| 10/13/2016 12:00:00 AM

La respuesta contracíclica de los fondos de capital privado

Los fondos de capital privado tienen recursos que se acercan a los US$12.000 millones. 57% ya ha sido invertido.

En momentos en que la economía se desacelera y el triunfo del No en el plebiscito –que buscaba refrendar los acuerdos con las Farc– generaron incertidumbre en los mercados y entre los inversionistas, un silencioso jugador sigue creciendo y consolidándose en el país: los fondos de capital privado.

Según un estudio de la consultora EY y la Asociación Colombiana de Fondos de Capital Privado (Colcapital), mientras para el periodo 2005-2014 los entonces 61 fondos que operaban tenían US$7.400 millones en recursos para invertir, a mayo de 2016 la cifra ascendió a US$11.869 millones.

“De estos recursos se han invertido US$6.777 millones que han apalancado el crecimiento de 550 empresas y proyectos en Colombia de diferentes tamaños y sectores, lo que pone en evidencia que los fondos son un motor de desarrollo para Colombia”, dice Isabella Muñoz, directora ejecutiva de Colcapital.

Todavía los fondos tienen recursos disponibles por US$5.383 millones para continuar apalancando empresas y proyectos.

El modelo de operación de los fondos no solo conlleva riesgo sino también cada vez una mayor sofisticación. No se trata únicamente de conseguir recursos para inyectarle a un proyecto o una empresa. Va más allá: acompañar la operación, contar con las mejores prácticas y garantizar instancias transparentes de gobierno corporativo.

Con ello, los fondos buscan tener los mejores retornos de sus inversiones para que, en mecanismos de salida –que van desde venderles a sus socios o a otros fondos o a llevar incluso a Bolsa sus participaciones–, logren los mejores resultados para sus inversionistas y también para las empresas y proyectos. En promedio, los fondos invierten por periodos que van entre 3 y 10 años y esperan retornos, en algunos sectores, de 2 y 3 veces el capital invertido.

Varios fondos han tenido protagonismo en los últimos años: por ejemplo, Advent en LifeMiles y Ocensa, entre otras; Ashmore está en diversos sectores –como telecomunicaciones, infraestructura y salud–, Teka Capital se ha enfocado en empresas como Americana de Colchones, Color Siete, BodyTech, Bardot y Hoteles Movich; Darby está en el sector eléctrico y Nexus está muy enfocado en inmobiliario e infraestructura.

Entre 2005 y 2015 se crearon 90 fondos, que registran un crecimiento anual compuesto de 44,8%, con un promedio de creación de 7 fondos por año.

Es más, el año pasado, justo cuando se empezó a desacelerar la economía, fue récord en la creación de nuevos fondos en el país, con 15, superando los años 2010 y 2014, cuando surgieron 12 y 13 fondos, respectivamente.

El año 2015 se caracterizó por el nacimiento de fondos de infraestructura (26,6%), inmobiliarios (26,6%), de crecimiento (20,0%), de capital emprendedor (13,4%), de adquisición (6,7%) y de impacto (6,7%). Gran parte del boom se debe a que, gracias a la tasa de cambio, los activos en Colombia son más baratos y accesibles para compradores con recursos internacionales.

El sector de infraestructura, en particular, ha sido el que más recursos ha logrado canalizar, con inversiones por US$3.443,7 millones. En especial por dos hechos clave: la compra de Isagen por parte de Brookfield y la búsqueda de recursos para los proyectos de 4G y las alianzas público privadas. Allí el papel más importante lo han tomado los fondos de deuda, vehículos a través de los cuales invierten los fondos de pensiones y las aseguradoras en los proyectos. Inicialmente se consolidaron dos de ellos –Credicorp y Sumatoria, y el de Ashmore y CAF–; Exponencial sigue buscando recursos y extraoficialmente se ha mencionado que el banco brasileño BTG Pactual, junto con el banco Sumitomo del Japón, estarían creando uno, al igual que BlackRock. No obstante, una demanda ante el Consejo de Estado tiene en vilo a este vehículo de inversión (ver recuadro).

