| 5/14/2004 12:00:00 AM

La nueva película

Por más de 70 años, el liderazgo de Kodak en el negocio fotográfico colombiano ha sido indiscutible. Sin embargo, su panorama cambió con la irrupción de la tecnología digital.

El año pasado, las ventas de Kodak generadas por la fotografía digital crecieron en Colombia 343%, con respecto a 2002, y venían de registrar un incremento de 131% doce meses atrás. En contraste, la fotografía tradicional tan solo aumentó 14% sus ingresos en 2002 y 4% en 2003. Visto así es fácil concluir que la compañía tendría que apostarle todo a la nueva tecnología, como lo viene haciendo en países desarrollados, pero el caso colombiano es más complejo de lo que parece.

Mientras en el mundo, la Eastman Kodak Company anuncia que el 30% de sus ventas ya proviene del negocio digital y el 70% del tradicional, y que suspenderá en el segundo semestre de este año la producción de equipos análogos en Estados Unidos, Canadá y Europa Occidental -para concentrarse en digitales-; en el país la proporción actual que maneja su filial es de 8% (digital) a 92% (tradicional).

El reto es múltiple, pues si Kodak Colombia descuida el nicho que domina desde 1931, pone en juego un atractivo mercado que hoy le representa más de $70.000 millones al año. Pero si, en cambio, no responde a la demanda creciente de productos y servicios digitales -como sí lo harán sus nuevos y poderosos competidores-, la pérdida futura será incalculable y muy seguramente terminará sin el pan y sin el queso. ¿Cómo hará menos traumática la compañía esa transición tecnológica del mercado?

La respuesta es sencilla: fomentando en el usuario digital la costumbre de imprimir las fotos. Así, dos de los tres principales suministros con los cuales la multinacional surte a la industria fotográfica mantendrían su vigencia (papel y químicos), pues funcionan perfectamente tanto para el sistema antiguo como para el moderno. Mientras haya impresión en Colombia, el impacto para Kodak por la caída en ventas de película será cada vez menor.

Hoy, más del 20% de sus ventas corresponde solo a la venta de papel fotográfico y su oferta cubre el 59% del mercado (los químicos tienen el 75%). Sin embargo, el volumen de impresiones digitales sigue siendo ínfimo y, por tanto, su potencial de crecimiento es enorme. "El papel está llamado a cumplir una función muy importante en el almacenamiento de los recuerdos de la era digital", afirma Alfonso Parra, gerente general de Kodak Colombia.



Imágenes al papel

La estrategia de promover masivamente la impresión de fotografías está basada en facilitar el proceso al consumidor. Por ello, la compañía acaba de lanzar en Colombia su concepto de Kioscos Fotográficos, que hacen las veces de cajeros automáticos pero de fotos. Al país ya empezaron a llegar las primeras unidades -en Estados Unidos hay instalados 50.000- y la idea es ubicarlos en almacenes especializados afiliados a su red Kodak Express. La ventaja de esta máquina es que lee cualquier medio digital (disco, CD, celular, etc.) e incluso, digitaliza rollos de película tradicional. A la vez, permite que el usuario mismo elija las fotos, las edite y pague únicamente -a menor costo- las unidades impresas.

En la misma dirección -facilitar la impresión de imágenes-, Kodak lanzó hace poco en el país una sencilla impresora para hogar u oficina (dock de impresión), que sin necesidad de intermediación del computador y en forma inalámbrica lleva las fotos elegidas de la cámara al papel. Además, ampliará localmente sus servicios de fotoacabado, tanto tradicionales como digitales.

En cualquier caso, Kodak buscará aprovechar su posicionamiento como empresa de fotografía pues, a diferencia de sus nuevos competidores 'digitales', conoce muy bien el negocio y sus canales de distribución. De hecho, la compañía maneja por igual canales tradicionales (almacenes de fotografía) y no tradicionales (droguerías afiliadas a Copidrogas e hipermercados), con los cuales cubre todo el país y permanece cerca del usuario final.



