| 7/1/1995 12:00:00 AM

Los precios de la meca

Varias obras de pintores colombianos se subastaron en Nueva York al lado de otros famosos latinoamericanos. El mercado sigue deprimido.

Dos veces al año, Christie's y Sotheby's, las afamadas y centenarias casas de subastas de Nueva York, realizan, ambas con el mismo nombre, la subasta "Latín American Paintings Drawings and Sculpture". Con un día de diferencia, las dos casas utilizan el mismo formato de dividir la subasta en dos sesiones. La primera, por la noche, y a la que únicamente se puede asistir con invitación previamente recibida o "gestionada", es en la que se presentan las obras más importantes. En la segunda, al día siguiente -menos elegante y durante el día- se presentan las obras de menor importancia y precio.

Entre los compradores anónimos que hacen sus ofertas por las decenas de teléfonos y los cientos de asistentes y curiosos, en su gran mayoría latinoamericanos, se desarrollaron las concurridas y elegantes sesiones. Y es que este arte, que ya lo han encasillado en la categoría de "Latín American Art" es -con gran altura y atractivo social- para un mercado étnico: cuadros de artistas latinoamericanos para compradores latinoamericanos; lo único es que se transan en la exclusiva Nueva York, dejándole una no despreciable tajada en comisiones a las casas de subastas.

El resultado de las subastas del pasado mes de mayo no fue el mejor para los artistas ni para los vendedores: los precios fueron, por regla general, inferiores a lo que se esperaban.

En la primera sesión en Christie's se presentaron 72 obras de las cuales había ocho Boteros, un Obregón y un Ana Mercedes Hoyos. Y la verdad hay que decir que no sólo a los colombianos les fue mal. El "Retrato de Olga" de Rufino Tamayo (México, 18991991), por ejemplo, que era la portada del lujoso catálogo, se vendió en US$400.000, cuando estimaban subastarlo entre US$800.000 y el millón de dólares.

El Botero más importante en esta subasta -por lo menos del que se esperaba un más alto precio y el de mayor tamaño- fue "La madre del Cardenal" (221x160cm) pintado en 1972, que se vendió por US$260.000 cuando el estimativo era entre US$350.000 y US$450.000. Lo siguió "El Autorretrato a los Doce Meses (112 x91 cm) de 1969 que se vendió por los US$280.000 esperados. Los otros dos que alcanzaron el valor esperado fueron el óleo "Naturaleza Muerta con Silla y Guitarra", que salió por US$80.000 y el bronce "Little Bird" que se subastó por US$120.000. A las otras dos esculturas no les fue tan bien: "Naturaleza Muerta", un enorme bronce de 190cm de largo por 150cm de altura se vendió en US$150.000 cuando el estimativo era entre US$200.000 y US$300.000, y "La Pensee", de 99cm de altura, proveniente de la galería Malborough, se colocó en US$160.000 cuando el estimado inferior era US$240.000. Terminó Botero con una "Naturaleza Muerta con Naranjas y Bananas" en US$160.000 (estimado entre US$250.000 y US$300.000) y "L'Atelier de Zurbarán" en US$70.000 (estimado entre US$110.000 y US$130.000).

sobresalieron, sin embargo, unas pocas obras. Una preciosa "Naturaleza muerta con Flores" de Diego Rivera (México, 1886-1957), fue la única en Christie's en superar el millón de dólares. Se subastó en US$1.350.000, o sea US$150.000 por encima del estimativo superior. Este cuadro postcubista pintado en 1918 durante la época parisiense de Rivera, asimilando lo mejor de las naturalezas de Cézanne, confirmó que este pintor sigue a la cabeza en términos de precio. Como cosa curiosa, no se sabía la existencia de este cuadro hasta que salió a remate en París en 1991.

Las otra obra que obtuvo aplausos de la concurrencia fue "Desnudos con Mangos" del cubano Mario Carreño (La Habana, 1913-) que se colocó en US$320.000 cuando el estimativo era entre US$180.000 y US$220.000. Solamente otros cuatro se vendieron por encima de lo estimado: dos de Diego Rivera (US$380.000 y US$285.000), uno de Rufino Tamayo (US$380.000) y una lindísima "Composición Geométrica" pintada en 1931 por el pionero del modernismo latinoamericano Joaquín Torres-García (Montevideo, 1874-1949) en US$850.000.

