| 6/24/2005 12:00:00 AM

La gran movida

Con la compra de las empresas colombianas Tubos del Caribe y Consorcio Metalúrgico Nacional (Colmena), la estadounidense Maverick Tube Corporation pisa fuerte en su expansión hacia el codiciado mercado latinoamericano.

En menos de 2 meses se concretó una de las negociaciones más importantes y secretas realizadas en el país. La efectiva interacción entre el comprador internacional Maverick Tube Corporation -fabricante de productos tubulares usados en la industria de energía para exploración, producción y transmisión- y el banco de inversión local Inverlink logró en tiempo récord llevar a feliz término la adquisición, por parte de la multinacional, de las empresas colombianas Tubos del Caribe (Tubocaribe) y Consorcio Metalúrgico Nacional (Colmena), así como de Advance Corporation, la distribuidora que pertenecía en partes iguales a las dos.

El tiempo fue oro. No solo por el monto de la transacción (US$186 millones), sino porque de esa manera la estadounidense se apropió, en el caso de Tubocaribe, de -quizá- la última 'joya' que no pertenecía a un gran conglomerado mundial del sector en la región. Así, sorprendió a sus desprevenidos competidores y fortaleció su presencia en todo el continente americano.

De hecho, Lone Star Steel, su principal rival en Norteamérica y, en opinión de los analistas internacionales, su más seguro comprador hasta ese momento, fue el mayor perdedor. Por años, esta compañía estadounidense había tenido una alianza estratégica con Tubocaribe que le garantizaba el suministro exclusivo del producto colombiano -de ahí, la confidencialidad que requirió la adquisición de Maverick-; pero en un abrir y cerrar de ojos perdió esa ventaja que tenía, de asegurar para sí indefinidamente la producción de una compañía que se consolidó como la mayor exportadora independiente de tubos de acero a Estados Unidos, a donde Tubocaribe envía entre 50% y 60% de su producción.

El mercado internacional entendió de inmediato la dimensión de esta movida, anunciada el 23 de mayo pasado y, desde entonces, la acción de Maverick mantiene una marcada tendencia creciente y superior a la de cualquier competidor. No en vano, en las 3 semanas que siguieron a la venta -al cierre de esta edición- el valor por acción de la empresa pasó de US$27,1 a US$34,6, es decir, subió 27,7% en ese lapso. Y no era para menos. De un solo golpe ganó competitividad en su mercado natural de Norteamérica y se convirtió en uno de los grandes de América Latina.

"Para mantener nuestra posición actual, es muy importante que seamos jugadores cada vez más globales. Por eso, lo primero que hicimos fue determinar cuáles eran las partes del mundo donde había mayor potencial de crecimiento y, en esos mercados, analizamos las compañías más dinámicas y atractivas para nosotros. Particularmente, creemos que en América Latina habrá un crecimiento importante en los próximos 10 a 15 años y que en ese mercado, Tubocaribe es una de las compañías 'premier' del segmento", afirmó Robert Bunch, CEO de Maverick Tube Corporation, en exclusiva para Dinero.



Las colombianas

Para la industria en Colombia recibir a un jugador tan fuerte como Maverick implica beneficios importantes en inversión, generación de empleo, transferencia tecnológica y de conocimiento. ¿Qué gana específicamente la multinacional estadounidense con esta adquisición? La respuesta es: capacidad de producción a bajo costo pero con calidad internacional; una posición estratégica para las compras de acero, su principal insumo; nuevos mercados de exportación, y capital humano altamente calificado. Sin duda, fortalece su posición regional.

Tanto Tubocaribe como Colmena venían registrando crecimientos notables. El primero, tras incrementar sus ventas 35,1% en 2003, creció 101,8% el año pasado; y el segundo aumentó sus ingresos 20,5% en 2003 y 115% en 2004. Los 2 fabricantes sumados vendieron $387.396 millones el año anterior ($252.780 millones y $134.616 millones, respectivamente).

Ambas empresas venían fortaleciendo su capacidad de producción para responder a estrategias exportadoras cada vez más agresivas y despertaron el interés del gigante estadounidense por sus fortalezas en fabricación de tuberías para el negocio petrolero, en el caso de Tubocaribe, y para conducir electricidad, en el de Colmena.

Tubos del Caribe -que inició operaciones en 1991- es la primera empresa colombiana productora de tubos petroleros bajo licencia del Instituto Americano de Petróleo (API). Además, su moderna planta en Cartagena ofrece una localización estratégica y de fácil acceso tanto por el Océano Atlántico como por el Pacífico (queda a menos de 300 millas del Canal de Panamá), lo cual permite el contacto con los proveedores de acero en todo el mundo y los mercados de exportación más distantes. En su planta de 30 hectáreas realiza operaciones de corte, formado y tratamientos térmicos y de terminado; por la distribución de su fábrica, es versátil y tiene alta capacidad instalada, característica que le permite producir eficientemente lotes de fabricación grandes o pequeños, manteniendo la calidad y productividad requeridas por los compradores internacionales.

