| 5/26/2016 12:00:00 AM

La movida de española GBS por la colombiana Nogal

La banca de inversión española GBS Finanzas se quedó con la operación de Nogal, una de las firmas más tradicionales del país. ¿Qué posibilidades está viendo?

En el mes de julio del año pasado, la designación de Bernardo Vargas como nuevo presidente de ISA desembocó en una movida empresarial que para muchos no estaba en la agenda. En ese momento Vargas era socio de Nogal, una tradicional banca de inversión independiente con sede en Bogotá y cuyas especialidades son las fusiones y adquisiciones, las asesorías en finanzas corporativas y los servicios de consecución de recursos para sus clientes en Colombia y América Latina.

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De hecho, en su historial la firma colombiana tiene más de un centenar de operaciones exitosas y Vargas, en particular, lideró transacciones como el joint venture entre Manuelita, Pantaleon y Unialco para una operación de azúcar en Brasil, o el asesoramiento a Valores Bavaria (hoy Valorem) en la venta de Vikingos a Casa Luker y la adquisición de Frontino Gold Mines por parte de Grancolombia Gold, entre otras.

Desde su nuevo cargo, Vargas no podría seguir con su participación en Nogal, pues le generaba conflictos, lo que abrió la puerta para buscar un comprador. Aunque la operación se hizo efectiva en febrero pasado, ya desde el segundo semestre de 2015 GBS venía trabajando para quedarse con Nogal.

GBS Finanzas es una firma tradicional española con 25 años de historia y que ha participado en históricas movidas empresariales en su país, como, por ejemplo, la creación de Iberdrola, en una transacción que superó los 10.000 millones de euros; o la fusión de Catalana de Gas con Gas Madrid para crear Gas Natural; o la reestructuración y recapitalización de Colonial –la mayor empresa propietaria de edificios de oficinas de Madrid, Barcelona y París–.

Esta banca de inversión llega con focos específicos de atención en fusiones y adquisiciones, gestión de patrimonios y asesoramiento financiero a familias y empresas sin producto propio. “Como consecuencia de la crisis de los últimos 9 años, empezamos a diversificar”, dice Pedro Gómez de Baeza, presidente y fundador de GBS. Inicialmente su operación estaba concentrada en el sur de Europa –España, Portugal e Italia–, pero hacia finales de la década pasada empezó a mirar nuevos mercados.

Uno de los primeros fue China, gracias a la gestión de Juan Antonio Samaranch Jr. –hijo del expresidente del Comité Olímpico Internacional y socio de la firma– cuyo padre jugó un papel muy importante en la apertura de ese país asiático. “Tenemos oficina en Beijing y estamos trabajando con inversores chinos que están invirtiendo en el sur de Europa. Hemos cerrado dos operaciones; una en el mundo del vino y otra en el de retail”, agrega Gómez de Baeza.

Además de la apertura de oficinas en Nueva York y Miami, uno de los destinos más obvios era Latinoamérica y allí un mercado específico: Colombia. ¿Por qué? “Es un país que los colombianos no lo ven tan bien, pero el resto del mundo sí. Los que no somos colombianos lo seguimos viendo bien. A este país le quedan muchos años por hacer muchas cosas, el 4G es un ejemplo. Y aquí tenemos que estar. Es muy amigable a la inversión, con un mercado de 42 millones de habitantes y 7 ciudades con poblaciones importantes”, agrega el ejecutivo.

Antes de llegar a Colombia, la firma analizó la posibilidad de aterrizar en Brasil e incluso vio alguna oportunidad con Pactual, pero no se decidió. También observó a Chile y Argentina, mercados con los cuales sigue expectante. Pero definitivamente el radar está en tres: “El número uno es Colombia, el otro es Perú –más pequeño, pero muy interesante– y México”, dice Gómez de Baeza.

Posibilidades de negocio

¿Cuál es el potencial y las oportunidades en Colombia? Para la firma son varios los factores. Según Ana María Giraldo, directora de la operación en Colombia, por una parte hay un espacio en la banca de inversión orientada hacia los family office que está desatendido y ese es un nicho específico.

De otro lado, han identificado un segmento que en su concepto también está desatendido y es el grueso de la economía colombiana: las Pymes pujantes, como las llama Giraldo. Compañías que venden entre US$10 millones a US$30 millones y, en paralelo, presentarán ideas de gran tamaño a grandes corporaciones. “Nuestro nicho es Pymes, pero a las grandes les damos ideas. Tenemos la capacidad de las internacionales que no tienen oficina acá”, dice Gómez de Baeza, quien va un poco más allá en su análisis: “Estábamos acostumbrados a trabajar con grandes empresas. Pero con una crisis muy larga y dura que aún no hemos pasado, de repente nos pusieron los pies en el suelo, nos tocó adaptarnos y empezamos a trabajar con empresas que facturan US$10 millones, pues no había otro remedio. Llegamos a facturar la mitad de lo que hacíamos en 2005, 2006 o 2007. No obstante, hemos ido creciendo y aquí vamos a hacer lo mismo. Vamos a empezar donde nos toca, que es ese nicho de negocios entre los US$10 millones y los US$200 millones, pero nos verán hacer operaciones de US$500 y de US$1.000 millones”, señala.

Hoy, GBS Nogal ha originado siete nuevos proyectos y ya en su pipe line tiene 11, entre fusiones, adquisiciones y estructuraciones financieras. “Tenemos dos mandatos de mexicanos comprando en Colombia”, dice Pablo Díaz-Lladó, socio de GBS.

Pero sin duda, una de las grandes oportunidades que ven está de la mano del auge de los fondos de capital privado que se han dinamizado en Colombia en los últimos años. Solo de 2005 a 2015 se habían invertido más de US$3.200 millones en unos 420 proyectos o empresas y los fondos tenían disponibles otros US$4.200 millones. Además, este boom traería nuevos fondos y recursos que se estiman en otros US$7.000 millones para los próximos años. Hoy se calcula que en Colombia hay más de 80 fondos de capital privado.

¿Dónde está la oportunidad?

La operación de los fondos establece inicialmente la inversión en empresas o proyectos y, luego de unos años y tras recuperar los recursos invertidos y obtener las rentabilidades esperadas, buscan mecanismos de salida.

“En los últimos 15 años ha cambiado el perfil de los inversores en el mundo. Le damos mucha importancia al fenómeno de los private equities”, dice el fundador de GBS, para quien el banquero de inversión transparenta el valor real de la compañía de cara al mercado. Además, con el mayor valor del dólar, los activos en Colombia están más baratos.

Así mismo, la firma quiere convertirse en un vehículo para que los inversionistas colombianos lleguen a España.

GBS y Nogal ya son una sola en Colombia y ahora vendrá el momento para capitalizar nuevas opciones en el mercado para llegar a sectores con alto potencial, como energía, infraestructura, retail, alimentación, financiero, salud y turismo; y en otros mucho más focalizados, como los servicios para la tercera edad, las microfinanzas y los servicios de Business Process Outsourcing.

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