| 9/4/2014 6:00:00 AM

El quijote empresarial

Este año Unilever construirá 28 nuevas plantas en el mundo, que se suman a las 500 que ya opera y cuya consigna es ser sostenible y ganar plata.

El pasado 24 de julio, cuando la multinacional Unilever divulgó el reporte financiero del segundo trimestre del año, su CEO, Paul Polman, destacó el crecimiento de 3,8% en las ventas mundiales –superando el 3,6% del primer trimestre–, el aumento de 13% en las utilidades –en buena medida por la venta de dos grandes activos– y de 2% por acción.

Pero, aunque el resultado de Unilever estuvo por encima del promedio del mercado, no dejó satisfecho a todo el mundo. Diarios británicos como The Independent y The Financial Times recogieron la inconformidad de algunos analistas del mercado que tenían expectativas superiores de aumento en ventas, del orden de 4,2%, y se mostraron decepcionados por los resultados. Dos semanas después, The Economist planteó incluso que por segunda vez en sus 120 años de historia, Unilever estaba tratando de redefinirse.

Pero Polman, quien estuvo en Colombia la última semana de agosto para participar en la inauguración de la nueva planta de detergentes en Palmira, cree que este es un típico caso de percepción y realidad.

“Estamos creciendo muy bien, por encima del mercado en muchos de nuestros productos. Pero hay un mercado financiero que tiene una aspiración muy alta y yo no estoy aquí para satisfacer lo que ellos quieren. Si el mercado va a tomar sus decisiones sobre la esperanza de otra gente, no podemos funcionar en este mundo. La situación real es que tenemos un crecimiento por encima de la competencia”, le dijo el CEO de Unilever a Dinero.

Y es que en los mercados financieros Polman ha encontrado algunas resistencias por su estilo de gerencia poco convencional. Desde su llegada a Unilever en 2009 promueve una estrategia de negocios sostenibles que algunos denominan capitalismo responsable, pues da prioridad a la rentabilidad de la empresa pero también al compromiso con la sociedad.

En una entrevista con el diario Financial Times, este alemán de 58 años envió un mensaje claro: gastamos 1,5 veces la capacidad de recursos del mundo y los 85 más ricos del planeta tienen una fortuna equivalente a la de 2.500 millones de personas. “Estamos tomando prestados los recursos de nuestros hijos y las futuras generaciones, por eso debemos cuidarlos”, asegura.

Estas reflexiones llevaron a Polman a lanzar en 2010 el ‘Plan de Vida Saludable’, faro y guía de Unilever que, aunque inicialmente fue visto por algunos como un ‘programa de responsabilidad social’, se convirtió en una poderosa estrategia de negocios que apunta a hacer compatibles los intereses capitalistas con el compromiso social.

El Plan contempla que para 2020 la compañía habrá duplicado el tamaño del negocio y, de paso, la compañía habrá reducido a la mitad el impacto ambiental de sus productos; habrá sacado a 500.000 agricultores de la pobreza; ayudado a 1.000 millones de personas a mejorar su salud e higiene, empoderado a 5 millones de mujeres para tener igualdad de oportunidades y 100% de sus materias primas agrícolas se cultivarán de manera sostenible.

Contra los pronósticos de sus contradictores, cinco años después los resultados de su gestión son envidiables. En el frente económico, la acción de la compañía se duplicó en cuatro años, al igual que su presencia en el mundo, al punto que en este momento cuenta con 500 plantas de producción –entre propias y gestionadas– y construirá este año 28 nuevas factorías. Hoy, la compañía tiene cerca de 2.000 millones de consumidores y está presente en uno de cada 10 hogares en el mundo.

En el plano social, los avances han ido al mismo ritmo. Además de generar empleo de calidad y construir plantas totalmente amigables con el medio ambiente, la compañía ha logrado que 48% de sus materias primas sean cultivadas de manera sostenible, ha invertido en capacitación de campesinos, mujeres y comunidades vulnerables, está reduciendo el consumo de energía y agua y cada año desarrolla nuevos productos que contribuyen a proteger el planeta.

Estos resultados le han permitido convertirse en uno de los CEO mejor pagos del Reino Unido –con ingresos estimados en US$11 millones al año– según Times. La buena gestión del año 2013 le representó un bono de éxito equivalente a US$727.000, lo que demuestra que su mensaje social y sus resultados económicos son compatibles.

La consistencia entre lo que predica y lo que aplica es tal, que el GlobeScan publicó su ranking 2014 de empresas más sostenibles, encabezado por Unilever.

Con el ejemplo, Polman está tratando de ‘evangelizar’ a otras compañías en modelos de sostenibilidad, invitándolas a participar en este movimiento de negocios rentables pero socialmente responsables. Una apuesta que podría comenzar a cambiar el mundo.

***

El aliado
Paul Polman estuvo en Palmira el 26 de agosto pasado durante la inauguración de la tercera planta de Unilever en el país. Para el directivo, además de la consecución de los resultados económicos, en este momento hay dos grandes preocupaciones: el cambio climático y las crisis que generan en el mundo los conflictos en Ucrania, Palestina e Iraq. Esto le dijo a Dinero.

¿Cómo se comportan los negocios de Unilever, en momentos en que la economía mundial no sale del bache?

A nivel mundial todavía va bastante bien el consumo. La gente olvida que aún no hay crecimiento en Europa o Estados Unidos, y que incluso mercados como China, India y Brasil, entre otros, crecen menos ahora, sobre una base más alta y también que la economía global está más floja que antes. Pero el crecimiento para nosotros todavía es muy bueno, está por encima de 3,5% y nosotros tenemos 60% de nuestro negocio en países en desarrollo, o sea que todavía estamos bien posicionados para capitalizar sobre este crecimiento.

¿Cuál es la perspectiva en los negocios?

Tenemos dos retos muy grandes, uno desde el punto de vista geopolítico, porque hay muchas crisis y esto genera incertidumbre. Y el otro es el cambio climático, porque cada mes hay otro desastre en el mundo. Si nosotros podemos atacar los problemas climáticos y resolver muchos de los problemas geopolíticos, va a ser mejor para todo el mundo.

¿Qué inversiones tiene previsto realizar Unilever?

Las inversiones de Unilever no han cambiado. En la crisis de 2008 y 2009 fuimos una de las primeras empresas en decir que íbamos a invertir a largo plazo y desde entonces la inversión en el negocio pasó de 2,5% del tamaño del negocio al 4,5% que tenemos hoy. Hemos invertido en desarrollo del negocio pero también en nuestra gente, pues además de construir plantas, también destinamos recursos a la educación y a otros proyectos sociales.

¿Cómo ve la economía y el consumo en Colombia?

El crecimiento de la economía en Colombia todavía es fuerte. Este es uno de los 10 países con mayor crecimiento en el mundo. A veces la gente cambia un poco lo que compra porque de pronto invierte en coches o electrodomésticos, pero la economía en general es muy sana aquí.

¿Piensan construir nuevas plantas?

Estamos construyendo 28 plantas en el mundo en estos momentos, que se suman a las 500 que tenemos, algunas propias y otras que trabajan para nosotros. En América Latina estamos construyendo cinco porque nos preparamos para el futuro de este continente. Pero déjeme decirle que la que acabamos de inaugurar en Palmira es la más moderna del mundo, porque es una planta de cero residuos, con una tecnología muy moderna y que generará empleo al país. Invertimos acá porque confiamos en la economía, porque tenemos una relación muy fuerte con Colombia y sabemos que podemos hacer una contribución enorme.
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