| 5/26/2016 12:00:00 AM

Los negocios de emprendedores enfocados a la clase media

Cinco emprendedores extranjeros han logrado canalizar inversión por US$8 millones para desarrollar nuevas empresas en Colombia. Estas son sus apuestas.

Los emprendimientos más exitosos no solo provienen del sector tecnológico. También en el sector real y de servicios las oportunidades son muy atractivas para crear empresas rentables, sostenibles, escalables y cuyo exitoso modelo se pueda replicar por el mundo. Y si además se trata de negocios enfocados en la clase media de los países emergentes, el resultado puede ser mucho mejor.

A esta conclusión llegó hace cuatro años un grupo de quijotes del emprendimiento que crearon en Colombia Polymath Ventures, una firma que se define como “constructora de empresas” para la clase media, y ya tiene funcionando cinco compañías en áreas de transporte, servicios financieros, educación y empleo, generan 300 empleos directos y ha logrado canalizar inversiones por unos US$8 millones.

La semilla la plantó Wenyi Cai, una ciudadana chino-americana graduada con honores de Harvard y quien tras un paso destacado por McKinsey fue encargada de manejar las operaciones de Milo.com –una aplicación tecnológica– hasta 2010, cuando fue vendida a eBay.

Después de viajar por varios países de América Latina con la idea de emprender en alguno de los emergentes, decidió establecerse en Colombia, donde encontró tres condiciones que consideraba ideales para su proyecto: estabilidad macroeconómica y entorno favorable a los negocios; una clase media en crecimiento y una bolsa de capital humano muy talentosa, que en muchos casos está fuera del país pero quiere volver.

Su idea inicial era desarrollar negocios que suplieran las necesidades de la clase media, hasta el momento desatendidas o con alta participación de informalidad. Con este foco, en 2012 creó Polymath, que busca aplicar métodos de gestión que han sido exitosos en Silicon Valley.

Para sacar adelante su proyecto, Wenyi Cai sumó el talento de cuatro profesionales que se convirtieron en socios por su perfil emprendedor, provenientes de Silicon Valley, conocedores de los riesgos de iniciar startups y con vastos conocimientos técnicos. Hoy ya más de 30 profesionales apoyan el crecimiento de empresas.

Carlos Fernández de La Pradilla, español, abogado y experto en finanzas corporativas, uno de los socios de Polymath Ventures, explica que el primer paso fue diseñar los modelos de negocios y definir los sectores foco: transporte, servicios financieros, mercado de trabajo, mujer trabajadora, entretenimiento y demográfico de 40 a 60 años.

Para este experto, Polymath no es un fondo de capital sino “una manera diferente de hacer emprendimiento mucho más acomodado a la realidad de nuestro contexto, pues está enfocado en crear compañías que cubran necesidades de la clase media en Latinoamérica, en industrias tradicionales que se caracterizan por ser informales y con uso intensivo de mano de obra”, explica.

De hecho, el modelo de creación de compañías fue creado y diseñado por los fundadores, que desarrollan sus proyectos de manera directa, ya que no invierten en proyectos de terceros. Eso sí, se apoyan en inversionistas ángel y en otros fondos y grupos para canalizar recursos que permitan potenciar algunas de las nacientes empresas.

Las de mostrar

En tres años de operación, ya son cinco las compañías creadas por Polytmath Ventures: Táximo, Aflore, VincuVentas, Autolab y Kidu. En unos meses entrará a operar Súper Ruta, la sexta compañía.

Táximo está especializada en la administración de vehículos de transporte individual, fue creada en 2013 y ya cuenta con cerca de 1.000 vehículos que operan bajo esta modalidad. El servicio no solo garantiza una renta a los dueños de los carros, también se encarga de conseguir los conductores para los diferentes turnos –actualmente son más de 1.600– y asegurar el mantenimiento de los vehículos. El éxito de este negocio ha sido tal que a comienzos de junio abre operación en Lima.

En servicios financieros se destaca Aflore, empresa que realiza préstamos a la población que no tiene fácil acceso a la banca tradicional, para temas de salud, educación o incluso microcrédito. Al servicio se llega a través de alguno de los 900 consejeros que ofrecen este servicio de manera directa a su entorno de confianza. Hasta el momento se han otorgado préstamos por cerca de $1.400 millones y, en promedio, los préstamos son de $1,6 millones, que se financian entre 14 y 16 meses. Este modelo será replicado el próximo año en México.

En mercado laboral se han desarrollado dos empresas: VincuVentas y Autolab. VincuVentas es un servicio online para compañías que necesitan reclutar fuerza de ventas. A través de un algoritmo de búsqueda, esta empresa define los perfiles que más se ajustan a las necesidades de quienes acuden a esta plataforma para encontrar a su personal de ventas. En este momento la empresa cuenta con un banco de cerca de 30.000 hojas de vida.

Autolab es una cadena de talleres de reparación de automotores que ya cuenta con su primer punto en Bogotá y planea extenderse para atender la creciente necesidad de servicios de alta calidad con precios competitivos. Esta compañía identificó un mercado desatendido, que no tiene la capacidad para pagar los precios de los concesionarios, pero tampoco quiere dejar su vehículo en manos de talleres informales que muchas veces no ofrecen las condiciones de garantía.

Kidu es la apuesta para beneficiar a la mujer trabajadora. Se trata de centros de formación extra escolar para niños de 6 a 12 años y cuya propuesta de valor incluye asesoría en las tareas y desarrollo de habilidades no cognitivas durante el tiempo en que los padres permanecen en el trabajo. Ya está abierto el primer punto en Bogotá –en Cedritos–, y la meta es contar con dos o tres más para 2017, con la posibilidad de atender más de 500 niños.

Una sexta empresa que estará lista y operando en los próximos meses es Super Ruta, que ingresa al mercado de las rutas escolares, donde se ha detectado alta informalidad y en muchos casos mala atención. Esta compañía buscará ofrecer el servicio de transporte escolar para la población de estratos 3 y 4, innovando con tecnología para prestar este servicio.

Aunque los proyectos de expansión y creación de empresas avanzan a buen ritmo en Colombia –la base escogida por este grupo de emprendedores para lanzar su plataforma que busca extenderse por América Latina–, Fernández de la Pradilla cree que en el país todavía hay que mejorar las condiciones para los nuevos negocios.

La falta de financiación y barreras del sector financiero, la excesiva burocracia para crear empresas y los altos costos de operación debido a los elevados impuestos se convierten para este experto “en una limitante para que sea un país atractivo para el emprendimiento y la actividad empresarial en general”.

Con un atractivo portafolio de negocios por hacer en Colombia –que luego busca replicar en el resto de América Latina–, Polymath se convierte en una de las principales apuestas por la generación de empleo para el país. Una iniciativa que encanta a la clase media.

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