Nuevos gremios

| 6/9/2000 12:00:00 AM

Nuevos gremios

Ante las dificultades de los gremios, las Cámaras de Comercio están ganando un importante espacio empresarial. El modelo regional, la gran apuesta.

Entre noviembre de 1999 y febrero de este año, Jaime Echeverri, director de planeación de la Cámara de Comercio de Medellín, y Fredy Pulgarín, director de estudios sectoriales de esa misma institución, realizaron más de treinta viajes a todas las regiones del país. Hasta ahí no habría nada de raro...

Sin embargo, lo novedoso de esos viajes es que eran para involucrar a todas estas zonas productivas que van desde la Costa Atlántica, hasta el Cauca, pasando por Huila y Tolima, con la política del Ministerio de Comercio Exterior, para hacer más competitiva la oferta exportable colombiana, identificar las actividades con mayor potencial de desarrollo y convencer a los empresarios de las posibilidades de mejorar el desempeño de cada una de sus industrias.



¿Qué hacían dos funcionarios de la segunda cámara de comercio más antigua del país en esta peregrinación? Aterrizando, en coordinación con el gobierno, las políticas de desarrollo.



"El gobierno, dice Echeverri, explica qué hacer, pero en ocasiones no cómo llevarlo a cabo". Y esa es precisamente una de las grandes tareas de las cámaras de comercio de hoy en el país: ser las grandes articuladoras del desarrollo regional.



Ante las dificultades económicas que están afrontando los gremios, las cámaras de comercio han ganado un gran espacio entre los empresarios de las diferentes regiones, por su credibilidad y eficacia. Además, porque su poder de convocatoria es muy grande. Las 57 cámaras de comercio del país (la de San José del Guaviare entró en funcionamiento a principios de junio) tienen 137 oficinas y cuentan con 600.000 empresarios --personas naturales y jurídicas-- vinculados, con más de 30.000 afiliados y 50.000 proponentes del Estado inscritos en ellas.



Las cámaras son, sin duda, los más importantes escenarios de convergencia empresarial y social, lo que imprime a su trabajo un carácter plural para el fortalecimiento de cada región.



Aunque tienen las funciones públicas de registros mercantiles y de proponentes y del servicio público de la justicia con el ejercicio del arbitraje y la conciliación, son un modelo privado que abarca con estos servicios públicos un mayor espacio regional.



Y este es el punto más importante: las cámaras están ayudando a potenciar las condiciones de funcionamiento del entorno de cada empresa.



"Tenemos que abrirnos a la descentralización, a lo local y a lo federalista, debemos perder el miedo de ver esas nociones", asegura Eugenio Marulanda, presidente de la Confederación Colombiana de Cámaras de Comercio (Confecámaras).



El mundo se regionalizó. La 'pelea' en el comercio no la hacen países, sino las regiones: Silicon Valley, importante centro de desarrollo tecnológico en Estados Unidos, o el estado Juárez en México, como gran epicentro de maquila, son apenas un ejemplo de ello.



El reto, entonces, es perfilar las vocaciones económicas de las unidades territoriales y promover su desarrollo.



Las estrategias a largo plazo permiten tres cosas: consolidar la base empresarial existente, encontrar nuevos espacios para hacer negocios y crear empresas, y, finalmente, definir cuáles son las apuestas futuras.



Por ejemplo, la Cámara de Medellín acaba de adquirir la participación mayoritaria en la junta directiva de la Incubadora de Empresas de Base Tecnológica de Antioquia, con un aporte de más de $350 millones. "Buscamos ampliar la base empresarial y este es el mejor escenario para hacerlo", afirma Pedro Juan González, director ejecutivo de esa cámara.



Mientras tanto, Bucaramanga se perfila como un modelo de desarrollo tecnológico para aprovechar las sinergias de la región y de los más de 20 centros tecnológicos allí instalados. "Nuestra visión es convertirla en un gran distrito tecnológico, con una alta y calificada cobertura educativa", explica Juan José Reyes, presidente de la cámara de comercio de esa ciudad.



