| 12/11/2009 12:00:00 PM

Las dos caras del oro

El aumento en el precio del oro no solo ha despertado el interés de nuevos inversionistas. La minería ilegal está disparada y el medio ambiente en peligro.

"Este ha sido el mejor año para los negocios de compra-venta de oro en El Bagre, Antioquia. El precio del oro tiene alborotada a la comunidad y cada vez son más la personas que buscan 'el Dorado' en los ríos Tiguí y Nechí, para traerlo a nuestros establecimientos", cuenta Joaquín Pérez, el gerente de la compra-venta de oro Londres, ubicada en El Bagre, mientras agita las palmas de sus manos y supervisa el pago de $540.000 a una abuela que acababa de entregar 15 tomines de oro (8,625 gramos) al empleado del local.

En las afueras del negocio, Camilo, un barequero de aproximadamente 14 años, mezcla con mercurio una batea llena de agua y tierra para encontrar el producido del día: unas pequeñas piedritas doradas que cuidadosamente coloca en una caja plástica para completar unos 5 tomines de oro y ganarse por ellos $180.000.

En la compra-venta Londres, por cada tomín (0,575 gramos de oro) pagan $36.000. "El precio es el mismo en los aproximadamente 20 establecimientos que compran oro en el sector", cuenta Camilo.

En El Bagre todo gira alrededor del oro. A diez minutos está el campamento de Mineros S.A., una empresa que produce l00.000 onzas de oro al año, mediante extracción aluvial en el río Tiguí, el mismo donde hay unas diez dragas ilegales extrayendo oro para aprovechar la bonanza de los precios y cientos de barequeros que, como Camilo, buscan el sustento diario en esta actividad.

Aunque Mineros S.A. tiene títulos mineros a perpetuidad y licencias ambientales para explorar en las profundidades de los ríos Tiguí y Nechí, la invasión de los mineros ilegales en los terrenos de la empresa no da tregua. Junto a los vallados que detallan la información de los títulos mineros de la compañía, se instalan dragas de todos los tamaños, que no tienen la infraestructura adecuada para extraer el oro y le causan daño al medio ambiente.

"Mineros no puede hacer nada para controlar la ilegalidad. La empresa ha instaurado amparos administrativos para que la Administración Municipal actúe, pero más se demoran las autoridades en sacarlos río abajo, que ellos en regresar, con el agravante de que llenan el río de mercurio, contaminando las aguas y arriesgando la vida humana, porque los peces que se consumen salen del río con el mercurio en sus tejidos", explica Carlos Cardona, ingeniero medioambiental de Mineros S.A.

"La situación es alarmante. La minería de oro está generando grandes vacíos ambientales por la contaminación con mercurio. Los caudales de los ríos en el Bajo Cauca se asimilan a las secuelas que deja un bombardeo sobre el territorio y los pasivos ambientales por cuenta de la extracción del oro son cada vez más grandes", dice Juan Mayr, ex ministro de Medio Ambiente.

A pesar de que la informalidad siempre ha existido, los habitantes dEl Bagre y de Zaragoza aseguran que desde comienzos de año viene disparada como consecuencia del incremento en los precios del oro. La situación es similar en Chocó y en general en el noroccidente del país, donde se encuentran las reservas de oro que, según la Cámara de Asomineros de la Andi, superan los 25 millones de toneladas.

Apetito mundial

Desde comienzos de este año, el precio del oro se ha incrementado en cerca de 40%, ante la debilidad del dólar. El 2 de enero, una onza de oro se cotizaba en US$879 y para el 3 de diciembre la cifra estaba en US$1.225. Como explica Carlos Caballero Argáez, ex ministro de Minas y Energía, el incremento en el precio se debe a "que el oro siempre será un refugio importante para los inversionistas, cuando el dólar deja de serlo".

La bonanza de buenos precios internacionales, que contrasta con la debilidad del dólar, tiene a los Bancos Centrales de todo el mundo buscando alternativas para diversificar sus reservas, lo que a juicio de los economistas continuará alimentando las alzas de la cotización y seguirá despertando el apetito de muchos por la búsqueda de 'el Dorado'.

Inclusive, el director del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, afirmó que la venta de reservas de oro se convirtió en una forma de crear una nueva fuente de ingresos para las operaciones del FMI. "La mayoría de los ingresos por la venta de oro se usarán para establecer un fondo de inversiones con normas más flexibles", explicó en un informe publicado en el Portal de Información Minera Colombia (IMC). De hecho, recientemente, el FMI le vendió a India 200 toneladas de oro por un valor de US$6.700 millones.

Para los analistas del mercado es claro que, mientras se mantengan los precios alcistas del oro, las oportunidades serán extraordinarias para países que, como Colombia, tienen reservas para atraer la inversión. El reto está en saber aprovechar el buen momento para generar riqueza y ejercer los controles necesarios para evitar que la fiebre por el oro siga contaminando el agua y destruyendo el medio ambiente.

Las nuevas inversiones

Según la Cámara de Asomineros de la Andi, para 2010 se esperan inversiones en Colombia por US$236 millones en proyectos de exploración aurífera (ver tabla). La cifra puede parecer baja para la magnitud del negocio, pero corresponde a la gradualidad de inversiones que exige este sector.

Arturo Quiroz, gerente de la Cámara de Asomineros de la Andi destaca la llegada de compañías extranjeras de todos los tamaños y la dinámica de inversión de las ya existentes.

