| 4/13/2007 12:00:00 AM

La resurrección de Casa Estrella

Esta cadena de almacenes salió de la 'Lista Clinton' y, bajo el control de la Dirección Nacional de Estupefacientes, DNE, inicia una nueva etapa, con acciones de corto y largo plazo. ¿Cuáles son?

Hace cerca de dos años, cuando la cadena chilena de tiendas por departamentos, Falabella, planeaba su ingreso al país, una de sus principales alternativas para su ubicación era adquirir o arrendar los almacenes de Casa Estrella que esta tenía en Cali y Bogotá.

El negocio, que estuvo a punto de concretarse, se frustró finalmente tras el escándalo por una supuesta vinculación de socios de Casa Estrella con negocios del narcotráfico. Allí empezó para esta cadena colombiana su propio vía crucis (ver Dinero No. 260).

Las sociedades Ramal y GLG, dueñas de Casa Estrella, pasaron a engrosar la 'Lista Clinton' en la que están las empresas que tienen vínculos con el narcotráfico. Este grupo empresarial fue intervenido por el gobierno y sobre él se adelantan procesos de extinción de dominio y lavado de activos. Los bienes pasaron provisionalmente a la administración de la Dirección Nacional de Estupefacientes, DNE, mientras finalizan los procesos.

La cadena de almacenes se quedó sin servicios financieros y ningún banco durante este tiempo trabajó con ellos. Solo podía recibir dinero en efectivo, que guardaba en cajas en sus almacenes, pues no tenía servicios de tarjetas de crédito o débito. Además, 110 proveedores -nacionales e internacionales- se retiraron de las tiendas, circunstancias que la condujeron a reducir sus ventas -entre 2005 y 2006- en más del 21%, al pasar de $85.153 millones a $66.661 millones.

¿Cómo hacer viable esta empresa, en momentos en que la actividad de comercio está disparada y los jugadores internacionales como Falabella, están en expansión, así como las grandes superficies?

El primer gran paso fue, gracias a un trabajo conjunto entre la administración de la empresa y la DNE, lograr que la Oficina para el Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, (Ofac), la sacara de la 'Lista Clinton'. El principal argumento fue la fuerza laboral que quedaría cesante. Antes de la crisis, Casa Estrella contaba con 1800 trabajadores. Hoy, son cerca de 800, donde el 95% son madres cabeza de familia.

Con el levantamiento del veto, a mediados de marzo, la empresa diseñó estrategias de corto y largo plazo, para aprovechar un momento en el que el comercio del país se incrementó 10,69%, el año pasado, y fue uno de los directos responsables del histórico crecimiento económico.

Las de corto plazo tienen que ver con tres acciones específicas: acceder nuevamente al sistema financiero, recuperar las marcas reconocidas que brindan posicionamiento a la cadena, traer otras que complementen la oferta y sacar al mercado la tarjeta Casa Estrella.

En el primero de los casos, ya el Banco de Occidente está entregando el soporte de servicios bancarios desde la última semana de marzo. A su vez, en el caso de las marcas, varias locales, como Pat Primo, han manifestado su interés por ingresar nuevamente a Casa Estrella. La administración está buscando otros proveedores locales de prendas, como Gef y Punto Blanco, y al mismo tiempo están tocando puertas en La Riviera para la categoría de perfumes y cosméticos.

Con miras a aprovechar la vía libre que dio el gobierno de Estados Unidos, la última semana de marzo, a los empresarios de ese país para que hicieran negocios con esta cadena, Uriel Gutiérrez, asesor general de las sociedades, viajó a ese país con el fin de hacer contactos en búsqueda de que regresaran representantes de marcas como Nike, Adidas, Reebok, que antes estaban en el portafolio de la cadena. Finalmente, se adelantan las acciones ante las entidades de vigilancia y control del sector financiero para emitir la tarjeta Casa Estrella.

"Duramos dos años y medio durante los cuales las grandes marcas proveedoras de surtido en el almacén se fueron. Y, además, el sistema financiero. A pesar de eso, la empresa todavía está en pie. ¿Se imagina qué es competir contra gigantes como Falabella sin tener tarjetas de crédito, ni cuentas corrientes ni chequeras y, sostenerse? A partir de este momento la pelea es diferente. Nos han desatado las manos y tenemos la misma posibilidad de cualquier compañía. La meta de la representación legal y del equipo es volver a posicionar a Casa Estrella como la empresa número uno de grandes superficies por departamento. Ha sido un milagro que la empresa no haya desaparecido", explica Gutiérrez.

Las metas de largo plazo están relacionadas con el futuro de la cadena, pues ahora está provisionalmente bajo la DNE, pero el proceso no ha terminado. "Cuando se inicia el proceso de extinción de dominio, los bienes pasan a administración de la DNE, pero el proceso sigue vigente. Si el proceso termina con un fallo declarando la extinción de dominio, los bienes pasan a poder definitivo de la DNE que es cuando se procede a hacer algo con ellos. En este momento los procesos están vigentes. No hay un fallo definitivo de extinción de dominio", dice Luis Fierro Vallejo, depositario provisional con funciones de representante legal.

La cadena adquiere hoy un particular interés. ¿Por qué? Por la ubicación de sus locales. Zara, la multinacional española de confecciones, hará su desembarco en Colombia usando espacios como los de Iserra en Unicentro. Hoy por hoy, los buenos espacios están ocupados y los lotes para construir se reducen cada vez más. Sus locales se vuelven atractivos para la venta, pero también para la búsqueda de una alianza estratégica.

Sin embargo, aún no se pueden tomar decisiones, ya que los procesos aun no han terminado. "En estos momentos no es fácil, pero no estamos cerrados a la posibilidad de expansión. No será fácil y va a depender de la curva que tome en estos momentos la empresa con relación a la normalización en el sector de comercio. Por ahora esperamos al menos recuperar ese 21% que se cayó y que las ventas vuelvan a subir", dice Gutiérrez.

Mientras no se defina esta situación, no se puede hablar de alianzas estratégicas. Sin embargo, los administradores tienen un sueño: invitar a jugadores del tamaño de El Corte Inglés de España, grupos fuertes que inyecten recursos financieros y que traigan sus propios productos, pero mientras no se definan los procesos no se puede hacer nada. "Lo del Corte Inglés es una idea que tenemos entre el tintero, una vez se despejen los panoramas. Ya, al menos, pasó el Tsunami", puntualiza Fierro.
 
 
 
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