Negocio de verdes

| 2/11/2000 12:00:00 AM

Negocio de verdes

Colombia está al frente de una verdadera revolución de negocios basados en el medio ambiente. El potencial de ingresos supera los US$3.000 millones en los próximos cinco años.

Sergio Fernández convirtió los mangos que crecían silvestres en la ribera del río Magdalena y que se desperdiciaban o se transformaban en alimento para cerdos, en un producto de exportación. Hace 8 años pensó que la pulpa del hoy Magdalena River Mango podría ser exportada y apreciada por los paladares europeos, árabes y estadounidenses transformada en sofisticadas mermeladas y compotas orgánicas. Así mismo, la etnia Arhuaca de la región Yewrwa y los Koggis de la Sierra Nevada de Santa Marta se convirtieron en exportadores de café ecológico, a pesar de que ni siquiera la palabra exportación existe en su lenguaje. Simultáneamente, varias reforestadoras estudian la posibilidad de venderles capacidad de captación de CO2 a los países industrializados. Los casos anteriores son solo una muestra que anticipa el acceso a un mercado mundial de US$78.000 millones en la comercialización de productos verdes (productos orgánicos, captura de CO2 y biotecnología). En cinco años, Colombia podría generar exportaciones de productos relacionados con la ecología y el medio ambiente por cerca de US$3.000 millones. Esos ingresos se darán si el país le apuesta a su biodiversidad como fuente de riqueza. El creciente interés del mundo por la protección ambiental es una oportunidad de oro. Entrar en esos mercados representaría una revolución como la de la informática e internet. No en vano muchos futurólogos hablan del siglo XXI como el de la biotecnología.



Una mujer en Suiza entra al supermercado en busca de café. En cada mano tiene una bolsa, pero la de izquierda vale US$1,68 y la otra US$3,60. Al descubrir que la de la derecha es café orgánico, sin pensarlo dos veces, es la bolsa de su elección. Esta es una escena típica en cualquier supermercado europeo. Pero, ¿por qué están dispuestos a pagar en Europa, Estados Unidos y Japón entre un 30 y 100% más sobre el precio estándar de ciertos alimentos? ¿Qué es un producto orgánico? Básicamente, la agricultura orgánica o ecológica es la que no usa productos químicos. Surgió en Alemania, se fue expandiendo y hoy, como dice Ricardo Sánchez, asesor de Proexport, "tiene al 67% de los consumidores europeos y al 87% de los norteamericanos demandando productos ecológicos, debido a una tendencia marcada por la conservación del ambiente o por motivos de salud". Pero la oferta actual no es suficiente para abastecer los mercados, luego "este es el momento para beneficiarse de los productos ecológicos por su valor agregado", según María Teresa Palacios, del Ministerio de Agricultura. En este panorama, hay una clara oportunidad de negocio con los orgánicos y en especial con el café, un mercado de cerca de US$50 millones con un crecimiento anual de 10%. Si Colombia mantiene el ritmo de crecimiento actual, puede tomarse el 30% de las ventas globales en 5 años, unos US$24 millones. Hoy existen varias empresas exportadoras como Eco-Bio Colombia y Café Mesa de los Santos, que suman exportaciones por casi US$2 millones y cuyos mercados son Estados Unidos, Europa y Japón, los cuales están dispuestos a pagar el café con un sobreprecio del 15 al 40%, dependiendo de la calidad del producto.



Otras opciones



Pero los negocios no son solo para los productores de café. Hay una demanda, entre otros, de fruta fresca y pulpa (banano, mango, piña, papaya, maracuyá, aguacate, manzana, uvas y naranjas), de tomate, palmitos y caña de azúcar. Un mercado afuera que compra cerca de US$15.000 millones anuales en productos ecológicos y que crece a un ritmo del 20% en contraste con el crecimiento del 2,0% del mercado de productos agrícolas tradicionales. Aquí el mercado para Colombia podría llegar a los US$1.000 millones en cinco años. La demanda es clara, tenemos los medios, hay competencia fuerte por el lado de Argentina, Brasil, México y Centro América y como cualquier otro negocio agrícola tiene sus riesgos. No es tan simple como dedicarse a cultivar sin insumos químicos. La agricultura ecológica implica unos requerimientos y, a la hora de buscarle rentabilidad, una vocación exportadora, porque como dice Aurelio Ramos, coordinador de Biocomercio Sostenible del Instituto Humboldt, "el mercado es internacional porque afuera están dispuestos a pagar estos productos". Para exportar es necesario cumplir requisitos estrictos, ya que los mercados internacionales se aseguran de la calidad de los productos mediante certificaciones. En Colombia, las certificadoras Biotrópico, Corporación Colombia Internacional y Biolatina se encargan de revisar que las fincas cumplan las normas de producción limpia y de infraestructura.



Más que hierba



De la agricultura orgánica se desprende otro negocio, el de los bioinsumos. En Colombia, varias compañías se dedican a la producción de tecnologías que combaten las plagas de los cultivos con biotecnología. Esta industria, todavía incipiente, tiene un alto potencial de crecimiento. En el corto tiempo que lleva (2 años en forma), ya hay compañías como Biogarden que empezaron a dar sus primeros pasos en la exportación de insumos ecológicos hacia Centro y Sur América. Pero el campo de la biotecnología es algo más que bioinsumos. En esta área Colombia es una de 12 "megapotencias" mundiales, debido a su variedad de ecosistemas y a que nuestro territorio posee el 10% de la flora y la fauna del planeta. Esto, sumado a que menos de la mitad de las especies de plantas "criollas" han sido identificadas, le deja a Colombia 2 temas sobre la mesa: los biofarmacéuticos y los farmacéuticos verdes o botánicos, un mercado de US$35.000 millones en el que Colombia podría participar con cerca del 3,0% en cinco años, o sea, unos US$.1000 millones. El campo de los biofarmacéuticos produce y comercializa, entre otras, vacunas y drogas terapéuticas. Anualmente solo en Estados Unidos este negocio vende cerca de US$15.000 millones e invierte cerca de US$20.000 millones en investigación y desarrollo. ¿Cómo atraer parte de esta inversión? Una de las vías podría ser un sistema de regalías similar al petrolero. Es decir, invitar a firmas internacionales que realicen las investigaciones, exploten la potencialidad de los recursos y le devuelvan regalías e impuestos al país. Por el lado de los botánicos están las hierbas medicinales, que se venden en el mundo sin prescripción médica, pero cuyos costos son cobijados en los planes de seguros médicos en Europa y Japón. Se estima que las ventas globales de botánicos llegan a US$18.000 millones. Los consumidores más grandes son Europa, Asia, Norte América y Japón. Colombia, por su parte, tiene un mercado local de US$15 millones y sus productores, de los cuales Labfarve es el mayor, están buscando posibilidades en el mercado externo.
Publicidad

¿Tienes algo que decir? Comenta

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.