También en finca raíz

Contrario a lo que se pensaría por la desaceleración en la finca raíz, las inversiones de los fondos inmobiliarios suman US$1.528,9 millones para apalancar activos, como proyectos de oficinas, vivienda, centros comerciales, centros logísticos, hoteles y complejos de uso mixto, entre otros. Igualmente se percibe un interés por parte de los gestores profesionales por penetrar mercados en ciudades intermedias con necesidad de capital para nuevos proyectos.

Los fondos de crecimiento han movilizado cerca de US$1.096 millones, seguidos de las inversiones de los fondos de adquisición, que se estiman en US$291,7 millones. Estas dos categorías financian y participan en compañías de diferentes sectores.

A su vez, los fondos de recursos naturales han movilizado US$371,7 millones en cacao, caucho, piña, reforestación y ganadería, entre otros, mientras los fondos de emprendimiento han invertido en 40 iniciativas que han recibido US$20,8 millones.

Uno de los jugadores importantes en esta industria es el de gestores profesionales encargados de gestionar los fondos. En 2015 se crearon seis nuevos gestores, llegando a 55 en el país, 55% corresponde a locales y 45% a internacionales, situación que, a juicio de expertos, permite mayor competitividad en las prácticas y operaciones de estos instrumentos.

Además, 20 de los cerca de 90 fondos que están operando continúan en la búsqueda de capital y esperan ‘levantar’ más de US$2.000 millones en los próximos meses. De lograrlo, la cifra de recursos que se podrían invertir superaría los US$7.000 millones, pero –como señala Muñoz– dependerá de la estabilidad política, jurídica y económica en el país.

En silencio, estos jugadores le están dando una nueva dinámica a la economía, mejor gestión y más impulso a los negocios, en momentos en que el crecimiento viene a la baja. Una poderosa herramienta anticíclica.

Decreto en vilo

La participación de las administradoras de fondos de pensiones (AFP) en la financiación de infraestructura ha sido crucial para el desarrollo de las obras 4G. Se sabe que este tipo de inversiones se ajustan más a los tiempos de los fondos, que deben buscar opciones de largo plazo para pagar a sus futuros pensionados, al tiempo que deben encontrar nuevas alternativas para hacer rendir el ahorro de sus afiliados.

Para los constructores, las AFP son un financiador clave con el que pueden lograr los cierres financieros.

No obstante, debido a que los dos fondos de pensiones más grandes (Protección y Porvenir) forman parte de grupos económicos involucrados en los consorcios que construyen las obras (Grupo Empresarial Antioqueño y Grupo Aval) se había creado una traba debido a que está prohibido que las AFP realicen operaciones que puedan dar lugar a conflictos de interés con sus accionistas.

Para superar ese tema, en 2015 se aprobó el decreto 1385 que permite que las AFP inviertan en infraestructura a través de fondos de capital privado o fondos de deuda, los cuales tienen un comité de inversiones independiente y son los que eligen los proyectos de infraestructura a financiar.

El decreto fue diseñado en el Ministerio de Hacienda y ya está reglamentado por la Superfinanciera; sin embargo, hay personas que consideran que no evita los conflictos de interés en los que presuntamente podrían incurrir las AFP. Por eso, la norma fue demandada ante el Consejo de Estado y este ya la admitió.El demandante, José Roberto Acosta, dice que el decreto presenta “una abierta y contundente contradicción con el artículo 13 del Decreto Ley 656 de 1994” y, como este último es una norma de rango superior, eso implicaría la nulidad del 1385.

El proceso apenas comienza. Se está a la espera de que el Ministerio de Hacienda responda a las quejas del demandante y fije fecha de audiencia.

Aunque las AFP y los fondos de deuda manifestaron su intención de acatar lo que decida el Consejo de Estado, insisten en que los fondos de deuda hoy están blindados de cualquier injerencia y tienen claro que cuando van a escoger los proyectos no van a poner en riesgo el dinero de los pensionados.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?