| 6/12/2009 12:00:00 AM

La estrategia de EEB

Con planes de inversión cercanos a los US$800 millones en los próximos dos años, esta holding de energía busca recursos frescos a través de un proceso de capitalización de TGI y aumentar sus ingresos operacionales.

Hace cuatro años, los ingresos operacionales del Grupo Empresarial Energía de Bogotá (EEB), la holding de la capital de la República que participa en negocios de gas y de energía eléctrica, eran casi la cuarta parte de los ingresos que recibía por dividendos e intereses que reportaban las empresas en las que tiene una participación sin control, como Emgesa, Codensa, Gas Natural e ISA.

El año pasado la historia cambió. Por primera vez los ingresos operacionales -que llegaron a $591.000 millones- superaron los que se obtienen vía dividendos -que alcanzaron los $527.000 millones-, gracias, en particular, a la incursión que hizo EEB al adquirir Ecogas, hoy convertida en la Transportadora de Gas Internacional (TGI). Esta cifra, que supera los $1,1 billones, es más del doble de la de 2005; en tanto el valor de los activos, que llegan a $10,1 billones, casi duplican los de hace cuatro años. Este crecimiento en el activo se ha sustentado, de igual forma, con un crecimiento en el pasivo, que para 2008 llegó a $3,9 billones, cuando en 2005 era de $570.000 millones.

Estos resultados demuestran la estrategia que está siguiendo la EEB: que los ingresos operacionales de las empresas en que tiene control ganen más peso en sus cifras. Para lograrlo, avanza en la compra de compañías y en el desarrollo de nuevos proyectos que le permitan fortalecer el grupo, adquirir un mayor tamaño y ganar presencia en nuevos mercados. Además de la adquisición de Ecogas, compró la Transportadora Colombiana de Gas (Transcogas), y más recientemente la Empresa de Energía de Cundinamarca (EEC) -de la cual es socio mayoritario- e incursionó en el negocio de transporte de gas en el Perú, con Transcogas.

En los próximos dos años tiene planes de inversión por más de US$800 millones. Y para garantizar estas inversiones, EEB planea una movida empresarial: la capitalización de TGI. Con ello, cumpliría sus compromisos financieros de corto plazo y podría liberar recursos para las nuevas inversiones.

La estrategia

Después de su transformación, hace poco más de diez años, cuando el hoy grupo español Endesa se convirtió en su aliado estratégico, el grupo EEB desarrolla una nueva etapa en la que busca que las empresas que controla tengan cada vez un mayor peso en sus ingresos.

La estrategia, que empezó a estructurarse hace unos años, está enfocada en una mayor agresividad en la compra de empresas y en el desarrollo y participación de nuevos proyectos. Sin duda, el punto de quiebre, a finales de 2005, fue la compra de Ecogas. Posteriormente, internacionalizó esta apuesta y entró a competir en el negocio de transporte de gas en el Perú, donde el año pasado ganó la concesión de Ica en un país en el que ya tenía presencia en el negocio de transmisión de energía eléctrica -en Rep y Transmantaro-, en alianza con ISA.

Además, en el proceso de venta de la participación del Estado en las electrificadoras departamentales, EEB adquirió, en compañía de Codensa, la Empresa de Energía de Cundinamarca (EEC), en la que hoy es el mayor accionista, con 82%.

"Toda esta parte operativa cada día pesará más, para que no solo recibamos los dividendos", explica Mónica De Greiff, presidente de EEB. Así, dentro de su estrategia de corto y mediano plazo tiene en mente nuevas inversiones. En primera instancia en energía eléctrica, por un lado, el Gobierno está interesado en sacar a la venta su participación en otras electrificadoras, y EEB podría tener interés en Nariño, Caquetá y Huila. Y, por otro, se están desarrollando dos convocatorias por parte de la Unidad de Planeación Minero Energética (UPME) en transporte de energía en el país. Estos dos proyectos en los que tendría que competir con otros jugadores, según cálculos de EEB, podrían significar inversiones cercanas a US$150 millones.

De otra parte, en gas, TGI avanza en dos expansiones (Cusiana y Ballenas-Barranca) cuyas inversiones ascenderían a los US$500 millones, mientras que en Perú se requieren recursos cercanos a los US$200 millones.

