| 2/1/1994 12:00:00 AM

La política fiscal para 1994

Gracias a las privatizaciones y telefonía celular este año habrá superávit fiscal.

Los resultados alcanzados en materia de inflación y crecimiento en 1993 y las perspectivas económicas favorables para 1994, garantizadas por un programa macroeconómico consistente, colocan a la economía colombiana en una senda de crecimiento rápido y estable. Ello permite consolidar el conjunto de reformas estructurales realizadas por este gobierno, reformas que están acercando al país a los mercados internacionales.

El superávit fiscal proyectado por el gobierno es consistente con la meta de acumulación de reservas de US$450 millones y con un crecimiento anual de 37.5% en el crédito al sector privado. El Ministerio de Hacienda realizó un ejercicio de programación financiera para determinar el déficit financiable, teniendo en cuenta las nuevas perspectivas de balanza de pagos y la venta de activos del Estado.

En relación con ejercicios realizados en el pasado, en el presente ejercicio se hicieron supuestos mucho más restrictivos, lo cual sugiere que existe un amplio margen de seguridad en la programación. En participar, se supuso un crecimiento mayor del crédito al sector privado, menores incrementos del patrimonio de las entidades financieras y un aumento del endeudamiento privado externo.

Adicionalmente, se supuso que la venta de activos del Estado y los ingresos del gobierno por los derechos de telefonía celular, reducen pari passu la capacidad del sistema financiero consolidado para conceder créditos para usos diferentes al financiamiento de estas operaciones. Esto sucedería porque el sector privado tendría que pedir prestado (domésticamente o en el exterior) o tendría que liquidar activos para financiar la adquisición de las acciones y pagar los derechos de telefonía.

Los principales supuestos de la programación fueron inflación del 19%, crecimiento del PIB de 5%, acumulación de reservas internacionales del Banco de la República de US$450 millones, crecimiento del portafolio de activos del sector privado (ahorro financiero) de 27%, crecimiento del crédito del sistema financiero consolidado al sector privado de 37.5%, y crecimiento del patrimonio del sector financiero (excluyendo el Banco de la República) de 28%.

Los resultados muestran que sería necesario generar un superávit fiscal de $298 mil millones (Cuadro), lo que equivale a 1.48% del PIB. Este superávit requerido es inferior al proyectado para el sector público, del 2% del PIB. Lo anterior señala que en lugar de una presión financiera excesiva por parte del sector público, tendremos una situación holgada desde el punto de vista de las disponibilidades de crédito para el sector privado.

Creemos que el panorama escrito en este artículo cierra el debate sobre el desborde del gasto público y la supuesta responsabilidad del gobierno por una eventual apreciación del peso. El gobierno ha tomado las medidas necesarias para garantizar estabilidad cambiaria durante todo el año y el cumplimiento de la meta de inflación. Pero quizás lo que tiene la mayor trascendencia política es que con esta programación va a entregar una administración fiscal no sólo equilibrada, sino también próspera. Dependerá entonces del buen manejo que seguramente le va a dar el Banco de la República a las políticas monetaria y cambiaria y de la responsabilidad fiscal de la próxima administración que las buenas perspectivas que presentamos se cumplan. Nosotros ya pusimos nuestro granito de arena.
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