Por su parte, la Cámara de Comercio de Bogotá le apuesta a la creación en la ciudad de un modelo de competitividad en infraestructura, servicios e inteligencia. Está convencida de que las industrias tradicionales de la región dan eficiencia, pero no más empleos. La apuesta es hacia sectores como los servicios y la industria de la inteligencia y la información y todos los que se desarrollan alrededor de la bioeconomía.



La agenda



Además de los centros de arbitraje y resolución de conflictos que existen en 30 de las 57 cámaras del país y de los proyectos de información para conectarlas en una sola red en todo el país, tres temas son vitales en el cumplimiento de su agenda: la competitividad, la formación ciudadana y las veedurías.



Confecámaras y el BID lideran un programa de asesoría en productividad y competitividad. En los tres años del acuerdo han asesorado más de 8.000 empresas y asignado subsidios directos por US$5 millones e indirectos por US$6 millones.



Cámaras como la de Cali lideran un proceso para que cada una de las comunidades conozca quiénes son sus dirigentes y les hagan un seguimiento permanente a los elegidos por voto popular, lo que se complementa con la nueva visión que para la región se está preparando desde la Cámara.



Quiénes serán los protagonistas



A diferencia de las cámaras que se caracterizan por la amplitud en la cobertura de sus servicios y por la representatividad en cada región, los gremios defienden solo los intereses de un sector o un subsector. En el pasado eran socios 'ideales' para el desarrollo de programas de gobierno. Sin embargo, ahora los recursos provienen de las cámaras.



Ante el difícil panorama de los gremios, las cámaras de comercio tienen dos posturas. Una, la de ayudarlos económicamente en esta situación, como lo plantea Mario Suárez Melo, miembro de la junta directiva de la Cámara de Comercio de Bogotá. "No podemos permitir que los gremios se desintegren en este momento, porque cuando la crisis se supere vamos a tener un empresariado desorganizado y eso no es conveniente ni para el sector ni para la región".



Sin embargo, Marulanda, de Confecámaras, considera que las cámaras les aportan a los empresarios y todos sus esfuerzos se revierten al desarrollo empresarial. "Ayudar con recursos a los gremios es una propuesta exótica e inviable".



Lo único cierto es que en el corto y mediano plazo, el escenario de los gremios está siendo 'tomado' por las cámaras como principales protagonistas y podría ser, entonces, el final de ellos.



Ante la crisis de liderazgo y de representatividad en que está el país, las cámaras aglutinan a los empresarios en torno a la resolución colectiva de problemas locales y de iniciativas que redunden en el crecimiento empresarial. El espacio que han ganado en los últimos años todavía puede crecer, y lo más probable es que las mismas cámaras tengan que adaptarse a las nuevas circunstancias y vivir un proceso de consolidación regional, del que saldrán fortalecidas. De todas maneras, su desarrollo va a depender de la decisión que tomará la Corte Constitucional en el segundo semestre, en torno a la demanda instaurada por la Contraloría General sobre la destinación de los ingresos que reciben las cámaras por sus funciones públicas.





El auge



Ante la crisis de liderazgo y la falta de representatividad, las Cámaras de Comercio se han convertido

en un espacio para consolidar el desarrollo regional. Su modelo de acción pública y privada hace que en ellas converjan todos los intereses empresariales.



En los últimos años, han ganado espacio frente a los gremios, que atraviesan una difícil situación económica, mientras que las cámaras tienen mayor capacidad de ejecución.





La agenda



Además de las funciones tradicionales (registro mercantil, de proponentes), están manejando tres grandes temas: competitividad, formación ciudadana y veedurías.





¿Qué hacen las cámaras?

Entre las funciones establecidas en el Código de Comercio y en las normas siguientes, las cámaras de comercio se caracterizan por la innovación en sus servicios privados. Estas son algunas muestras.



Cámara de Comercio de Bogotá



* Portal empresarial y tienda empresarial.



* Identificación de clusters en biotecnología, servicios y software.



* Estrategia de desarrollo empresarial, como una carrera empresarial de relevos (incubación, iniciación, permanencia y desarrollo).



