| 2/2/2017 12:00:00 AM

Nuevas tiendas y distribuidores generan revolcón en el mercado de lujo

Una nueva etapa vive el mercado de cosméticos y perfumería de lujo en el país con la apertura de nuevas tiendas y la aparición de nuevos distribuidores.

En los últimos seis meses el mercado de cosméticos y perfumería de lujo ha pasado por un cambio extremo. Luego de que el Departamento del Tesoro de Estados Unidos incluyera a algunos accionistas del Grupo Wisa –dueño de La Riviera– en la temida Lista Clinton, se ha generado un remezón en la comercialización de estos productos.

Este proceso, que se registró a mediados del año pasado, incluyó el cierre del crédito y del despacho de mercancías a La Riviera por parte de bancos y grandes casas de cosméticos de lujo, con la consecuente reducción en el negocio de esta compañía.

De ser el distribuidor exclusivo de cerca de 90% de las marcas de lujo en el país, La Riviera pasó a vender solo el inventario acumulado y muchos temen que las mercancías le alcancen solo para el primer semestre.

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Pero, como las malas noticias de unos pueden ser las buenas nuevas de otros, esta pérdida de oxígeno de La Riviera está generando oportunidades a otros jugadores nacionales y extranjeros, que ven atractivo este mercado.

De acuerdo con cifras de Euromonitor, las ventas de esta categoría en el país alcanzaron en 2015 los US$76,7 millones, de los cuales 50% correspondieron a fragancias, otro 21% a productos para el cuidado de la piel y el 29% restante para el maquillaje.

El segmento de lujo tiene una participación de 1,8% del total de la categoría, lo que convierte a Colombia en uno de los países de la región con menor gasto en cosmética exclusiva, si se compara con Argentina, Chile, Brasil o México, donde representan entre 8% y 10% del total.

Este menor gasto es visto como un reto y una gran oportunidad, ahora que las casas internacionales han comenzado a buscar nuevos distribuidores y cadenas de venta al público, provocando un reacomodo general en el mercado.

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Para comenzar, compañías productoras de marcas de lujo como L’Oréal (Lancome, Biotherm, Yves Saint Laurent o Armani), Estée Lauder o Puig han decidido tomar las riendas de este negocio. A L’Oréal, que hace varios años decidió fortalecer su operación en el país, acaban de sumarse Estée Lauder, que a finales del año pasado comenzó a operar directamente en Colombia, mientras que Puig (Nina Ricci, Paco Rabanne y Carolina Herrera) avanza en estos momentos en un proceso similar.

También en el negocio de la distribución han aparecido nuevos jugadores. Sin la competencia del Grupo Wisa, que representaba de manera exclusiva 90% de las marcas de prestigio en el país, otros grupos hacen su arribo. Entre ellos están Distributé, liderada por el francés Gregoire Martinon, un exempleado de La Riviera que adelanta negociaciones para quedarse con una tajada importante de las marcas que vendía esta cadena.

Otro que ha venido ganando terreno es Panabel, firma del francés Mattieu Castillon, quien en el pasado trabajó también con el Grupo Wisa y hoy busca posicionarse en la distribución de cosmética y perfumería. Finalmente, está el grupo Beauty Brands, que al parecer surge de una alianza entre inversionistas venezolanos y colombianos.

Los cambios también han llegado al consumidor final, pues La Riviera tuvo que recoger buena parte de las cerca de 100 tiendas que tenía en el país.

Este mercado ha comenzado a ser atendido por nuevas cadenas que están llegando para suplir las necesidades del consumidor colombiano, entre ellas Escentia, de un grupo panameño; así como Blind de Prosalon, una compañía de inversionistas colombianos, y Blush Bar, también de capital local.

El nuevo escenario de fuerte competencia pinta bien para el consumidor, pues con un mayor número de jugadores, una mayor oferta de productos y generación de empleo, el círculo virtuoso de la vanidad comienza a dar y consolidar sus frutos.

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Kronotime, con Tous

A finales del año pasado el Grupo Kronotime se quedó con la distribución en el país de la marca Tous, que manejaba La Riviera. Este grupo es reconocido por manejar la cadena de joyerías Sterling, entre otras marcas de lujo.

Alan Bursztyn, gerente del grupo, explica que con Tous hicieron la primera apertura en noviembre y dos más en diciembre, y ya cuenta con locales en Unicentro, Andino y Parque La Colina. Para el segundo semestre de este año espera abrir dos más en Cali y Barranquilla.El grupo también maneja la tienda española Purificación García, cuya primera tienda se abrió en Barranquilla, y en diciembre pasado en Parque La Colina de Bogotá. Carolina Herrera es otra de las tiendas que maneja el grupo, y que cuenta con locales en Bogotá –El Retiro– así como también en Cali, Medellín, Barranquilla y Bucaramanga, mientras que con Coach hace presencia en Medellín y Bogotá. La marca Swarovski, que también maneja Kronotime, tiene 12 tiendas y 8 concesiones –dentro de Falabella– en varias ciudades del país.

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Blind, el local

A finales del año pasado, el grupo Prosalon, que maneja en el país la cadena Cromantic, enfocada en el mercado masstich –entre masivo y marcas de prestigio– anunció que en el primer semestre de este año ingresaba con una nueva cadena en el segmento prémium. Y todo indica que será en abril cuando abrirán sus puertas las tiendas enfocadas en lujo. Aunque oficialmente no se ha divulgado el nombre de la nueva cadena, en el sector se habla de que se llamará Blind y tendrá un concepto muy innovador.

Esta cadena contará con exclusivas marcas que hoy no hacen presencia en el mercado colombiano, así como también con marcas de prestigio que hasta el momento se vendían a través de La Riviera. Esta cadena también hará presencia en las principales ciudades del país y este año podría abrir al menos 10 locales, ubicados en centros comerciales enfocados a segmentos altos del mercado.

Blush Bar

Basado en un concepto de ‘boutique’ de la belleza, comenzó a operar en 2015 esta cadena, creada por dos banqueros de inversión –Claudia Lloreda y Andrés Cadena–, que vieron en el segmento de belleza una importante oportunidad de crecimiento.Esta cadena se concentra principalmente en productos de maquillaje y productos de cuidado de la piel, enfocados en marcas de lujo. Esta cadena ya cuenta con tres tiendas, dos de ellas en Bogotá –en la Zona T y en La Colina– y una en Barranquilla.La meta de la compañía es continuar con la apertura de locales en otras ciudades del país como Cali, Medellín y Bucaramanga, y fortalecer su presencia en comercio electrónico, pues cuenta con un servicio de logística para llevar los pedidos a domicilio.

Escentia, a escena

Con dos tiendas inauguradas a finales del año pasado en los centros comerciales Plaza Central y Parque La Colina, hizo su debut en el país el grupo panameño Top Brands, que a través de la firma Glam Distribution planea desarrollar entre 35 y 50 tiendas en tres años. Este proyecto requerirá una inversión cercana a los US$15 millones. El plan de la compañía es lograr que este año estén en operación unas 15 tiendas, que generarán alrededor de 80 puestos de trabajo, pues cada una requiere entre 5 y 6 empleados, dependiendo del tamaño de los locales. El foco central de estas tiendas son las fragancias –dos tercios estarán destinadas a estos productos– así como el maquillaje y los productos de tratamiento. Este año la cadena ya tiene confirmados espacios en Bogotá –en abril abren en Multiplaza La Felicidad–, Cartagena, Medellín, y avanza en negociaciones para llegar a Cali, Bucaramanga, Neiva, Villavicencio, Sincelejo, Tunja y Pereira.

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