| 2/28/2008 12:00:00 AM

La novela de Millonarios

Este equipo , que estuvo a punto de desaparecer, está reacomodando su estrategia empresarial para dar títulos a una afición que tiene 20 años de ayuno.

A principios de este año, Millonarios tenía que cumplir con el primer pago, por $4.200 millones, a sus acreedores en el marco de la Ley 550. Si lo incumplía se iría a liquidación y desaparecería. Juan Carlos López, su presidente, y la Dirección Nacional de Estupefacientes, DNE, el máximo accionista del equipo, acordaron que esta entidad entregaría un anticipo al equipo por ese valor, sobre el lote que tiene el club en el norte de la ciudad, activo en el que están sembradas sus esperanzas para superar las dificultades financieras.

Cuando se hizo el pago, López respiró tranquilo. Era el plazo inmediato más grande por cumplir, ya que el resto de la deuda, unos $6.000 millones, se pagará en diez años, lo que le da un respiro para planear su futuro.

En medio de las dificultades propias de una empresa en Ley 550, y de un club de fútbol que se encuentra bajo el régimen fundacional y cuyas utilidades -si las hay- tienen que revertirse en sí mismo y no en dividendos para sus socios, Millonarios ha tenido que capotear serios problemas económicos, pues tiene que encontrar recursos distintos a la capitalización, ya que no es atractivo para nadie hacerlo.

La estrategia de supervivencia ha funcionado. Incrementó sus ingresos en más de 260%, entre 2004 y 2007, gracias al acercamiento con la afición, a la búsqueda proactiva de patrocinadores y a la incursión en nuevos negocios, como las escuelas deportivas; y en los últimos dos años revirtió la tendencia de pérdidas permanentes y dio utilidades cercanas a los $700 millones. Sin embargo, sus costos también se dispararon en casi 150% en el mismo periodo, en especial en su nómina de jugadores, lo que no se ha traducido en importantes participaciones deportivas.

Millonarios vive en el ojo del huracán. En lo deportivo su hinchada, una de las más numerosas del país, no ha podido festejar un título en los últimos 20 años y su gestión administrativa es permanentemente criticada por un sector de la prensa deportiva de Bogotá.

López se defiende y señala que en los últimos años Millos, en medio de la Ley 550, logró consolidarse y ha pagado la mitad de la deuda que ascendía a $12.000 millones. "Además, el hecho de que la DNE sea el socio mayoritario, obliga a que entidades de vigilancia del Estado tengan sus ojos puestos en la administración del equipo, a lo que se suman el comité de vigilancia de los acreedores y las auditorías externas. Cada mes tengo que rendir informes de la plata que entra al equipo y cómo se gasta", dice López.

La gestión

Las finanzas de un club de fútbol se soportan sobre varios ejes: las taquillas, los patrocinios, la televisión, el merchandising y la venta de pases de jugadores, entre otros, que le permitan garantizar su operación. Los costos fijos de Millonarios en este primer torneo ascienden a más de $1.000 millones mensuales.

¿Cuáles han sido los aciertos y errores en la gestión de López? Logró conformar un equipo que le permite pelear la entrada en los cuadrangulares finales y animar el campeonato local. Pasó de tener 7.000 asistentes en promedio, en 2004, a cerca de 20.000 en los últimos semestres. Esto significó pasar de unos ingresos de $4.500 millones a más de $16.000 millones el año anterior. Cuenta con 28 barras identificadas que van desde los tradicionales y controvertidos Comandos Azules o la Blue Rain, hasta un gremio que es Uniban, con quienes permanentemente se reúne López. Incluso ha sido acusado de patrocinar barras bravas, acusación que él desvirtúa.

Aunque las cuentas estén a la vista y hoy el equipo ha logrado estabilizarse en sus pagos, los resultados deportivos no corresponden al nivel de gastos, pues a partir de 2002, desde que se juegan dos torneos al año, Millonarios nunca ha disputado una final. Y solo los gastos de personal -concentrados en jugadores- pasaron de $4.700 millones en 2004, a $11.700 millones el año anterior.

Para López, en el tema de los jugadores no se pueden recortar gastos. "Hace tres años, Millonarios no tenía pases de jugadores, hoy el 70% de su nómina es propia", dice. Pero, para los críticos deportivos, el problema es de calidad, ya que son pocos los que sobresalen. Aunque no son muchos, tienen activos importantes, como Jhonatan Estrada, por cuyo pase el Once Caldas ofreció US$1 millón al inicio de la temporada.

Una polémica decisión administrativa se dio en el segundo semestre del año pasado, cuando el equipo se vino abajo en el torneo local. Pero, gracias a su participación en la Copa Suramericana, logró recuperarse y llegar hasta semifinales, eliminando equipos de la talla del Atlético Nacional de Medellín, Sao Paulo de Brasil y Colo Colo de Chile, entre otros.

