| 5/26/2006 12:00:00 AM

La próxima llamada

Después de la fusión con Telefónica de España, arranca una nueva etapa en Colombia Telecomunicaciones. La organización interna por segmentos de mercado, las sinergias con MoviStar y el impulso a la banda ancha hacen parte de la agenda.

Aún no se había cumplido un mes de la firma del acuerdo de integración entre Telefónica de España y Colombia Telecomunicaciones, cuando MoviStar —la empresa de móviles de la multinacional española— lanzó al mercado planes de larga distancia internacional vía celular con el apoyo de la antigua Telecom.

Aunque para MoviStar esto estaba previsto desde antes de la fusión empresarial —incluso uno de los operadores considerados para proveer minutos y canales a esta empresa celular habría sido ETB—, la movida le permitió quedarse con ese negocio.

"Telefónica y todas las compañías de telecomunicaciones van hacia el empaquetamiento de servicios. Así empezarán a aparecer más servicios conjuntos para aprovechar la convergencia entre las redes fijas y las móviles", explica un banquero de inversión.

Este es el primer gran paso de la nueva Telecom, en la que Telefónica hace casi dos meses le ganó el pulso a Telmex, al llegar a US$370 millones en la puja por convertirse en el socio estratégico de la estatal colombiana.

Pero vienen más movidas. Aunque Colombia Telecomunicaciones está en proceso de afinar sus políticas, la agenda pasa por los siguientes puntos: generar sinergias con MoviStar, jugarle a la banda ancha y a un cambio interno en el modelo de negocio.



Cambios y ajustes

A finales del año pasado, esta multinacional adaptó su estructura directiva para alinear sus objetivos básicos. Por un lado, una gestión orientada a resultados, aprovechando al máximo los beneficios generados por la escala y el posicionamiento del grupo; y por otro, el foco en el cliente, basado en 4 módulos: el impulso comercial, la innovación, la excelencia operativa y la motivación interna. "No podemos aspirar a anticiparnos a las necesidades de cada cliente, si no estamos cerca de cada uno de ellos", explicó hace unos meses Luis Lada, presidente de Telefónica de España.

En ese sentido, el primer gran paso que se está dando dentro de la nueva Colombia Telecomunicaciones está dirigido a la transformación del modelo de operación que traía la compañía, al pasar de una empresa orientada por productos —telefonía local, larga distancia, internet y datos—, a una con una visión de segmentos dirigida hacia clientes residenciales, pyme y grandes empresas. Así, Telefónica busca hacer similar la operación en Colombia con los otros mercados de América Latina donde tiene presencia. Tendrá como "foco las necesidades de los clientes, favoreciendo la transferencia efectiva de mejores prácticas y acelerando el 'time to market' de los nuevos productos y servicios", según un comunicado de la empresa cuando organizó la nueva estructura.

El segundo ajuste está dirigido a las sinergias que logre con empresas del grupo Telefónica, como MoviStar. Sin duda, la primera gran sinergia que se captura es la compra en grupo. "No es lo mismo salir a comprar redes, equipos o tecnología solo que bajo un conglomerado, el poder de negociación es mayor y se generan economías de escala", dice un experto. Lo que está por definirse en los próximos días es el mecanismo: si se centralizan las compras con MoviStar, con las otras Telefónicas en la región o una directriz mundial desde Madrid. Además, otros factores están en juego: por una parte, el aspecto técnico de redes y gestión es uno de los pilares para crear nuevos productos y desde allí generar mejores precios; y de otro lado, "entrar a ofrecer paquetes completos aprovechando la infraestructura comercial", como explica el ex ministro Eduardo Pizano.

En este punto, una de las prioridades por definir es cómo va a acceder Colombia Telecomunicaciones al negocio de la movilidad. Para Wally Swain, representante de la consultora Yankee Group, hay dos posibilidades de llegar a este negocio: una, con servicios móviles prestados por la nueva compañía tras una alianza con MoviStar, y la otra, con el desarrollo de nuevos productos, "como en Brasil que hay un servicio fijo-móvil, que funciona como fijo cuando está en la casa o en la oficina, y móvil cuando está por fuera".

Y la tercera gran prioridad es la apuesta por la banda ancha, uno de los negocios más apetecidos, por la posibilidad de crecimiento. De hecho, según la Comisión de Regulación de Telecomunicaciones, CRT, en 2005, el acceso a internet por banda ancha registró un crecimiento del 151%, al pasar de 127.113 suscriptores a 318.863. ¿Dónde está la oportunidad para Colombia Telecomunicaciones? Los suscriptores conmutados residenciales —los que acceden por red telefónica— corresponden al 55% del total y se encuentran en Bogotá, Medellín, Cali y Barranquilla. "Gracias a la presencia de la antigua Telecom en más de 900 municipios, tiene la posibilidad de llegar con una oferta de banda ancha en mercados que para otros no serán prioritarios, sumados a la licencia de WiMax que ya tiene", agrega el analista. Para banda ancha, Telefónica ya anunció inversiones por US$300 millones en los próximos 3 años.

En este punto, se da una nueva posibilidad a mediano plazo para Colombia. Al aparecer dentro del mapa de inversiones de Telefónica, las posibilidades de que el cable internacional submarino de esta compañía —Emergia— toque territorio colombiano aumentan. De esta manera, se generaría una mayor competencia a los existentes —Arcos y Maya— lo que permitiría bajar los precios de acceso a internet.

Finalmente, si se está hablando de convergencia y de prestación de servicios, una de las posibilidades es que en el futuro la nueva empresa colombiana ingrese al negocio de la televisión por suscripción. La tarea apenas empieza.

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