Listos para la foto

La diferencia para la empresa estadounidense es que por primera vez compite con otros gigantes del tamaño de Sony, Samsung y Hewlett Packard, entre otros, por un mercado en el cual ellos no solo tienen prestigio, sino que la aventajan en su experiencia con la tecnología. "Como compañía de entretenimiento que somos, venimos de liderar la industria digital del video y con base en esa experiencia, entramos al mercado fotográfico con alternativas para todos los gustos. De hecho, manejamos 8 segmentos diferentes de cámaras (familiar, manual, etc.) y todas pueden hacer pequeños videos", anota Jaime Martínez, gerente de mercadeo de Network Products de Sony Colombia, empresa que también tiene en el país sus propios kioscos fotográficos ('Picture Station').

El desafío de Kodak será saber trasladar su prestigio como marca especializada en fotografía al negocio digital, para seguir compitiendo en el terreno donde siempre ha sido fuerte: la toma, procesamiento, almacenamiento, distribución e impresión de fotos. La competencia por el atractivo mercado digital ha unificado criterios comerciales tan diversos, que soportados en la versatilidad del nuevo sistema mezclan en un solo producto o servicio características disímiles de diversión, registro, ciencia, arte y entretenimiento, las cuales tarde o temprano deberán conducir a la especialización por segmentos de las diferentes casas fabricantes.

No obstante, la nueva industria ha coincidido en el objetivo de difundir los beneficios de la fotografía digital, facilitar su uso y conectividad con otras tecnologías y fomentar la impresión fotográfica. "Tarde o temprano, lo tradicional desaparecerá; por eso, estamos educando nuestros canales para que asesoren a los usuarios en materia de tecnología digital, ubicando en el mercado productos y soluciones cada vez más amigables", afirma Ricardo Martiarena, gerente para Latinoamérica de cámaras digitales e impresoras fotográficas de Hewlett Packard (HP).

Esta multinacional, por ejemplo, ofrece un beneficio en precio para quienes compren el 'paquete' de cámara e impresora. "Si pudiéramos hacer la analogía, el papel y la tinta son para nosotros el equivalente a las cuchillas de afeitar", agrega Martiarena. El nuevo formato ofrece además a los fabricantes la posibilidad de vender productos adicionales a los equipos para mejorar su desempeño, pues las cámaras digitales son como pequeños computadores que empiezan a requerir accesorios, memorias y, en general, alternativas de personalización.



Sigue la película

Aunque el énfasis de Kodak en el mundo está en desarrollar sus productos y servicios digitales, la marca no olvida su negocio tradicional. Los expertos coinciden en señalar que ese sistema todavía ofrece una inmejorable relación entre precio y calidad, que hace la diferencia en los mercados emergentes como el nuestro por el menor poder adquisitivo de la población. "En la medida en que se masifique lo digital, las economías de escala nos permitirán reducir más y más los precios", anota Jaime Martínez, de Sony.

Por ahora, Kodak tiene claro que en la fotografía tradicional todavía tiene mucho rollo para cortar y que es imperioso atender satisfactoriamente esa demanda, la cual pese al volumen actual podría empezar a ser desatendida. De ahí, el papel protagónico que los mercados emergentes han adquirido para la empresa. No en vano, la Eastman Kodak Company anunció que intensificará su producción de cámaras tradicionales en América Latina, Asia, África y Europa Oriental y para ello adquirió recientemente plantas fabricantes en China e India, las cuales están compensando con sus ventas la caída en los países desarrollados, y crecen a tasas de dos cifras.

El mercado colombiano tendrá entonces por igual los productos y servicios más avanzados de Kodak, en sus áreas tradicional y digital, para así afrontar la fuerte competencia que viene y demostrar que ambos sistemas pueden coexistir por un par de años más, dando utilidades y unidos por el encanto de la impresión.
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