Su paso por este torneo internacional le representó en los premios que entregó la Confederación Suramericana de Fútbol, Conmebol, cerca de US$480.000. Sin embargo, el 80% de esos ingresos se fueron en premios para los jugadores. Cuando empezó la Suramericana, Millos estaba en una profunda crisis deportiva e interna, y López decidió ofrecer en el partido clave con Coronel Bolognesi de Perú un premio por US$100.000 a los jugadores.
 
El equipo ganó y fue superando cada una de las rondas siguientes y en total el equipo tuvo que entregarles premios a sus jugadores por US$380.000, libres de impuestos, que asumía el club, hasta que fue eliminado por el América de México. Al hacer las cuentas finales, los recursos que entraron por Conmebol se fueron en el pago de los premios, los transportes y la concentración, mientras que en taquillas, donde hubo asistencias superiores a 35.000 personas en promedio, le quedaron cerca de $2.400 millones, luego del pago de impuestos.

¿Acierto o error? Está claro que al equipo lo único que le quedó de esta participación fue colocarse en la vitrina internacional, porque en términos financieros el balance pudo haber sido mejor. Para algunos, si los premios no hubieran sido tan altos, la operación económica hubiera mejorado. Pero, ¿qué habría pasado si no avanza en el torneo internacional y no se entregaban esos premios por productividad? Hoy, posiblemente estaría es una situación más complicada.

Otro factor a favor de López, es su actividad proactiva en la consecución de patrocinios. De $900 millones que tenía Millonarios en 2004, hoy ese valor supera los $3.000 millones y están vinculadas marcas como Pepsi, Tigo, Cafam y ETB, entre otras, y más de 21 patrocinadores que no aparecen en las camisetas, sino en vallas y logística.

La vinculación y el interés de los patrocinadores en el fútbol profesional se da porque hoy se transmiten cinco de los nueve partidos de cada fecha por televisión abierta y cerrada. Incluso, las vallas ya no son estáticas sino electrónicas. "El negocio del fútbol ha cambiado, lo que vende es televisión; por eso el tema de patrocinadores y vallas se ha convertido en un buen negocio para todos. La idea es que en el mediano plazo Millonarios solo tenga uno o máximo dos patrocinadores", dice López.

Incluso, el año pasado, las marcas que apoyan a Millos empezaron a generar sinergias entre sí y a desarrollar promociones entre Tigo, Pepsi y Cafam que les permitieron capitalizar la marca de Millos. A su vez, Cafam, por ejemplo, decidió aumentar su inversión en el patrocinio y apalancar la realización del primer torneo internacional amistoso del año, en Bogotá, que se jugó en enero bajo el nombre de la Copa Cafam en la que invirtió cerca de US$100.000.

Sin embargo, el trato con algunos patrocinadores no fue el mejor. Petrobras, que durante dos años acompañó a Millonarios, recibió el 10 de enero una comunicación de López en la que agradece el apoyo de la petrolera y da por terminada su vinculación con el patrocinio; en momentos en que Petrobras le había solicitado un tiempo, mientras lograba las aprobaciones en casa matriz para continuar con el patrocinio. En carta del 23 de enero pasado, la empresa brasileña manifestó su inconformidad y calificó de 'injusta' la decisión unilateral del equipo.

De otra parte, se abona el interés por diversificar posibilidades de ingresos, como las escuelas de formación, que en 2007 le representaron ingresos por $330 millones, duplicando la cifra de 2004. La apuesta es que de allí, el equipo en el futuro pueda nutrir sus divisiones menores y el equipo profesional.

El futuro

Dos factores determinarán el futuro inmediato de Millonarios: una transformación en la estructura de los equipos profesionales en el país, que estudia el gobierno para que pasen de ser clubes deportivos a sociedades por acciones, pues así podrían conseguir recursos frescos para sus operaciones y entregarían dividendos a los inversionistas, y la venta del lote que es su principal activo (es dueño del 70% frente al 30% del gobierno).

"Hoy se discuten borradores sobre los principios de la transformación de la naturaleza del fútbol profesional. En marzo se presentará la propuesta ante el Congreso de la República¨, dice Everth Bustamante, director de Coldeportes. Esta iniciativa no es nueva y se ha visto varias veces torpedeada. Para el gobierno será una prueba de fuego.

Y, en cuanto al lote, se espera que en los próximos meses, de acuerdo con un compromiso del Alcalde Mayor de Bogotá, se determine y reglamente el Plan de Ordenamiento Zonal para esa área al norte de la ciudad y defina los usos que puede tener. Luego, el lote será puesto en venta por el gobierno e, inmediatamente, la DNE procederá a vender los derechos que tiene en Millonarios, que ascienden a cerca del 30%, en un proceso de democratización.

La historia de Millonarios es de novela. Sin plazos inmediatos por cumplir, la afición espera que lleguen los títulos y termine ese ayuno. Así, unos mejores resultados económicos no se harán esperar.

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