El Obregón "Aquí cayó Icaro" (160xl4Ocm.) se subastó en US$60.000 cuando su estimativo inferior era US$90.000. No tenía nada que ver, sin embargo, con el "Estudio en Rojo" que se subastó el año pasado en US$145.000.

Ana Mercedes Hoyos cerró la primera sesión para los colombianos con unos "Bananos" (100x200cm) de la serie Bazurto por un valor de US$24.000 cuando el estimativo era entre US$30.000 y US$40.000. La verdad es que era muy inferior-parecía un detalle- del cuadro compañero de la misma serie que se subastó al día siguiente en Sotheby's en US$42.500.

En la segunda sesión de Christie's, la tendencia del día anterior se mantuvo. La gran mayoría de los 188 que se presentaron, se vendieron muy por debajo de lo estimado. Y los colombianos, representados por 17 obras, no fueron la excepción: un "Descendimiento de la Cruz" de gran formato, (193x130cm,) de Luis Caballero, que tenía un estimativo entre US$20.000 y US$25.000, se vendió en US$16.000. Se subastaron además dos Obregones, "Paisaje Rojo" en US$18.000 y "sin Título" en US$35.000, como también dos "Naturaleza Muerta" de Enrique Grau en US$30.000 y US$15.000, respectivamente.

Completó la oferta colombiana dos obras de Gonzalo Ariza, dos de David Manzur, y una de Ana Mercedes Hoyos, Virgilio Patiño, Gabriel Silva Rubio, Olga de Amaral, Antonio Samudio y Augusto Rivera, que estuvieron todos valorados en menos de US$10.000.

Al día siguiente, se efectuó la subasta de la noche de Sotheby's, que tenía como atractivo principal la oferta de 13 cuadros mexicanos de propiedad de la colección de la fundación de la IBM. Hubo dos cuadros que dejaron a todos los otros rezagados. Un Diego Rivera de gran formato que se subastó en US$2.800.000, y el que batió el récord, "Autorretrato con Chango y Loro" (54x43cm.) de Frida Kahlo, que se subastó por US$2.900.000. Incluyendo el "buyer's premium" del 10%, el valor en pesos colombianos, convirtiéndolo a nuestra aun revaluada tasa representativa, da la friolera de dos mil ochocientos millones de pesos por este cuadrito. ¡Como para tenerlo en la chimenea de la casa!

Siguieron a la colección de la fundación de la IBM 79 obras entre las cuales había 8 de colombianos. Aunque los precios en general también fueron bajos, estuvieron mucho más cerca a los estimativos. De Botero se subastaron un "Sin Título" (195x50cm) por US$220.000; "El Viaje" (50x263cm), pintado en 1961, por US$90.000; y dos bronces, un "Caballo" en US$165.000 y una "Mujer Sentada" en US$100.000

De Ana Mercedes Hoyos se subastó el "Bazurto" mencionado anteriormente y de Alejandro Obregón una "Naturaleza Muerta con Cuchillo" en US$57.500. Tristemente, el único cuadro que no se subastó en esta sesión fue un "Autorretrato" de Darío Morales. Este óleo, que medía 162x114cm. y que tenía un estimativo entre US$80.OOo y US$100.000, empezó con un precio base de US$55.000, pero nadie levantó la mano, ni ningún teléfono lo defendió.

Parece que el interés por los cubanos va en ascenso. Brillaron esta vez, "El Tamborero" de Mario Carreño que se vendió en US$210.000 cuando se esperaba entre US$125.000 y US$175.000, y "Mujer Peinando a su Amante" (75x60cm.) de Cundo Bermúdez (La Habana, 1914-) que después de una reñida puja levantó los aplausos al venderse en US$310.000, cuando se esperaba entre US$80.000 y US$100.000. Estos dos cubanos, en compañía de Mariano Rodríguez (La Habana, 1912-1990) y otros dos más jóvenes, julio Larraz (La Habana, 1944-) y el paisajista-surrealista Tomás Sánchez (La Habana, 1948-) parecen estar pasando por una buena época, siguiéndole los pasos al cotizado y prolífico Wilfredo Lam (Sagua la Grande, Cuba, 1902-1982).

Así, hasta el próximo otoño, cuando se volverán a congregar coleccionistas, galerista e inversionistas del sur del río Grande, acompañados de los curiosos de turno, y de los miembros del jet-set de cada uno de nuestros países, quienes encuentran en estas subastas una oportunidad para desarrollar vida social y un motivo de conversación para los cócteles de los próximos meses.
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