Cámara de Comercio de Bucaramanga



* Conformación de un distrito tecnológico con base en el área metropolitana.



* Impulso al proyecto de ley para el desarrollo empresarial del Magdalena Medio.



* En el sector del tabaco, desarrollo de la industria y fabricación de los puros tipo exportación.



Cámara de Comercio de Cali



* Diseñó una nueva estrategia: Unión, Compromiso y Acción.



* Articulación del Plan Valle Cien Años para diseñar la visión estratégica de la región. Además de las entidades oficiales, están la Cepal, la firma consultora McKinsey, el PNUD y el Instituto Abraham Goldratt.



* Desarrollo de proyectos exportadores de Uva Isabella, espárragos, servicios de salud y de consultoría.



Cámara de Comercio de Barranquilla



* La constitución del Centro Tecnológico del Empaque y Embalaje (Cenpack), único en el país. La Cámara y Colciencias aportaron $700 millones como capital semilla. Tiene alianzas con los centros españoles Ainia e Itene.



* Creación de Fundesarrollo y del Centro de Productividad y Competitividad del Caribe.



Cámara de Comercio de Medellín



* Apoya al Ministerio de Comercio Exterior en la identificación de los clusters en diez regiones del país.



* Lidera, junto con empresarios de la región, el Plan Padrino. Empresas de reconocida trayectoria exportadora que guíen a las empresas para incursionar en nuevos mercados.



* Tiene la participación mayoritaria en la Junta Directiva de la Incubadora de Empresas de Base Tecnológica de Antioquia, para crecer la plataforma empresarial.





Relevo en las juntas





El jueves 1 de junio se efectuó en cada una de las cámaras de comercio del país la elección de sus respectivas juntas directivas para una vigencia de dos años. Las cámaras más grandes tienen 12 miembros; las medianas, 9; y las pequeñas, 6. El gobierno designa la tercera parte de los miembros de las cámaras.



Para el período 1998-2000 se presentaron 230 listas, en tanto que para este período la cifra aumentó a 283. La cámara que más listas registró fue la de Ibagué con 19, mientras que municipios como Ocaña, Magangué, Cartago, Arauca o Palmira tuvieron solo una.



Mientras en Bogotá se generaba una gran disputa dentro del proceso por pertenecer a la junta directiva, en Barranquilla el proceso fue mucho más tranquilo.



En la capital de la República, el ambiente se calentó un par de semanas antes de las elecciones, cuando Mario Suárez Melo se pronunció en contra de la construcción de un centro de exposiciones para la Cámara. Aduce que no es el mejor momento para una inversión de más de $65.000 millones. "Si la obra se acomete, la Cámara quedaría en dificultades para adelantar sus otros programas", advierte.



Enrique Stellabatti, por su parte, apoya la construcción del centro porque, según él, generará más fuentes de empleo para la ciudad. Sin embargo, la percepción que hay es la de un pulso, que algunos han calificado de político entre samperistas, que estarían representados por Suárez, y pastranistas, que tendrían 4 curules en la junta además del apoyo de Stellabatti y algunos otros miembros.



"Es muy triste que este proceso democrático se haya ensombrecido con argumentos como el de pretender politizar las cámaras. Con esto se achica un instrumento muy poderoso", agrega Suárez, quien logró la votación más alta en las elecciones y alcanzó tres puestos en la Junta Directiva, junto con Luis Guillermo Angel y Gonzalo Echeverry. Toman parte en la nueva junta, además, Enrique Stellabatti, Pablo Trujillo, Guillermo Herrera, Gonzalo Serrano, Camilo Liévano y los delegados del gobierno Antonio Copello, Jaime Mantilla, Hernán Marulanda y Camilo Bautista.



Entre tanto, en Barranquilla se presentaron seis listas, con una característica: solo un nombre, con su suplente, por cada una de ellas. Fueron elegidos Antonio Celia, Horacio Arrázola, Marciano Puche, Raúl Riveira, Jabib Char y Juan Manuel Ruiseco.



La lista encabezada por Mario Suárez Melo alcanzó la votación más alta en la elección de la junta directiva de la C. de C. de Bogotá.
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