Según Lombardo, el negocio aún no se ha dado y lo que está vigente es una opción de compra. De concretarse esta operación, valorada en US$48.500 millones, AT&T se quedaría con la operación de DirecTV en Estados Unidos y en América Latina.

“Estaría por verse qué estrategia podrían desarrollar si se da el negocio que le permitiría a AT&T ampliar sus mercados y hasta sus ofertas. Pero no hay que olvidar que las experiencias en el pasado con empresas norteamericanas en Colombia no han sido consistentes, como el caso de la misma AT&T y de BellSouth, por ejemplo”, explica un analista.

Más jugadores

ETB, por su parte, que prefirió marginarse de la operación de EPM y Millicom –hecho que le ha significado críticas por parte de algún sector de la opinión, como el exalcalde Jaime Castro–, tiene previsto entrar en esta tecnología antes de finalizar el año y ofrecer servicios de telefonía, banda ancha y televisión. El montaje de la red móvil y de su infraestructura de fibra óptica le demandó una inversión de US$1.000 millones.

Así las cosas, Colombia quedará con 6 ofertas de 4G, sin contar que a futuro los operadores virtuales Virgin, Uff Móvil y Móvil Éxito también lo hagan. De hecho, Juan Guillermo Vélez, presidente de Virgin, dice que ya están en el proceso para entrar en este “club”.

Los servicios móviles jugarán un papel clave en esta transición y las cargas comenzarán a ajustarse con las recientes movidas. Según el Ministerio de las TIC, a marzo había 108 celulares por cada 100 habitantes, es decir, 51,6 millones de líneas, mercado liderado por Claro con una participación de 56%, seguido por Movistar con 24%.

En cuanto a telefonía fija, las participaciones de mercado varían significativamente. Une alcanzó 22%; ETB, 21% y Movistar registró 20%. En este negocio la penetración es de 54%.

El internet móvil es liderado por Claro con 54,9% de la torta, seguido de Movistar con 16% y Tigo con 10%. Sin embargo, la penetración de este servicio es muy baja y solo alcanza 3%. La banda ancha tiene como principal protagonista a Claro, que participa con 31,9%, al igual que la televisión en la que la firma de Carlos Slim alcanzó una cuota de 43,6% en el cuarto trimestre de 2013.

En este nuevo escenario surgen varias teorías en torno a la voz y los datos. Mientras Jorge Palacio, presidente de Avantel, le apuesta a que en el mediano plazo la voz será un commoditie y los usuarios no tendrán que pagar por ella; Juan Carlos Archila, presidente de Claro –el jugador más poderoso del mercado–, considera que la gratuidad en este servicio no se va a dar pues las empresas deben invertir en infraestructura. Así las cosas, este será un tema en el que solo el tiempo tendrá la respuesta.

¿Qué pasa con el espectro?

Otro tema clave en el sector es el del espectro. Inicialmente, el mercado está esperando la ampliación de los topes de espectro de los diferentes jugadores por parte del Gobierno. Esta decisión, que se toma mediante decreto, sería el anticipo a una nueva subasta de 4G con el fin de que los operadores tengan mayor espacio para desarrollar sus negocios.

Alfonso Gómez, presidente de Telefónica, considera que la liberación de más espacio es determinante en momentos en que la oferta de servicios crece y la demanda de los usuarios es mayor.

En este punto hay expectativa por la decisión que adopte Tigo, pues tras la fusión con Une quedó con un exceso de espectro ya que supera en 50 megahertz el tope. Al respecto, Carlo Villamil, gerente de Categoría de Tigo, señala que están analizando diferentes escenarios, para lo cual contrataron firmas consultoras que les permitirán determinar qué van a hacer con el excedente, decisión que se conocerá a fin de año. Sin embargo, la devolución del espectro sobrante fue un condicionamiento de la Superintendencia de Industria y Comercio para darle vía libre a la fusión.

Con todos estos movimientos será necesario esperar quién toma la delantera, de qué manera se reacomoda el mercado y cómo cada día se benefician más los usuarios con la mayor oferta.

Los pendientes

En medio de estos movimientos hay varios pendientes. Uno es la liquidación total del contrato de concesión de los últimos 10 años de Claro y Movistar. Aunque ya pasaron al régimen de título habilitante, cerrar este contrato no será una tarea fácil, pues allí está uno de los aspectos más sensibles de los últimos meses: la reversión de activos ordenada por la Corte Constitucional.

De igual forma, se está a la espera de la decisión del tribunal de arbitramento que debe dirimir las diferencias entre Tigo y Mintic para el pago de la concesión que tiene esta empresa.

Por último, el Gobierno está pendiente de desarrollar su agenda para acogerse a la Ocde acatando las recomendaciones que ya hizo este bloque sobre el sector, por ejemplo, con un mayor protagonismo regulatorio en el que propone la creación de un ‘megaorganismo’ de vigilancia y supervisión.
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