"Con estos proyectos tenemos en los próximos dos años un reto enorme por cumplir. Por supuesto, también estamos mirando otros mercados internacionales en el mediano plazo, como Brasil y Chile, donde las alianzas podrían ser uno de los modelos a seguir", agrega De Greiff.

La capitalización

La capitalización de TGI es fundamental para el desarrollo de la compañía, pues le permitiría liberar recursos y cumplir compromisos financieros de corto plazo.

"Esa es la llave de oro y una parte muy importante para hacer viable la financiación de estos proyectos. Tenemos unos bonos internacionales y unos compromisos que cumplir y la manera de hacerlo es buscando recursos frescos de capital para adelantar esas inversiones", dice Henry Navarro, vicepresidente de portafolio accionario y planeación corporativa de EEB.

En ese contexto, lo que EEB busca para TGI es un socio financiero e institucional, pues el grupo distrital no está interesado en perder el control de la transportadora de gas. Su objetivo es capitalizar la empresa en cerca de US$350 millones, pues ya tiene financiados, con recursos propios y crédito local algunos de los proyectos. Otros todavía son inciertos porque entraría en competencia por ellos, como las convocatorias de transmisión de energía y la venta de las electrificadoras.

En este momento, EEB está en el proceso de buscar la banca de inversión que permita valorar la compañía para determinar cuál es el porcentaje que podría representar ese valor. Se estima que para el segundo semestre de este año esté adelantado el proceso de banca de inversión, de tal manera que en el segundo semestre de 2010 se tenga la capitalización lista.

"Ese músculo financiero disponible es el que permite garantizar el proceso de inversión para no retrasarlo sino adelantarlo, pero con la expectativa de culminarlo con una capitalización", explica Gabriel Turbay, nuevo presidente de TGI.

Sin embargo, el momento actual podría no ser el mejor: la crisis internacional, la caída de los mercados y unos inversionistas cada vez más calculadores podrían convertirse en un elemento en contra de la operación.

"La empresa tiene que buscar el momento indicado para la capitalización y el entorno no es el más adecuado para sacarla adelante. Los inversionistas están hoy más cautelosos que nunca y esperan mayores retornos sobre sus recursos, por esto el precio que se fije de TGI es una variable crítica, pero ya existen mecanismos para acercar las partes, en especial en momentos de crisis. Por ejemplo, se podría pensar en un precio hoy que se puede ajustar hacia el futuro reconociendo el valor que está generando el negocio", explica un analista financiero.

Pero EEB es mucho más optimista. Para sus representantes, la composición de la empresa en la que, por un lado, tiene un portafolio sólido de inversiones en empresas sin control que garantizan recursos; y, por otro, un negocio operativo en el que hay visibilidad de los ingresos que vienen en aumento, la hace muy atractiva para los inversionistas.

"Este tipo de empresas son como el Queen Elizabeth de las inversiones. Los inversionistas saben cómo están remuneradas, tienen reglas del juego que no cambian de un día para otro, cada inversión y expansión nueva son muy predecibles y tienen una razón. Aquí, para un inversionista es muy fácil ver el camino futuro y el mediano y largo plazo. Nos estamos preparando porque, si es posible hacerla antes del segundo semestre de 2010, la haremos", dice De Greiff.

Navarro refuerza la idea. "Son negocios de monopolio natural y regulados, de riesgo moderado y sus ingresos son muy estables desde el punto de vista de su remuneración", dice.

En forma paralela, EEB está desarrollando estrategias para que el cambio en el precio del dólar no lo afecte a la hora de hacer efectivos los pagos de sus deudas en dólares. Para ello adelanta un proceso de coberturas en el que la meta es llegar a US$500 millones. Hoy tiene US$200 millones.

Mientras tanto, otra decisión que está en sus planes es la democratización del grupo EEB. "No la hemos descartado, la seguimos estudiando y depende de encontrar el momento adecuado y oportuno para hacerla. Pero, por ahora, la capitalización de TGI es prioritaria", dice De Greiff.

Por lo pronto, la empresa tiene enfrente el mayor reto de sacar adelante la capitalización de TGI, en medio de un entorno cada vez más complejo y donde la preocupación está dada por la caída en el consumo de energía que, como describe De Greiff, "hoy no es una situación dramática, pero si esta tendencia se mantiene seguramente se afectarán un poco las utilidades".

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?