Moda en varias alturas

| 6/8/2001 12:00:00 AM

Moda en varias alturas

En los negocios, la imagen que usted proyecta es el reflejo del trato que quiere recibir.

En el contexto de la globalización y de la internacionalización de la economía, un factor clave para lograr una mayor competitividad es la imagen que proyectan los protagonistas. Por esto, cada vez más ejecutivos de primer nivel, imitando a los políticos o a las estrellas del cine y la música, contratan asesores personales de imagen.

Mientras que en los 90 las compañías pagaban cifras millonarias a esta clase de asesores para cambiar su imagen corporativa, ahora son los individuos los que quieren recibir los cambios. Poseer una imagen es algo que no se puede evitar y cobra importancia en el momento de decidir hacer negocios o no con una persona.



De hecho, un estudio de Burson Marsteller afirma que la apariencia de los ejecutivos representa un 45% de la reputación de la compañía. Esto demuestra que la presentación de los ejecutivos se está convirtiendo en algo tan importante para el futuro de la empresa como las buenas estrategias de mercadeo, que evidencian que más de la mitad de toda la comunicación oral es el aspecto visual, lo que incluye la vestimenta, los accesorios, la conducta y la actitud corporal.



En Colombia, uno de los mayores problemas que tienen los ejecutivos (hombres y mujeres) a la hora de vestir es que, debido a la diversidad de climas y culturas, tienen dificultades en amoldarse a los distintos escenarios que deben enfrentar para hacer negocios.



Si bien es cierto que gracias a la globalización, a la competencia y a las comunicaciones se han ido perdiendo cada vez más las diferencias regionales, es evidente que la misma topografía en Colombia se ha encargado de que el perfil empresarial varíe entre las distintas ciudades del país y, con ello, la forma de hacer negocios (ver recuadro).



Tendencias



Aunque por regiones hay algunos rasgos más o menos marcados en la moda y el comportamiento de los ejecutivos, es evidente que cada día hay una mayor uniformidad en el vestir. Muchos estereotipos están mandados a recoger, como pensar que en el interior se viste mejor o que en la Costa solo se usan los tonos claros. Lo cierto es que en el cambiante mundo de los negocios se requieren actitudes flexibles, según la situación, para ganar o mantener el perfil competitivo. El modo de vestir de un alto ejecutivo es vital para la compañía, y se debe tener en cuenta que quien represente a una empresa se convierte en la imagen de la misma; por tanto, es elemental su presentación.



Los ejecutivos y hombres de negocios deben generar una atmósfera confortable al vestirse como la gente con quien están haciendo negocios, o apenas mejor. Es preferible pecar por ser muy formal y no por informal, lo que significa que es aconsejable elegir siempre la opción más conservadora. Los empresarios de la vieja economía suelen tener más clase para vestir que los de la nueva economía.



Si bien ahora los modelos vanguardistas, como los vestidos con cremalleras con 4 ó 5 botones, o de corte túnica, que se asemejan al traje de un hindú o un religioso, se están imponiendo, no es aconsejable que un ejecutivo los use. Lo ideal son los cortes tradicionales, de 2 ó 3 botones y que sigan las líneas del cuerpo. Según el clima, se deben escoger los materiales: lino, alpaca, rayón y viscosa, si es cálido; y paños, lanas vírgenes y alpaca, si es frío. Las corbatas de seda y con un nudo grueso son las más indicadas, y las camisas de manga larga de cuello italiano o francés, sin botones. El calzado es muy importante y poco tenido en cuenta. Lo aconsejable es utilizar zapatos clásicos bien lustrados, de cuero negro o marrón, y preferiblemente que la suela no sea de caucho ni plataformas. Las medias deben ser oscuras y hacer juego con el color de los pantalones, lo suficientemente largas como para que no se vea la piel.



Mujeres



La ejecutiva, la mujer de negocios de hoy es discreta al vestir. Al igual que el peso que ha ido tomando en el mundo empresarial, su forma de vestir se ha vuelto más formal. Las minifaldas, camisas transparentes, escotes y la ropa muy ajustada prácticamente han desaparecido de las oficinas para ser utilizadas en la noche. Contrario a los hombres, las mujeres no deben usar colores oscuros en climas cálidos; pero en fríos, sí pueden usar tonos claros, como los pasteles. La ejecutiva de hoy quiere reflejar una imagen sencilla, sin excesos. Por eso, los materiales deben ser livianos. Lo aconsejable es usar sastre y que las dos piezas sean uniformes, no de diferente tono. El maquillaje debe ser muy fresco, las sombras y los lápices de labios deben ser lo más naturales posible y los accesorios pocos y discretos.



Los ejecutivos hoy deben tener en cuenta que su presentación personal es el reflejo del trato que recibirán. El 70% de los ejecutivos califican la imagen personal como muy importante.



Esto no implica que les apasione la moda, sino que están conscientes de que es una necesidad en el ámbito de los negocios, ya que esa persona es esa empresa a los ojos de los demás.



Claves regionales



Los paisas, fuera de la minería, han tenido unas condiciones geográficas menos favorables que otras regiones del país, lo que los ha obligado a esforzarse, a capacitarse y a luchar más. Han jugado un papel preponderante en la economía nacional gracias a su tenacidad, competencia y disciplina. Se caracterizan tanto en su personalidad como en su manera de vestir por ser poco formales, sencillos y austeros.



Los caleños tienen un inmenso patrimonio en sus tierras, lo que los ha colocado en una posición casi medievalista: la tierra es la base de todas sus riquezas. Los industriales valoran mucho el hecho de ser terratenientes y hacen negocios endeudándose con el respaldo de ellas, cuando en realidad no generan utilidades sino gastos. Se dice que muchas veces viven como ricos y mueren como pobres. Esto se refleja también en la personalidad y en el vestir, son personas elegantes, delicadas y confiadas.



Los costeños son muy alegres e imaginativos, su ubicación al lado del mar les ha permitido un mayor intercambio con el exterior, brindándoles un mayor acercamiento internacional. Incluso, han tenido la oportunidad de prepararse afuera y viajar mucho, lo que les abre una ventana que no tienen muchos de los ejecutivos del interior del país. No suelen ser personas muy formales, porque la misma alegría les da confianza en ellos mismos y tranquilidad.



Los santandereanos y boyacenses son personas muy ejecutivas y claras. En su personalidad y figura reflejan el emprendimiento y la rigidez.



Por último, los bogotanos ya no existen en la misma forma y con la misma trayectoria e influencia que tenían hace unas décadas, debido a que esta ciudad es el mayor centro de inmigración del país. Se encuentran todo tipo de ejecutivos, pero es muy difícil definir una línea clara como en las otras regiones del país.
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