| 11/12/2010 12:00:00 PM

Los nuevos dueños del transporte

Transportadores actuales, industriales, constructores y propietarios de buses, son en su mayoría los accionistas de las firmas que ganaron la concesión para manejar el transporte público en Bogotá, un negocio que mueve $2,6 billones anuales.

El pasado 2 de noviembre, después de 13 horas de deliberación y diez años de espera, la Alcaldía de Bogotá le adjudicó a 9 consorcios la explotación exclusiva por 24 años, de 12 de las 13 zonas en que se dividió la operación del transporte público de la ciudad. Perdomo, la zona que faltó, se debe entregar a principios del próximo año.

La migración hacia el nuevo sistema se hará de forma paulatina. En junio-julio del próximo año se estima que entren a operar las rutas troncales de Engativá, Usaquén, Fontibón y San Cristóbal, y a partir de agosto-septiembre arranquen bloques de rutas en las distintas zonas. "La idea es implementar dos rutas por zona", explica Javier Hernández, gerente del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP).

Está pendiente la licitación del Sistema Integrado de Recaudo, Control e Información al Usuario (Sirce), que se debería adjudicar a mediados de diciembre. El ganador tendrá a su cargo el recaudo de $2,6 billones anuales y deberá asegurar como mínimo 4.100 puntos de venta de tarjetas. La administración de estos recursos se hará a través de una fiduciaria. Por otra parte, el próximo año debe salir la licitación para concesionar la totalidad de los paraderos de Bogotá, que deben estar ubicados a menos de 500 metros entre sí.

Los ganadores

Los ganadores deberán realizar inversiones cercanas a los $2,5 billones en el primer año, incluyendo la desintegración de unos 8.000 buses y la compra de 4.400 vehículos nuevos.

Dentro de los consorcios que recibieron zonas están cuatro de los cinco operadores actuales de Transmilenio. Se trata del Consorcio Express (Express del Futuro), que ganó Usaquén y San Cristóbal y de Gmovil (Citi móvil) que manejará Engativá. Este último consorcio pertenece mayoritariamente al grupo industrial Fanalca, que también es accionista del Consorcio ETIB, que ganó la zona de Bosa. La Organización Suma, que tiene como accionistas a empresas del Grupo Sí, se quedó con la zona de Ciudad Bolívar; mientras Masivo Capital (Transmasivo) se adjudicó Kennedy y Suba Oriental.

Los pequeños propietarios y cooperativas que lograron organizarse también se hicieron a importantes zonas de la ciudad. En el caso de Fontibón, el ganador fue Coobus, una unión de cooperativas de transportadores que reunió a cerca de 2.000 propietarios de buses.

Otro concesionario que tiene una alta participación de propietarios de buses entre sus accionistas es Este es mi bus, que ganó dos zonas: Calle 80 y Tintal-Zona Franca. Mientras Egobus, que ganó Suba, y Tranzit, que ganó Usme, tienen como principales accionistas a la Sociedad Propietarios Transportadores de Bogotá y a Comnalmicros, respectivamente.

El tan esperado fin de la guerra del centavo en el transporte bogotano se debe empezar a producir gradualmente a partir del segundo semestre de 2012. La implementación del sistema es crucial para asegurar el respaldo del público, por eso, la etapa de transición que se inicia será crucial para facilitar -o no- el éxito del nuevo modelo.

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