| 8/30/2007 12:00:00 AM

La hora de los ajustes

Aunque las exportaciones vienen creciendo, las empresas tienen que moverse para que esas ventas sean rentables y sostenibles en el largo plazo.

Cuando termine este año, las exportaciones de Colombia posiblemente llegarán a los US$28.000 millones, una cifra sin precedentes en la historia del comercio internacional de nuestro país y que representa un crecimiento de 14,8% frente a lo registrado en 2006, y prácticamente el doble de lo registrado en 2003.

Según cifras del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, en los primeros cinco meses de este año, las exportaciones totales crecieron 17,6% frente al mismo periodo del año anterior, mientras las ventas al exterior de productos no tradicionales crecieron 20%.

Esta buena noticia se produce en un momento muy complejo para los exportadores. El comportamiento de la tasa de cambio que ha fortalecido el peso, la competencia feroz de jugadores, quienes en muchos casos han bajado los precios internacionales, y las dificultades en el transporte y las operaciones logísticas, cuyo más reciente capítulo fue la decisión del gobierno de Estados Unidos de exigir —en un término de cinco años— la inspección de la totalidad de los contenedores que entran a ese país. Esto, según el programa Basc de Colombia que busca agilizar el comercio, generará congestión en los puertos marítimos ya que el 90% de la carga que mueve ese país entra por esos puertos.

"Lo prioritario es conservar los clientes, así los márgenes no sean muy altos. En muchos negocios estamos muy cerca del punto de equilibrio y en otros estamos perdiendo plata", reconoce Gustavo Vergara, presidente de Gelco, empresa dedicada a la fabricación de gelatinas para el sector de alimentos y el farmacéutico, que destina cerca del 70% de su producción a la exportación.

En los dos principales mercados de destino, Estados Unidos y Venezuela, las tendencias son diametralmente opuestas. Mientras en el primero el total de las exportaciones no tradicionales cayeron en casi 11%, las ventas hacia Venezuela de estos mismos productos crecieron en cerca del 70%. Por ejemplo, el sector de textiles y confecciones, donde pesa mucho el valor de la mano de obra y la competencia asiática, tiene los precios internacionales a la baja, se ha logrado recuperar gracias a Venezuela que participa con casi el 40% de las ventas del sector; mientras que el automotor tiene en el vecino país más del 75% de su mercado de exportación y cuenta con la ventaja cambiaria en la importación de insumos y productos para el ensamble de vehículos. Como lo ha venido repitiendo Javier Díaz, presidente de Analdex, "el aumento de las exportaciones, pese a la caída del precio del dólar, tiene nombre propio: Venezuela".

Cómo jugar

Ante este escenario, las tareas de las empresas exportadoras ocupan diferentes áreas. Una es cubrirse ante la fluctuación del dólar. La mayoría de las empresas del país hizo sus presupuestos sobre $2.300 como valor del dólar este año; sin embargo, este ha estado por debajo de los $2.000. "Si se hace diversificación de mercados con productos diferenciados, es muy útil acompañarlos con herramientas de cobertura cambiaria", advierte Fernando Isaza, presidente de Partytex, una de las principales empresas de Expopyme. Bancoldex ha promovido la figura del cubrimiento cambiario entre los exportadores con líneas especiales de crédito. Según el Banco de la República, en los primeros siete meses de este año, se han colocado US$55.000 millones en operaciones de cobertura (forwards peso-dólar).

Ante las dificultades con la variación en el precio del dólar y la incertidumbre que esta situación ha generado, las empresas están centradas en la búsqueda de eficiencias operativas, reducción de costos y en aprovechar el precio del dólar para invertir en bienes de capital. La Organización Corona acaba de poner en funcionamiento una nueva planta de revestimientos con una inversión superior a los US$35 millones, con destino al mercado local y a Estados Unidos. Por su parte, Gelco, que factura cerca de US$20 millones anuales, inició el año pasado el proceso de repotenciación y modernización de su planta de gelatina, lo que le ha permitido aumentar la producción en 35% y hacer frente a un mercado internacional donde los precios cayeron 14%.

Otra acción está relacionada con la diversificación de mercados. GM Colmotores, que exportó más de US$69 millones entre enero y mayo de este año, busca nuevos destinos. "En el largo plazo, para no depender tanto de Ecuador y Venezuela, exploramos nuevos mercados, como el centroamericano, con productos específicos, como camiones. Mientras tanto, las plantas de la región se han especializado en tener volúmenes más grandes", explica José Román, gerente de ventas de la compañía.

Por su parte, Corona, después de su incursión en Estados Unidos, con la compra de dos empresas —Mansfield y Orchid— está desarrollando su estrategia para atacar dos frentes: uno, nuevos mercados; y dos, buscar producción con mejores precios. En el primero, se destaca la incursión en el mercado mexicano en sanitarios, lavamanos y otros productos cerámicos. "Empezamos con una operación comercial que podría expandirse a una alianza o compra de producción en ese país", dice Luis Alberto Botero, gerente general de sanitarios y lavamanos Corona. Y en el segundo, esta empresa no ve necesariamente como una amenaza la presión de productores como los asiáticos para bajar precios. "Hoy abastecemos cerca del 20% de la demanda de Estados Unidos y Suramérica con productos fabricados bajo nuestra supervisión y control en China", advierte Botero. Corona, este año, exportará cerca de US$165 millones, mientras que en sus compañías en Estados Unidos las ventas superarán los US$155 millones en sanitarios y revestimientos.

Finalmente, la diferenciación es un eje a la hora de crecer. Partytex, una pyme que se conoció en el mercado por la fabricación de globos para fiestas, se quedó con la licencia para nueve países de la más reciente película del Hombre Araña. "Estas movidas dan mayor capacidad de negociación, ampliación de productos y diversificación de mercados. Con la licencia, hemos crecido casi en un 40% nuestras exportaciones y actualmente estamos cerrando otra negociación con Nickelodeon para el personaje de Backyardigans", dice Isaza.

Sin duda, las cifras de exportaciones vienen en aumento, pero las empresas tendrán que empezar a hacer los ajustes para que este crecimiento sea rentable y de largo plazo.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?