| 9/14/2012 3:00:00 PM

Los reyes de las encuestas

En los próximos meses estas personas estarán llenas de trabajo: el año entrante arrancan las jornadas electorales para elegir el nuevo Congreso y se iniciará la campaña presidencial. Son los decanos de las encuestadoras más grandes del país.

No importan sus colores políticos. Tampoco los estilos de gobernar. Y mucho menos la época durante la cual ejerzan sus mandatos; pero en Colombia –casi como una tradición semántica– todos los gobernantes han acuñado una frase tan demagógica como imprecisa y rutinaria: “este gobierno no trabaja en función de las encuestas”.

Un mensaje que sale a flote justo cuando se hacen públicas aquellas mediciones que reflejan índices preocupantes de popularidad y aceptación. Y, aunque en principio los dolientes de esos resultados se muestren impasibles ante ellos, en el fondo son conscientes de que las encuestas son un mecanismo de participación democrática que funciona como el termómetro directo para medir el feeling entre gobernantes y gobernados.

Tanto es el poder de las encuestas, que a ellas le achacan el viraje que está dando el presidente Juan Manuel Santos a su gobierno: el reajuste ministerial, el intempestivo anuncio de negociaciones de paz con las Farc y su empeño por mostrarse más cercano a la gente del común. Así pues, a diferencia de lo que dicen quienes ejercen cargos de elección popular, no es del todo descabellado asegurar que –hasta cierto punto– cada uno de ellos gobierna en función de las conclusiones que arrojen este tipo de sondeos.

Pero no se trata de un mecanismo circunscrito a la política. Las encuestas también son una herramienta fundamental para medir tendencias en materia de mercados, establecer preferencias de productos, conocer opiniones de moda o culturales. Una labor que, entre otras cosas, deja jugosos dividendos a las firmas encargadas de elaborarlas. Por ejemplo, en 2011 Ipsos-Napoleón Franco facturó $22.600 millones, según datos de la Superintendencia de Sociedades, mientras el Centro Nacional de Consultoría registró ingresos por $16.800 millones.

Números que llevan a afirmar que las encuestas no solo son una fuente importante de ingresos sino un elemento fundamental dentro de las sociedades pluralistas y participativas. Siempre están al orden del día. Y más en la actual coyuntura que, con motivo del proceso de paz que se avecina, el país podría dar un giro sin precedentes en asuntos económicos, sociales, políticos y medioambientales. Cuatro ejes de la agenda nacional que, sin duda, obligarán a medir sistemáticamente la percepción de los colombianos.

Por todo eso, Dinero reunió a los responsables de hacer esa tarea: los directores del Centro Nacional de Consultoría, Invamer Gallup, Datexco, Ipsos - Napoleón Franco, Yanhaas y Cifras & Conceptos, seis de las firmas encuestadoras más reputadas e influyentes del país.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?