| 2/28/2008 12:00:00 AM

Mis cesantías en...

La llegada de nuevos operadores como ING y el Grupo Mutual, así como la dura competencia del Fondo Nacional del Ahorro, le han impreso dinamismo al negocio de fondos de cesantías.

Una fuerte campaña publicitaria, en la que se invirtieron $500 millones, agitó la competencia por las cesantías de los colombianos en los últimos dos meses. En prensa, radio, televisión, vallas e internet apareció ese funcionario que insistentemente le pide a su jefe que le consigne sus cesantías en Protección.
 
Pese a que en el transcurso del año los trabajadores retiran hasta el 80% de dichos recursos, la compañía justifica la inversión porque le apuesta a que el Gobierno promueva por decreto mayores controles a la retención de las cesantías, a que en un futuro se puedan ofrecer portafolios de mediano y largo plazo y que al igual que lo hace el Fondo Nacional del Ahorro (FNA) puedan ofrecer créditos para educación y vivienda a través de las entidades financieras que los respaldan. Con expectativas similares en este campo, como en otras unidades de negocio, han llegado al país nuevos operadores como el Grupo Mutual que adquirió globalmente a Skandia, e ING que compró el negocio de pensiones y cesantías del Banco Santander en Latinoamérica, transacción que ascendió a unos 1.100 millones de euros. Estos hechos han atizado el negocio y dejan abierta la posibilidad de que se generen cambios importantes en la regulación y administración de las cesantías.

Según Luisa García, gerente nacional de mercadeo de Protección, gracias a la campaña se ganó 2,8% de participación. El recaudo entre diciembre y febrero ascendió a $524.000 millones y consignaron un total de 45.664 empresas. El valor del fondo, en total, asciende a $862.607 millones y cuenta con 856.099 inscritos. "Estamos trabajando en el rediseño del producto, pero muchas ideas requieren del beneplácito de la Superintendencia Financiera, como programas de beneficios y descuentos por estar afiliados al fondo y ahorrar las cesantías. También vamos a premiar a quienes han estado con nosotros durante varios años", explica García. Según sus cálculos, a marzo, el 30% de los afiliados retira los recursos, y el resto los saca en junio para educación y en diciembre para vacaciones. La idea es lograr que esa tendencia cambie y que las personas asuman este aporte como un ahorro y un seguro de desempleo.

Según Asofondos, el ahorro promedio por persona en los fondos privados de cesantías a finales del año pasado era de $975.000. Lo que representa que los afiliados ya habían retirado el 80% de lo consignado en el año. En 2007, los 3,8 millones de colombianos que tienen cesantías allí, consignaron $1,7 billones. Sin embargo, entre febrero y diciembre retiraron $1,31 billones, así que en la práctica solo fueron ahorrados $390.000 millones. Según estadísticas del gremio, solo el 40% de los retiros de cesantías realizados entre 2002 y 2006 fueron hechos por personas que efectivamente se quedaron sin empleo. El resto se destina, presumiblemente, a la compra y remodelación de vivienda y educación. El valor de los recursos recibidos por los fondos de cesantías durante el período comprendido entre el 1 de enero y el 14 de febrero de 2008, fecha límite para su consignación, ascendió a $1,8 billones, un 12,3% más que lo recaudado durante el mismo periodo del año anterior.

Ahora, los fondos privados han tenido que afrontar la dura competencia del Fondo Nacional del Ahorro, una entidad estatal que sí puede prestar para vivienda y educación. Luego de que estaba prácticamente en 'capilla' para su liquidación en 2002, el FNA se ha convertido en el primer fondo de cesantías del país con un recaudo que asciende a $1,3 billones y 1'121.998 afiliados (ver gráfico). En el 98, la Ley 432 le permitió la vinculación de trabajadores del sector privado, pero como estuvo bajo vigilancia preventiva no pudo recibir nuevas afiliaciones. Pero una vez cambió esa situación, en 2005, el FNA se convirtió en un dolor de cabeza para los fondos privados pues se disparó el número de afiliados provenientes del sector privado. Desde entonces a la fecha ya suman 250.000.

"En estos cinco años y medio hemos otorgado 92.000 créditos para vivienda, especialmente de interés social. Tenemos las mejores tasas, de 10,5% efectivo anual. En caso de que estas personas de estratos bajos sean sujetos de crédito por parte de una entidad financiera, tendrían que pagar entre un 17% y un 18%. Y el promedio ahorrado por los afiliados es de $2,5 millones ", explica Hernando Carvalho, quien ha sido el gestor de este milagro financiero.

Los fondos privados, incluidos los nuevos operadores, confían poder competir en igualdad de condiciones con el FNA y están a la espera de que se pongan en marcha nuevas regulaciones que permitan, además, ofrecer multifondos para que los empleados puedan optar por varias alternativas de inversión a la hora de escoger su fondo de pensiones y cesantías.
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