| 2/4/2016 12:00:00 AM

La floricultura toma un nuevo aire gracias al dólar

Luego de tener más de 70 empresas de floricultura en reestructuración, el sector ya está saneado. El dólar es su principal propulsor y su plan es buscar nuevos mercados, en especial en Asia.

En 2008, cuando el precio del dólar tocó los $1.652, la empresa de flores Exportaciones Bochica, ubicada en la Ceja, Antioquia, no aguantó más y entró en liquidación. Dos años después le pasó lo mismo a Alpes Flowers y así, como en un efecto dominó, al cierre de 2014 unas 70 empresas del sector se vieron forzadas a entrar en reestructuración empresarial.

Si bien algunas compañías presentaban problemas entre sus socios o dificultades por el clima –en particular las heladas y las inundaciones que sufrió la Sabana de Bogotá–, el enemigo común fue la revaluación, que mantuvo la tasa de cambio alrededor de los $2.000 por más de una década.

Hoy el panorama es completamente distinto con un dólar que ha marcado varios precios máximos históricos y que, según todos los pronósticos, difícilmente se volverá a ubicar por debajo de los $3.000.

Como consecuencia, durante 2015 ninguna de las 222 empresas del sector floricultor que reportan ante la Superintendencia de Sociedades entró en reorganización por fenómenos sectoriales, con excepción de cuatro que entraron en liquidación voluntaria por problemas societarios.

Las que entraron a reestructuración ya salieron y las que estaban para liquidación fueron vendidas. Es el caso de Exportaciones Bochica, Alpes Flowers y Flores de Suesca. Las tres tenían como liquidador a Luis Fernando Alvarado, quien dice que lo más importante de estos procesos, que tomaron en promedio dos años, fue que se pudo pagar las acreencias laborales y que además se logró mantener vivas las empresas y los empleos.

Exportaciones Bochica fue adquirida por Falcon Farms, que a su vez pasó a manos del Grupo Chía; Alpes Flowers fue comprada por Sunshine Bouquet, y Flores de Suesca es ahora propiedad de Ecoflor. Antes de la liquidación estas tres empresas empleaban unos 1.300 trabajadores y hoy pasan los 2.500.

Estas cifras, sumadas a crecientes ventas en pesos del sector, que en 2014 fueron de $2,8 billones, ratifican la idea de que ya pasó lo peor para los floricultores y que además de la devaluación tendrían a su favor un mercado estadounidense que sigue creciendo.

¿Van pa’l cielo y van llorando?

Pese a la fuerte corrección que sufrió esta agroindustria, que hizo que se perdieran entre 25.000 y 30.000 empleos –hoy emplean a 130.000–, no perdió su participación en el mercado estadounidense, donde responde por el 75% y logró expandirse a nuevos mercados como Rusia y Corea. Es más, hoy ya atiende 90 países y pudo producir más sin aumentar las hectáreas sembradas (unas 6.650).

Esto daría para pensar que con una mano de obra más barata, por cuenta de la devaluación, y mayores ingresos al convertir sus exportaciones de dólares a pesos, 2016 va a ser uno de los mejores años del sector, pero Augusto Solano, presidente de Asocolflores, no es tan optimista y dice que la recuperación es de largo plazo, pues el lastre que traen de la crisis es muy grande.

“El dólar es de gran ayuda, pero no lo es todo. De nuevo las heladas de esta época afectan la producción para San Valentín –que representa 12% de las ventas anuales–, la falta de agua por el Fenómeno de El Niño también es preocupante y estamos enfrentando una dura competencia de las flores ecuatorianas que atendían el mercado ruso, pero como este ha caído, ahora se llevaron su producto muy barato a Estados Unidos, que es nuestra plaza”, explica el dirigente gremial.

Luis Fernando Nieto, de Flores Don Eusebio, agrega que una de las cosas que aprendieron con la crisis fue a hacer coberturas cambiarias para fijar un precio de pago de sus exportaciones. Estas coberturas son por un año; es decir, hasta hace poco les estaban pagando por sus dólares entre $2.600 y $2.650. No obstante, admite que para 2016-2017 será factible conseguir coberturas entre $3.450 y $3.480.

La expectativa del Gobierno desde que comenzó la devaluación era ver un aumento de las exportaciones no tradicionales, pero hasta ahora eso no se ha visto. La respuesta de los industriales es que recuperar mercados y aumentar la producción toma tiempo y que, tal vez, uno de los pocos sectores que podía reaccionar rápido era el de las flores, pues no había perdido mercado y tenía lista su infraestructura.

No obstante, Solano y Nieto coinciden en que la sola devaluación no es motivo para aumentar la producción y que, además, al ser un sector netamente exportador, dependen mucho de la salud de las economías a las que vende. Esto explicaría por qué el año pasado no crecieron las ventas externas de flores. Las cifras del Dane muestran que de enero a noviembre se exportaron US$1.171 millones, 7% menos que un año atrás. El volumen también cayó 2% a 198.810 toneladas.

“La competencia ecuatoriana, las bajas temperaturas, que dificultan la distribución de las flores y el hecho de que San Valentín sea un domingo pueden hacer que este año las ventas para la temporada caigan entre 20% y 25%, lo cual esperamos poder compensar con la devaluación”, agrega Nieto.

El temor a que el San Valentín caiga un domingo radica en que las flores son compradas mayoritariamente para enviar a oficinas más que a casas y si el día no es hábil se pierde ese incentivo. “Así nos lo ha mostrado la estadística y la explicación es que a las mujeres les gusta recibir flores, pero lo que más les gusta es que otros vean que las recibieron”, comenta Solano entre sonrisas.

Lo que viene

Una de las metas futuras de los floricultores es empezar a fortalecerse en los mercados asiáticos, dado que ya tienen la logística para exportar a Japón. También venden en Corea, pero están esperando que entre en vigencia el tratado de libre comercio con ese país, pues así bajaría el arancel de 25% a 5%. “A ellos les gustan mucho las hortensias, pero con el arancel salen muy caras”, subraya Solano. El siguiente paso es China, uno de los mayores productores mundiales de flores, pero no exporta. Allá la idea es atender el mercado de lujo.

En lo que respecta al mercado doméstico, Asocolflores ha trabajado con los supermercados en la venta de arreglos, lo que ha aumentado el consumo. También abrieron un punto de venta en el Puente Aéreo y planean trabajar para crear puestos de flores organizados en la calle.

Así mismo, se han creado compañías de venta por internet y firmas como Don Eloy acaban de sacar una línea de flores para jóvenes, con arreglos que se pueden personalizar y complementar con entradas a cine, cenas o picnics.

Es cierto que hacer empresa no es fácil y exportar mucho menos, pero todo está dado para que este negocio no se marchite más y siga floreciendo.

Lea también: Las flores colombianas adornarán San Valentín

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