| 8/6/2004 12:00:00 AM

Logística, sin tiempo

El sector logístico en Colombia presenta dificultades estructurales y normativas que afectan el comercio exterior. El país está retrasado en este tema fundamental para su competitividad.

No hay tiempo qué perder para desarrollar el potencial logístico del país. En el escenario de integración total del continente, Colombia tendría una posición privilegiada como centro de flujo de carga, pues la distancia para distribuir productos hacia el norte es la misma que hacia el sur. Sin embargo, de no corregir las deficiencias en cada uno de los componentes de la cadena logística -transporte, almacenaje y distribución-, este potencial se convertiría en un obstáculo para el desarrollo.

Según datos del informe The State of Logistics Report, de 2004, los costos logísticos en Estados Unidos tienden a la baja. Hoy estos costos representan el 8,5% del PIB, cuando en 2001 equivalían a 9,5%. Cálculos para Colombia estiman que esta cifra es superior al 15%, una amplia brecha con el país del norte. Para Jorge Ramírez Ocampo, ex presidente de Analdex y consultor en temas internacionales, "en la medida en que no se entienda el impacto de la logística en la competitividad del país no encontraremos soluciones efectivas a sus limitaciones".

Si el objetivo nacional es estimular el comercio, los operadores logísticos se constituyen en uno de los principales aliados. De su competitividad depende que las empresas puedan delegar en ellos las operaciones logísticas generando valor. Sin embargo, en Colombia los operadores logísticos afrentan obstáculos. Su normatividad está dispersa y no se les permite abarcar toda la cadena de servicios. No hay una instancia en el país que reúna la problemática de la logística en un solo ente. La parte aduanera y tributaria está a cargo del Ministerio de Hacienda, el tema de política de comercio exterior en el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, y el de transporte en su respectivo ministerio. El gobierno ha hecho intentos por crear un consejo nacional de logística y transporte multimodal, sin resultados aún, pero en el que se debe continuar trabajando.

Además de los problemas normativos, el país tiene dificultades estructurales. La geografía nacional es muy accidentada y presenta una gran complejidad en términos logísticos; gran parte de la infraestructura aeroportuaria y los centros de producción y extracción se encuentran en el centro del país; sin mencionar problemas de orden público y la baja utilización en sistemas distintos al transporte terrestre. Luis Fernando Aristizábal, asesor del Ministerio de Transporte, le explicó a Dinero un ambicioso proyecto para enfrentar estas deficiencias estructurales. La idea es constituir una zona especial de logística al estilo de las que funcionan en algunos países desarrollados. Aristizábal explica que el proyecto Sistema de Logística y Terminales de Carga del País se ubicaría a las afueras de Bogotá y permitiría juntar las siguientes actividades: un terminal único de carga, un puerto seco -que recibiría mercancía en tránsito que luego se nacionalizaría en esta zona especial-, un centro en conjunto para la distribución de carga y su respectiva consolidación y desconsolidación, como también de unidades de mantenimiento y reparación, centros de negocios y hospedaje. Inicialmente, el proyecto sería público y luego se les daría espacio a los privados buscando su financiación y desarrollo.

Para Jairo Alberto Jarrín, del Instituto Colombiano de Codificación y Automatización Comercial, IAC, el tratado de libre comercio con Estados Unidos es la oportunidad perfecta para que se desarrollen las relaciones de cooperación entre los jugadores de la industria. "Si no entendemos que en este sector el desempeño de cada integrante depende del resto, no podremos darle competencia a todo el sistema", dice.
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