| 11/27/2014 5:00:00 PM

La Ley de Linares

Uno de los más reputados abogados de Colombia decidió echarse al hombro una tarea titánica: dirigir el más grande bufete de abogados del país: la oficina jurídica de Ecopetrol.

Vincularse a una empresa pública, después de 20 años en el sector privado, no pareciera una decisión sensata. Sin embargo, para Alejandro Linares Cantillo, –recién nombrado vicepresidente Jurídico de Ecopetrol– es uno de sus retos profesionales y personales más importantes.

Y no es para menos: tiene bajo su responsabilidad el manejo de 120 profesionales, ubicados en diferentes zonas del país, lo que muestra la importancia de su cargo. Egresado de la Universidad de Los Andes y con maestría en Derecho y Tributación Internacional de la Universidad de Harvard, este experimentado abogado se propone apoyar todas las áreas de negocio de la petrolera de una manera transversal, con el fin de lograr mayores niveles de eficiencia.

Las capacidades de Linares –que hoy lo tienen como candidato al doctorado en la Universidad Externado de Colombia– lo llevaron hace casi dos décadas a ocupar varios cargos públicos en la Presidencia de la República, la Embajada de Colombia en París y el Departamento Nacional de Planeación. En esta última entidad, su labor más destacada fue haber sacado adelante la reforma al régimen de inversión extranjera, aprobada en 1991 con el proceso de apertura del presidente César Gaviria.

Sin embargo, opina que el cargo más importante que desempeñó en el sector oficial fue dirigir el Plan Nacional de Rehabilitación, un programa que realizaba inversiones en zonas de violencia y pobreza, con el objetivo de lograr su recuperación, un tema que hoy se revive cuando se habla de postconflicto. Este reto lo asumió entre 1993 y 1994.

Pero si bien su trayectoria en entidades públicas ha sido importante, el sector privado marcó una larga etapa de su vida como abogado, y con orgullo recuerda su trabajo en la firma Gómez-Pinzón Zuleta la cual, en sus propias palabras, pasó de ser ‘una tienda’ a convertirse en una institución.

Recuerda que cuando entró a esta firma en 1994 eran cuatro abogados socios. El 30 de septiembre de este año, cuando tomó la decisión de dar el salto a Ecopetrol, la dejó como una empresa en marcha, con una facturación superior a los $34.000 millones, según datos de la Superintendencia de Sociedades. En este bufete de abogados manejó casos empresariales de gran trascendencia para la vida económica del país; no obstante, no duda en señalar que el más importante fue la fusión triangular a través de la cual SABMiller adquirió Bavaria, la operación más grande de fusiones y adquisiciones que se haya hecho en el país.

Hoy, desde la vicepresidencia jurídica de la empresa más grande del país, este amante de la música salsa e hincha del Santafé –aunque no va al estadio desde la época de Alfonso Cañón–, tiene claro que una de sus principales labores será brindar apoyo en todas las regiones donde la compañía tiene actividad y en todos los aspectos tanto laborales como contractuales y ambientales. “El propósito es que las operaciones tengan el menor número de obstáculos posibles en cuanto a su naturaleza jurídica”.

“Debemos cumplir con una función transversal que se ajuste a las recomendaciones del negocio y por ello el trabajo irá en línea con los planes de reestructuración en los que viene trabajando la organización”, explicó.

Aunque le gusta delegar, hace un permanente seguimiento a cada tarea asignada, lo que le permite tener el control y no perder de vista el trabajo desarrollado por cada una de las personas de su equipo, distribuidas en Bogotá, Barrancabermeja, Neiva, Cartagena, Coveñas y los Llanos Orientales.

Bajo su mando tiene cuatro regionales, además de las unidades centrales representadas en el tema corporativo, de contratos, entorno, generación–producción y refinería, así como petroquímica y transporte.

Juega tenis en sus ratos libres y en cuanto a lectura prefiere la literatura, aunque por ahora una nueva temática es su prioridad: la industria petrolera. En este momento está en su mesa de noche The Quest, de Daniel Yergin, una publicación sobre la industria de la energía en Estados Unidos.

Ha sido miembro de la junta directiva de Transparencia por Colombia y Árbitro de la Cámara de Comercio; sin embargo, la exclusividad que le demanda su contrato con Ecopetrol le obligó a dejar todo tipo de actividades extra. Uno de los juristas con mayor experiencia y que ya logró su consagración profesional, inicia ahora una nueva etapa en su vida: dirigir una de las oficinas de abogados más grandes del país, la de Ecopetrol.
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