| 11/13/2009 12:00:00 AM

Las herramientas buscan mejor caja

Black & Decker y Stanley Works deciden fusionar sus negocios en una transacción cercana a los US$4.500 millones. una forma de subsistir ante la crisis.

Tras la caída en la construcción y la reducción en las inversiones industriales de los primeros meses del año, las empresas dirigidas a estos sectores buscan estrategias para complementar sus ofertas y afrontar mejor la crisis. En este sentido, la fabricante de herramientas eléctricas Black & Decker anunció que aceptaba la propuesta para fusionarse con la productora de elementos para construcción Stanley Works.

En una transacción valorada en US$4.500 millones, los accionistas de Black & Decker recibirán 1,275 acciones de Stanley por cada uno de sus títulos, con lo cual tendrán una participación total del 49,5% en la nueva organización. Los accionistas de Stanley conservarán el restante 50,5%.

En un comunicado, las empresas destacaron que este acuerdo generará ahorros operativos cercanos a los US$350 millones anuales. El actual presidente de Stanley, John F. Lundgren, quedará al frente de la nueva organización, al tiempo que Nolan Archibald, presidente de Black & Decker, será presidente ejecutivo por un periodo de tres años.

Curiosamente, la compradora es más pequeña que la adquirida. En la actualidad, Stanley tiene ventas anuales de US$3.850 millones y unos 18.000 empleados, mientras Black & Decker cuenta con ventas por US$4.850 millones y más de 20.000 colaboradores.

En este sentido, las empresas destacan que menos del 10% de la fuerza laboral combinada se verá afectada, pues muy pocos de sus productos compiten entre sí.

Stanley Works tiene un amplio rango de marcas, que van desde las herramientas tradicionales de mangos amarillo y negro hasta unas especializadas para mecánica e industria. A su vez, Black & Decker ofrece electrodomésticos y artículos eléctricos para sectores afines, como taladros y pulidoras.

Según The Wall Street Journal, la fusión de estas dos compañías muestra cómo el mercado de herramientas para el hogar comienza a reacomodarse de cara al repunte en ventas que se espera después de la crisis, pero también es un indicador de que la construcción y las aplicaciones para el hogar no tendrán los altos niveles de ventas que alcanzaron hace algunos años.

Cabe anotar que la crisis económica mundial afectó duramente a Black & Decker, que vio una caída del 23% en sus ventas durante el tercer trimestre de este año, frente al mismo periodo de 2008. En este caso, las ventas de sus productos dirigidos a industrias cayeron más de 20%, al tiempo que las de sus herramientas para el hogar se redujeron en 20%.

Las empresas sostienen que la fusión se concretará definitivamente en la primera mitad de 2010, cuando las juntas de accionistas de las compañías ratifiquen el acuerdo y las autoridades regulatorias de Estados Unidos aprueben la creación de la nueva compañía.

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