| 11/9/2007 12:00:00 AM

Montando sin la silla

Más de 20 años se tomó el Estado en decidir el camino para modernizar la refinería de Cartagena.

Se anuncia la construcción del primer racimo industrial de petroquímicos en el país. Pero los tiempos y las obras que determinarían esto como una realidad están un poco confusos.

Con bombos y platillos el presidente Álvaro Uribe anunció que doce compañías de la cadena petroquímica y plástica provenientes de Colombia y algunas multinacionales, crearán el primer cluster industrial especializado en Cartagena, que tendría como arranque líneas de producción con inversiones de hasta US$150 millones. "Entre noviembre y diciembre se inicia la construcción de 12 fábricas del cluster", dijo Uribe, en declaraciones consignadas por la agencia estatal SNE.

Por su parte, el presidente ejecutivo de la Corporación Cartagena de Indias -entidad encargada de promover la inversión-, Bernard Gilchrist, precisó que las distintas plantas serán construidas en el sector industrial Mamonal de la zona franca La Candelaria, en la Ciudad Heroica, por un grupo de firmas de Bogotá y Cali, y una proveniente de Venezuela, aunque no especificó cuántas. Según la información que maneja esta entidad, los contratos para la adquisición de terrenos por parte de las firmas ya están en curso, y calculan que las plantas entrarán en operación hacia fines de 2008.

"Este de Mamonal, será el primer cluster especializado en actividades petroquímicas del país", dijo Gilchrist, quien agregó que, según los industriales, la elección de Cartagena para este racimo industrial, se basó en las ventajas que dan las instalaciones portuarias en la zona y la cercanía de la ciudad con mercados internacionales, ya que las exportaciones son el principal motor económico de este sector en el país.

A pesar de la aparente inminencia de la construcción de estas obras, los industriales que trabajan en el sector son totalmente escépticos frente a la posibilidad de empezar tan rápido. Aseguran que ningún proyecto industrial será posible sin antes terminar la ampliación de la refinería de Cartagena, la segunda más importante de la nación, operada en conjunto por la petrolera estatal colombiana, Ecopetrol y su socia suiza Glencore, que actualmente produce cerca de 75.000 barriles diarios equivalentes de derivados de petróleo, pero que debería duplicar su producción a unos 150.000b/d en 2010.

Se presupuesta que una vez termine el aumento en la producción, la refinería podrá suministrar gas licuado, nafta y destilados medios para la producción de olefinas, que a su vez es materia prima para el etileno, propileno y benceno, usados para fabricar resinas y otros productos petroquímicos que se fabricarían en el proyecto de Mamonal.



Atando cabos

No es claro cómo se puede construir la parte final de una cadena tan especializada, pues el cluster en pleno aún no tendría materias primas, ya que se espera que solo hasta 2009 se pueda empezar a brindar el suministro de nafta necesario para alimentar una planta como la descrita, que sería el eslabón principal para que sea sostenible y rentable un cluster.

Si bien desde 2006 arrancó el plazo de cuatro años para ejecutar la obra en la refinería, solo hasta el próximo año podría empezar a conseguirse un socio estratégico para la planta de olefinas. "(...) [Es] estratégico conseguir un inversor que desarrolle la planta de olefinas, una inversión que podría estar por los US$800 millones", comentó Carlos Alberto Garay, presidente de Acoplásticos.

Esta planta es clave para hacer atractiva la construcción de otras de productos finales, como lo dijo el ex presidente de Petco, Rodolfo Gedeón. El ejecutivo explicó que será necesario que la refinería disponga de una cierta cantidad de producto que pueda ser utilizado en una planta de olefinas, que usaría 40.000 barriles diarios de nafta. Con eso se puede producir etileno, propileno y butadieno que para la industria petroquímica son como el ladrillo y el cemento para la construcción. "Una vez se cuente con estos materiales, las diferentes industrias pueden construir plantas para la transformación de sus propias materias primas", dijo.

Los empresarios del sector petroquímico hablan de una alta demanda de esos productos básicos que podrían ser producidos en el país con una planta de olefinas, lo que a su vez supondría el abastecimiento de derivados como el polietileno, del que se importan más de 300.000 toneladas al mes. Es decir, la demanda existe y eso es claro, pero ni la nafta ni el socio para la planta principal están claros.

De otro lado, puede haber demoras en llegar a la producción de la materia prima. Para el senador Hugo Serrano lo urgente en la modernización de la refinería de Cartagena es mejorar la calidad del combustible para los motores. "Es el peor de América Latina. El ACPM tiene por lo menos 1.550 partes de azufre y el combustible que consume casi todo el país tiene 4.500 partes por millón, cuando las normas internacionales dicen que solo deben tener 100 partes.", por lo cual, opina, el trabajo de la refinería debe concentrarse rápidamente en mejorar la calidad de los combustibles.

Quizá, cuando al arranque del próximo año y con un balance más reposado, a pesar del vaivén en los precios del petróleo, se haga el anuncio gordo de quién será el socio para el eslabón principal de una cadena industrial cada vez más rica e importante en el país. Por ahora queda la pregunta: ¿quién traerá las bestias? ?
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