| 9/9/2009 12:00:00 AM

Negocios multiculturales

Para efectos prácticos los negocios de hoy son globales. Las profesiones, industrias, empresas, y sociedades que entiendan claramente las nuevas reglas de los negocios en la economía mundial prosperarán, y serán aquellos que no perecerán. Una clave, entender cómo negocian diferentes culturas.

De acuerdo con The Economist, entre 1995 y 2020 el mundo verá el cambio más grande en su economía en más de un siglo. Las grandes economías emergentes superarán las economías industriales y en una generación China asumirá el liderazgo sobre Estados Unidos.

Para lograr una gerencia efectiva en un entorno multicultural se deben reconocer y entender las diferencias para poder usarlas como ventaja para la organización.

Las culturas varían de manera distinta, significativa y predecible. Las formas de pensar, sentir y comportarnos como seres humanos no necesariamente son aleatorias, si no más bien influenciadas por nuestro origen cultural.

Los gerentes por años pensaron que el funcionamiento de sus organizaciones no se afectaba por la influencia de la cultura, y hoy en día se sabe que no sólo la noción mecanicista (tarea y tecnologías) afectan el funcionamiento y el desempeño de la organización, sino que a cualquier nivel la cultura influye profundamente el comportamiento de las organizaciones así como el comportamiento de las personas dentro de las organizaciones. Pero ¿qué los caracteriza?

La profesora de la Universidad de McGill en Canadá, Nancy Adler, tiene su versión de los rasgos que caracterizan a los latinos, los japoneses y los estadounidenses al negociar.

A lo latino

Al momento de negociar, los latinos cuentan con rasgos tropicales que los diferencian. Valoran las emociones, son expresivos y apasionados y hay una gran lealtad al empleador. Para ellos, las decisiones vienen de un individuo, “salvar al compañero” es crucial. Argumentan apasionadamente, son impulsivos y espontáneos, el bien del grupo es el fin, manejan buenas relaciones personales, pero a la hora de los documentos son impacientes.

El japonés

Adler cuenta que cuando se trata de negociar, para los japoneses las emociones son muy valoradas a pesar que ellos intentan ocultarlas. Al igual que con el latino, hay una lealtad hacia el empleador, las decisiones se toman en grupo como parte de un consenso y al igual que el latino es imperativo “salvar” al compañero. Los japoneses no suelen argumentar; por el contrario, son silenciosos. Así como los latinos son impulsivos, los japoneses son más detenidos y hacen las cosas “paso a paso”, donde lo escrito debe ser válido y certero. El bien del equipo es el fin y consideran importante conocer a los negociadores.

¿Individualista?

Sí, el estadounidense es el que se diferencia más entre las otras culturas. Las emociones no son muy valoradas y el trato es impersonal. Hay poca lealtad al empleador, y cuando se trata de decisiones, el grupo provee información al líder. No velan por “salvar” al compañero, sino que buscan beneficiarse. Argumentan impersonalmente, dándole explícita importancia a lo escrito –como evidencia. Son metódicos y organizados, pero impersonales pues consideran que conocer mucho puede generar conflictos de interés... y en últimas el beneficio individual es el fin.

 

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