| 4/27/2011 12:00:00 AM

Los números del sexo

Dinero hizo una investigación para establecer cuánto mueve el negocio del sexo en Colombia. Estos son los resultados.

El libro insignia de la revolución sexual femenina, La Mujer Sensual -que llegó a vender 5.000 copias por mes en los años setenta en Colombia-, ya no está en los estantes de literatura erótica ni de sexualidad. Ahora, aquellas librerías que guardan la esperanza de vender las pocas copias que conservan, lo ubican entre libros de autoayuda y superación.

El texto que les mostró el camino de la sexualidad a muchas mujeres se transformó en el simple testimonio polvoriento de una época llena de tabúes y prejuicios. La Mujer Sensual dejó de ser una fantasía de las librerías para ser una realidad en todos los hogares.

En los últimos años, la libertad sexual que se respira en las principales ciudades del país ha permitido la creación de nuevos negocios y productos que solo buscan elevar la satisfacción de las parejas. Con el sexo cotidiano, aquel que practica cualquier pareja, se ha forjado una industria que genera miles de millones de pesos.

Así, por ejemplo, la literatura erótica ha sido reemplazada rápidamente por libros de autoayuda, como Sexo sin misterio, de la escritora Flavia Dos Santos, que en pocos meses ha vendido cerca de 6.000 copias. A esto se une la corriente formada por revistas dirigidas a público adulto que, según Ibope, ya tienen más de 1,5 millones de lectores.

Los fabricantes de ropa interior tradicionales también han creado productos que explotan la sensualidad y que terminan contribuyendo a mejorar las relaciones de pareja. De hecho, los principales productores, como Women Secret, Leonisa y Touché, ahora cuentan con líneas especiales formadas por prendas más provocativas.

A esto se suman productos profilácticos y farmacéuticos que muestran cómo los colombianos abordan su sexualidad de forma natural: tan solo el año pasado se vendieron más de 46 millones de preservativos en todo el país. Hay que agregar también los productos para la disfunción eréctil que, con el Viagra como su mayor exponente, hacen parte de un mercado calculado en $46.800 millones.

Asimismo, los sex-shops son parte del paisaje urbano: ya no es extraño encontrar parejas desinhibidas que entran -sin necesidad de cubrirse- a buscar asesoría para adquirir productos que les ayuden a tener relaciones más duraderas y entretenidas. Según Leonardo Franco, administrador del sex-shop Punto G, los artículos más solicitados suelen ser disfraces, geles, ropa interior y juguetes, "que pueden costar entre $5.000 y $300.000".

La industria del sexo en Colombia es un mercado muy fragmentado e informal, donde algunos indicadores confirman su crecimiento y potencial. Por ejemplo, en 2010, las empresas relacionadas con este sector invirtieron casi $500 millones en publicidad en medios masivos.

Aunque no existe un organismo o agremiación que recopile el número de moteles y residencias en Colombia, tan solo en Bogotá aparecen 958 en el directorio de páginas amarillas. El costo de una noche en un motel varía según el sitio donde esté ubicado, las comodidades que ofrezca y el tiempo de permanencia. El costo de estadía varía entre $15.000 y $250.000.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?