"La compañía ofrece a las industrias petrolera y gasífera una completa línea de productos tubulares y revestimientos externos contra la corrosión para diversas aplicaciones, como conducción, exploración, producción, refinación de hidrocarburos y construcción de instalaciones industriales", afirma un ejecutivo de esta empresa, que en 1995 construyó una planta de revestimiento externo para ofrecer aplicaciones de protección contra la corrosión y que hoy cuenta con oficinas y agentes localizados estratégicamente en las regiones productoras de gas y petróleo del mundo.

Por su parte, Colmena, fundada en 1957 y dedicada a la fabricación de tuberías de acero soldadas longitudinalmente por el proceso de electrofusión (ERW), producidas bajo normas internacionales, es una empresa líder en Colombia. Posee una moderna planta en Bogotá que produce tubos desde 1/4 hasta 6 pulgadas de diámetro y cuenta con procesos complementarios, como normalización de costura, galvanización por inmersión en caliente, estirado y roscado. "Su capacidad de producción está dimensionada para satisfacer la creciente demanda de tubos de uso industrial y general, para conducción de agua, aire comprimido, aceite, gas, vapor y otros fluidos; conducción y protección de cables eléctricos; fabricación de estructuras metálicas, andamios y equipos de construcción; fabricación de muebles metálicos, bicicletas y carretillas, y fabricación de autopartes", explica un ejecutivo de la compañía.

"Los dos negocios continuarán creciendo, no solo en Colombia sino en la región, pues serán más competitivos en los mercados que atienden, gracias a la combinación de incremento de capital y esfuerzos en ventas y mercadeo", asegura Robert Bunch, CEO de Maverick Tube Corporation.

Con estas dos nuevas 'armas', la empresa estadounidense espera competir por la región latinoamericana, dominada por el Grupo Tenaris, el mayor fabricante de tubería del mundo, conglomerado de origen argentino con fábricas en Argentina, Brasil, Venezuela, México, Canadá, Italia, Rumania y Japón, y ventas superiores a los US$4.000 millones anuales. Sin duda, en esta zona geográfica están puestos los ojos de todos los grandes jugadores de esta industria.



Momento estelar

La demanda de tubería ha ido de la mano con el 'boom' de los precios internacionales en el sector de petróleo y gas. El destino de los fabricantes en todo el mundo está íntimamente ligado con el de los sectores a los cuales surten, y entre ellos el principal es la industria de gas y petróleo, que atraviesa el mejor momento de su historia reciente. "Hay mayor actividad de perforación pues ha disminuido la productividad de los pozos desarrollados y los precios del petróleo y del gas son altos. En general, aumenta la demanda de tubos para el negocio petrolero pero, en contraste, la disponibilidad de capacidad es limitada para atender los crecientes requerimientos del mercado global y, por tanto, los precios promedio en este segmento de tubería aumentan. La expectativa en la industria apunta hacia la continuidad de esta tendencia en 2005, aunque a menor ritmo, en momentos en los cuales hay proyectos importantes en desarrollo para la construcción o ampliación de gasoductos, principalmente en Brasil y Argentina", afirma un analista internacional consultado por Dinero. Esta coyuntura ha permitido a la industria contrarrestar el hecho de que desde el segundo semestre de 2003 casi todos los costos de materia prima para la fabricación de acero y los de la energía están aumentando.

En ese contexto mundial, Maverick adquirió las dos compañías colombianas (junto con Advance Corporation), como parte de su estrategia de expansión y ampliación de la capacidad productiva. Y consciente de la importancia del know how local en cada región, decidió mantener el equipo laboral del país y a sus directivos los puso al frente de toda la operación latinoamericana. "Nuestra primera impresión es que son compañías extremadamente bien manejadas, teniendo en cuenta que han crecido tan rápido. Los procesos de negocio son impecables, la calidad del producto es de clase mundial y me impresionaron la dedicación y la experiencia de la gente del país", anota Robert Bunch, CEO de Maverick Tube Corporation.

Para Colombia se abren muchas posibilidades, pues la llegada de nuevas inversiones en las plantas de Tubocaribe y Colmena es inminente, sobre todo porque la multinacional adquirió un crédito por US$325 millones, extensible hasta US$450 millones, con el JP Morgan Chase Bank. Como la compra requirió US$186 millones, es fácil pensar que el excedente en alguna proporción irá a fortalecer la operación latinoamericana. Más aún teniendo en cuenta que producir en sus plantas recién adquiridas puede ser más eficiente que hacerlo en las que ya tiene en Norteamérica. "Es difícil hablar de planes de inversión específicos, pero con respecto a las posibilidades de Tubocaribe y Colmena anticipamos que crecerán", finaliza Robert Bunch, CEO de Maverick Tube Corporation.
¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?