| 8/21/2013 6:00:00 PM

Los productores

El cineasta Sergio Cabrera y el periodista Ramón Jimeno acaban de constituir una sociedad para producir cine y televisión de la más alta calidad. El costo de sus proyectos supera los US$5 millones. 

La última vez que el director de cine Sergio Cabrera trabajó junto a su amigo, el periodista Ramón Jimeno fue en 1998, justo el año en que ambos le dieron vida a la película Golpe de Estadio. Desde entonces, su relación se redujo a entrañables pero esporádicas tertulias donde recordaban las épocas en que crearon largometrajes como La estrategia del caracol –estrenada hace 20 años–, Ilona llega con la lluvia o Técnicas de duelo. Charlas cómplices que además abrían un espacio para esbozar nuevos proyectos y lanzar ideas que, no obstante, parecían desvanecerse con el tiempo.

Hoy, 15 años después, Cabrera y Jimeno acaban de hacer realidad los planes que brotaron de aquellos encuentros íntimos: constituyeron la sociedad A4 Manos con la que pretenden producir cine y televisión. La naciente compañía, para sorpresa de muchos, a estas alturas tiene sobre sus anaqueles material de la más alta calidad: los guiones de dos películas y los de cuatro producciones para televisión en proceso.

Se trata de una apuesta tan ambiciosa como atractiva. Por el lado de las dos películas, una de ellas ya está en etapa de producción y su costo estimado será de $2.500 millones. Titulada con el nombre de Todos se van, la cinta será una adaptación cinematográfica de la novela –de igual nombre– escrita por la cubana Wendy Guerra. Su estreno está presupuestado para el primer semestre de 2014 cuando, según Cabrera, haya superado el escrutinio de festivales como el de Cannes o el Sundance, a los que ya fue invitada.

Visita conyugal es el nombre del otro largometraje. Una historia que gira en torno a un hombre que termina privado de su libertad injustamente por culpa de la dudosa defensa que ejerce su abogada. Su costo será cercano a los US$3 millones y la producción iniciará el año entrante.

Así, mientras las dos cintas llegan a la pantalla grande, el ‘matrimonio’ Cabrera-Jimeno también quiere entrar dando pasos de gigante dentro del mundo de la televisión. Con ese fin, firmaron un convenio con la productora española Boomerang para, de la mano, asumir la realización –en los próximos meses– de la serie La Cueva, recreada en la Barranquilla de los años 50, donde personajes como Gabriel García Márquez, Álvaro Cepeda Samudio y José Félix Fuenmayor discutieron los más elevados asuntos intelectuales.

Pero ahí no paran las cosas. En asuntos de la pantalla chica, los socios también tienen en la puerta del horno –por una parte– el guión de una serie relacionada con el contexto histórico que vivió el país en épocas de la toma del Palacio de Justicia. Y, por el otro lado, están trabajando en el argumento de una producción inspirada en los vínculos existentes entre la mafia gallega y la mafia colombiana.

Por lo pronto, para justificar el modelo de negocio en materia de cine, la compañía A4 Manos se la jugará con dos modelos: el primero, vender los derechos de las películas a plataformas como Netflix que, según cálculos de Jimeno, pagarían alrededor de US$300.000. Y, el segundo, en el recaudo de la taquilla, el cual podría superar los $300 millones por cinta.

El reencuentro, entonces, de Cabrera y Jimeno cae como una bocanada de aire fresco dentro de la industria cinematográfica del país que, entre otras cosas, viene creciendo a pasos afanosos desde la entrada en vigencia de la Ley del Cine. Enhorabuena.
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