| 2/16/2017 12:00:00 AM

Las editoriales aprovecharon el fenómeno Mandala

Los libros de mandalas le dieron un respiro a la industria editorial. En los últimos dos años estas publicaciones fueron claves para mover las registradoras de las editoriales, que no desaprovecharon esta tendencia. Este es el panorama.

Andrea Agudelo es tal vez una de las best sellers de la industria editorial colombiana en la actualidad. Se trata de una paisa que encontró en los mandalas una veta de oro en materia comercial; este ha sido el fenómeno de los últimos dos años.

Esta fotógrafa es solo un ejemplo de los muchos autores que no desaprovecharon dicha tendencia mundial, que aún pega fuerte en Colombia. Hace menos de dos años, en septiembre de 2015, decidió “lanzarse al agua” con su libro Mandalas para el alma, del cual ya tiene tres versiones, prepara una cuarta y ha logrado vender más de 70.000 unidades.

Mandalas para el alma es uno de los títulos más vendidos en la Librería Nacional y en Panamericana, además de ser comercializado en el almacén Todo en Artes, de Medellín, el primer espacio comercial que le apostó a las publicaciones de Agudelo.

Hoy, Andrea, cuya primera venta grande fue de 100 unidades el día del lanzamiento del libro, tiene su propia editorial y se abre espacio en países como México, en donde ya le vendió los derechos a Planeta para comercializar allí su libro.

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Esta es solo una muestra del interés que ha despertado en el mercado este tipo de publicaciones. Las hay de todos los colores, temáticas y precios. Estas representaciones simbólicas, espirituales y rituales utilizadas en el budismo y el hinduismo se pusieron de moda, y dibujar o pintar mandalas es una terapia que se está usando cada día más.

Estos libros se han vendido como una herramienta de sanación, arte, meditación, de análisis del estado emocional y hasta de control de la ansiedad. Dirigidos a pequeños y adultos, han impulsado el crecimiento de las ventas de las editoriales en los dos últimos ejercicios, aunque, según informan las propias casas productoras, este año su impacto empezó a reducirse.

Héctor Vargas, gerente comercial de Ediciones Urano, señala que desde hace cuatro años, momento a partir del cual empezaron a importar estos libros –inicialmente de Argentina y hoy de España–, los libros de mandalas ya representan 20% del total de las ventas de la empresa.

Al alza

El incremento en el volumen de ventas de este tipo de publicaciones ha sido exponencial, hasta tal punto que, por ejemplo, Panamericana colocó solo en el primer semestre del año pasado 50.000 copias, 20.000 de las cuales tienen sello propio.

Margarita Montenegro, editora de mandalas de esta editorial, indica que la compañía tiene una oferta de más de 40 títulos, que incluyen libros tanto para niños como para adultos. “Se trata de publicaciones dirigidas a todos los públicos. Unos con una estética muy trabajada en los que se conserva la forma circular de los mandalas y otros que, a través de un pequeño mensaje, invitan a la reflexión y refleja el aspecto espiritual”.

Esta editorial es la de mayor número de productos publicados y también una de las que tiene mayor oferta en libros de este tipo. Montenegro manifiesta que la cumbre de la venta de los mandalas fue en el año 2016.

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Dice que entre 2015 y 2016 se registró un gran incremento, que se ha reducido en lo corrido del presente periodo y por ello la proyección de la compañía es que en 2017 se venderá 40% de lo comercializado el año pasado.

“Desde 2012, cuando publicamos nuestro primer mandala, hasta 2016, hubo un incremento en las ventas de 300% en estos libros”, explica Montenegro. La oferta de Panamericana incluye mandalas para niños, de animales, hadas, e incluso tiene productos en los que las páginas pueden desprenderse para ser pegadas en otros sitios”, asegura.

Los representantes de las editoriales coinciden en que hay una gran competencia y pueden conseguirse mandalas que van desde $2.000 hasta por lo menos $40.000 o $50.000, lo que comienza a explicar su estancamiento.

Felipe Ossa, gerente de la Librería Nacional, dice que el pico de esta categoría se dio en 2015, aunque en 2016 se mantuvo una buena dinámica. Solo en las librerías de esta cadena hay disponibles más de 500 títulos, tanto de autores nacionales que fueron editados por firmas locales, como una amplia oferta de producto importado proveniente principalmente de España, Argentina y México.

Este empresario no es tan optimista en cuanto a lo que puede suceder en los próximos años. Si bien considera que son productos que se seguirán vendiendo, también apunta a decir que la sobreoferta es tal que la categoría se estabilizará, pues se trata de una moda que en algún momento va a pasar.

Lo cierto es que, moda o no, para Enrique González, presidente de la Cámara Colombiana del Libro, este ha sido un fenómeno que ha permitido que los colombianos se acerquen más a los libros, además de dinamizar las registradoras de las editoriales y librerías. “Estas publicaciones les permiten a los “lectores” interactuar de otra forma con el papel y eso es importante”.

La esperanza es que la tendencia continúe y los empresarios destacan el hecho de que estos productos se hayan mantenido exentos de impuestos con la nueva reforma tributaria, pues lo que evidencia es que es un sector privilegiado que busca incrementar los niveles de lectura y educativos.

No obstante, sigue inquietando el hecho de que con la reforma tributaria se resta poder adquisitivo a los consumidores y esto puede tener algún efecto en la industria. La última medición de lecturabilidad de los colombianos indica que en el país se leen 1,9 libros por habitante; sin embargo, explica González, si se toma solamente el segmento de las personas que dicen leer, el dato se ubica en 4,2 textos por habitante.

Si bien el furor de estos libros está bajando, es claro que seguirán “poniéndole color” a una industria clave para la economía del país.

Libros para adultos

Pero si los libros de mandalas han tomado fuerza, lo cierto es que no son los únicos con buen desempeño. Las publicaciones de colorear para adultos también han venido ganando participación de mercado, pues la oferta es amplia. La mayor parte de las editoriales cuenta con una muestra importante de estos textos que brindan, en su mayoría, algún grado de complejidad para colorear y que les ayuda a los adultos a desestresarse, desconectarse de la realidad y hasta encontrar paz espiritual.

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