| 2/4/2005 12:00:00 AM

La hora de la redención

Una ocupación anual promedio de 52%, inversiones por $65.102 millones y proyectos que ascienden a $242.375 millones demuestran la consolidación de la industria hotelera en Colombia.

Durante 2004, los colombianos pudieron disfrutar de 3.000 nuevas habitaciones dentro de la oferta hotelera nacional. Esta cifra es producto de la reactivación que sigue mostrando esta industria desde 2002, cuando la ocupación promedio apenas superaba el 40%. Sin embargo, el año pasado este indicador llegó a 52% y las ventas del sector se incrementaron en 20%, según la Asociación Hotelera de Colombia (Cotelco). Pero uno de los aspectos más sobresalientes de esta reactivación del turismo nacional es que no solo se registró en los destinos tradicionales, como Cartagena o San Andrés, sino en casi todas las regiones del país. Esta actividad revivió en zonas como los Llanos Orientales, Santander, Antioquia, Boyacá, Valle, Cauca, Eje Cafetero y San Agustín (sur del Huila), entre otras. La visita a los parques nacionales, por ejemplo, se incrementó en 2004 en 300%. Uno de los puntos más importantes en esta recuperación es que no estuvo jalonada por las temporadas altas, como ocurría antes de los 90, sino que mes tras mes la ocupación hotelera tanto de 2003 como de 2004 fue superior a la de los años inmediatamente anteriores.

En el sector, todos coinciden en que este proceso comenzó en 2002, cuando el presidente Uribe puso en marcha su programa de Seguridad Democrática en las carreteras colombianas, al mismo tiempo que se relanzó la campaña 'Vive Colombia, viaja por ella'. Desde entonces, la movilización de carros por las vías nacionales empezó a incrementarse paulatinamente hasta mostrar recuperaciones del 50% en los últimos dos años. Según cifras del gobierno, solo en la pasada temporada navideña se movilizaron 19 millones de colombianos en más de 4,6 millones de vehículos, algo que nunca se había visto.



La coyuntura

Si bien es cierto que la recuperación del orden público fue uno de los factores que más contribuyó a la reactivación del turismo en Colombia, también hubo hechos coyunturales que pusieron su grano de arena para consolidar este proceso. Por un lado, la hotelería colombiana aprendió a ser más competitiva durante la crisis, con tarifas 40% más baratas que las que ofrecía el mercado internacional. También la obligó a mejorar su infraestructura y a lanzar productos novedosos, como el turismo rural, ecológico, de aventura y de deportes extremos. Este segmento emergente es uno de los más consolidados en los últimos años, con un crecimiento del 39%. Luego, en 2003, vino la devaluación que encareció los viajes al extranjero, al mismo tiempo que varios países, como España, Aruba y Costa Rica, empezaron a pedir visa a los visitantes colombianos. Otro factor importante fueron los incentivos que incluyó el gobierno en la Ley 788, como exenciones al impuesto de renta por 30 años para quienes construyeran hoteles nuevos o modernizaran los que ya tenían. Esta gabela, que se dio justo cuando empezó la reactivación de la economía, hizo que en 2003 se realizaran inversiones por $65.102 millones, mientras que en el período 2004-2006 se prevén otras más por $242.357 millones en 211 proyectos nuevos. Según Cotelco, el año pasado entraron en operación 20 hoteles y se espera que este año se inauguren otros 50. Se estima que para finales de 2006 la oferta hotelera del país se ensanche en otras 3.000 habitaciones. Como parte de este proceso se firmó un convenio entre Findeter y Cotelco, para que los hoteleros pudieran acceder a una línea de crédito con facilidades en tasa y tiempo. El más reciente informe señala que se han aprobado recursos de financiación por $28.373 millones, mientras que se evalúan proyectos por otros $69.600 millones.



Terreno recuperado

Para los hoteleros del Llano, el hecho de que el año pasado se haya reabierto al público el santuario natural de Caño Cristales, en la Sierra de la Macarena, es el máximo síntoma de la reactivación del turismo nacional. Esta región del país viene en franca recuperación luego de que esta actividad colapsó a finales de los 90 por causa de la inseguridad. Pero eso es cosa del pasado, ahora sus hoteles tienen una ocupación promedio anual del 50%, la cual ascendió al 90% en las festividades pasadas. En los últimos tres años, se han invertido más de $20.000 millones en nuevos hoteles en municipios como Villavicencio, Acacías y Granada, mientras crece la oferta de haciendas ganaderas en la llanura. Al mismo tiempo, continúa la construcción del parque temático de Merecure, que demandará una inversión de $18.000 millones en su primera etapa, y donde se esperan 150.000 turistas al año.

Santander, por su parte, llegó a ocupaciones de 49%, gracias a la especialización de su industria hotelera local en turismo de aventura y de deportes extremos. La región tiene 19 cuevas para exploración en Zapatoca, Curití y Guane; parapente en la Mesa de Ruitoque; canotaje en el río Ponce; rapel (descender montañas atados a lasos) y torrentismo (descenso por cascadas). La gobernación del departamento también trabaja en un nuevo proyecto turístico en el Cañón del Chicamocha.

Boyacá, entre tanto, sigue recibiendo caravanas de turistas de regiones como el Valle y Antioquia, al mismo tiempo que se desarrollan nuevas actividades como el hospedaje en típicas haciendas campesinas en un programa que ha venido impulsando el Ministerio de Agricultura en diferentes municipios del departamento. Entre tanto, en el Eje Cafetero la oferta de fincas turísticas ascendió a 600, con ocupaciones promedio anuales del 35% y en temporadas altas del 95%. En cuanto a la hotelería urbana se han inaugurado nuevos proyectos que buscan atraer el turismo de negocios y de convenciones. También se construye uno de los proyectos más ambiciosos de la región: el hotel Palma Verde, cerca del aeropuerto El Edén, tipo resort con casas individuales, con su respectiva piscina. En cuanto a los destinos de playa, cabe destacar que Cartagena volvió a una ocupación acumulada de 60%, lo cual no ocurría desde 1995, mientras que el turismo en San Andrés y Santa Marta sigue superando sus niveles de ocupación. Una de las mayores sorpresas de esta reactivación es que Bogotá se recuperó como destino turístico y reportó una ocupación promedio anual de 63,1%, lo cual es histórico.



La internacionalización

Pero la cuenta no para ahí. Según Cotelco, ciudades como Medellín, Cali y Popayán, zonas como el Amazonas, el Pacífico vallecaucano, el Golfo de Morrosquillo, Capurganá, Arboletes y La Guajira también están disfrutando de este tren de la alegría. Sin embargo, Jaime Alberto Cabal, presidente de Cotelco, advierte que esta reactivación no será sostenible en el largo plazo si este auge no se complementa con el turismo internacional. "Estamos planteando la internacionalización de Colombia para volver a recuperar índices de los 80 cuando nos visitaban un millón de turistas al año, en promedio. En 2003, llegaron 650.000 extranjeros, pero la meta es que en 2005 volvamos a tener un millón, en 2006 dos millones y en 2010 cinco millones", sostiene Cabal. Y mientras empresarios y gobierno se ponen de acuerdo en una política de internacionalización del turismo colombiano, el país está entrando en la onda de los megaproyectos, como el Centro Internacional de Getsemani, en Cartagena, donde está prevista una inversión de US$100 millones y la Zona Franca Ilama, en el Valle del Cauca, cuyo costo ascenderá a US$250 millones.
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