Por ejemplo, Mineros S.A., iniciará nuevos proyectos de exploración, en una mina subterránea en Zaragoza, con miras a incrementar la producción en los próximos diez años. "La proyección para 2020 es que Mineros S.A. se convierta en una de las primeras 15 empresas listadas en el mercado de valores colombiano, con una producción anual de 500.000 onzas al año y un valor de mercado superior a los US$2.500 millones", afirma Beatriz Uribe, presidente de Mineros.

Por su parte, AngloGold Ashanti, que ya tiene el visto bueno del Minambiente planea continuar con la etapa de exploración del proyecto La Colosa, ubicado en el municipio de Cajamarca.

Pero además de estos grandes inversionistas, también están llegando mineros ilegales que en su afán por sacar oro están depositando químicos en el agua y modificando totalmente el cauce de los ríos.

Los barequeros, que extraen ilegalmente el oro, tienen poca conciencia ambiental y dejan escapar un alto porcentaje de mercurio, que es absorbido por el buchón (capa de vegetación que crece en la ciénaga) y luego es consumido por el ganado, cuya carne es de consumo humano.

Los ministerios de Minas y de Ambiente son conscientes del daño que causa la minería ilegal y de la urgencia de ponerle freno, pues podría convertir la oportunidad del oro en una gran amenaza si no se toman las medidas necesarias.

Ilegales en la mira

Ingeominas estima que al menos un tercio de la producción de oro en el país, que hoy es de 34.321 kilogramos de oro, proviene de actividades extractivas ilegales.

Para el Comandante de Policía de Zaragoza lo más grave es que un porcentaje de los recursos de la mina ilegal queda en manos de grupos armados. Durante la inauguración de la mina La Ye, en Zaragoza, Antioquia, dijo que "en la zona de Guambocó, la minería ilegal les genera a los grupos guerrilleros ingresos aproximados por $500 millones".

Ante esta situación, el Ministerio de Ambiente, con el apoyo de la Corporación Autónoma Regional para la defensa de Bucaramanga, implementó un programa en Bucaramanga y Chocó, mediante el cual intervino 12 de las 36 minas de producción ilegal en la región. Les dio asistencia técnica y las capacitó hasta lograr una reducción de 82% en la utilización de mercurio y de 36% en la de cianuro.

Sin embargo, Bucaramanga solo representa el 1% de la producción de oro del país, mientras Antioquia produce el 60% y concentra gran parte de la minería informal. "En este sector ha sido más difícil trabajar debido a las barreras culturales", dice el ministro de Ambiente, Carlos Costa. No obstante ya hay un convenio con la Organización de la Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi) para invertir más de $1.200 millones en el desarrollo de proyectos pilotos que permitan disminuir la utilización de mercurio en un 50% durante los próximos 5 años.

La directora de Minas del Ministerio de Minas y Energía, Beatriz Duque, también reporta avances en el tema. "En Chocó se decomisaron recientemente 22 dragas ilegales", sostiene.

A pesar de esto, hay preocupación entre empresarios y ambientalistas por el Código Minero, una herramienta vital para generar inversión. Según Juan Mayr, "un congresista del Chocó, que hoy está preso, le introdujo un mico para favorecer a los mineros ilegales. El Presidente no lo sancionó y lo devolvió al Congreso para su revisión y modificación. Pero ahora está en pleito por infinidad de intereses".

Entre tanto, el Ministerio de Minas y Energía comenzó a implementar una estrategia en 31 distritos mineros para que los mineros se legalicen y formulen programas de competitividad sostenible. A través del Fondo Nacional de Regalías, el Ministerio consiguió recursos por $23.000 millones para financiar proyectos que permitan la legalización de mineros.

¿Dónde está la riqueza?

Paradójicamente, en municipios como El Bagre y Zaragoza la 'riqueza' se siente por las cantidades de dinero en efectivo que se transan en la compra-venta de oro y en el comercio, pero lamentablemente los municipios tienen un atraso gigantesco en infraestructura, educación, manejo de los recursos hídricos y acceso a los servicios públicos, lo que a simple vista refleja una inmensa pobreza, a pesar de la riqueza de sus suelos.

El Comandante de la estación de Policía de El Bagre dice que, lastimosamente, sus 57.000 habitantes no tienen una dimensión del costo del dinero. "Una persona puede ganarse $1'000.000 ó más en un día por la venta del oro que extrae de los ríos, pero así mismo se los gasta en una noche tomando whisky en cualquier bar de la región".

Así mismo, el costo de vida es alto por el mismo atraso y las dificultades para llevar los productos a la región. "En Zaragoza, un huevo cuesta hasta $4.000", cuenta una de las trabajadoras de Mineros.

En lo corrido del año, Mineros le ha girado $5.620 millones a El Bagre y a Nechí por concepto de regalías y con la operación de la mina La Ye aportará $2.450 millones anuales más para la región. Sin embargo, ese dinero no se ve por ninguna parte. Por fuera del campamento no hay viviendas dignas.

El presidente de Colpatria y presidente de la junta directiva de Mineros, Eduardo Pacheco, dice que es poco lo que la empresa privada puede hacer para verificar que las regalías se inviertan en el desarrollo de la región. "Lo único es crear conciencia para que los ciudadanos exijan y sean veedores del desarrollo de la comunidad", dice.

Es evidente que la bonanza de recursos naturales puede llevar a un círculo vicioso donde la abundancia de recursos por la venta del oro genera mayor corrupción y la riqueza es capturada por unos cuantos grupos de interés. Colombia se enfrenta al reto de cambiar esta realidad e intervenir a tiempo para canalizar los recursos de manera adecuada y proteger el medio ambiente, porque cuando los precios vuelvan a caer, las regiones que hoy tienen la riqueza en sus suelos podrían quedar expuestas a una pobreza mucho mayor y sin alternativas para superarse.

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