| 7/10/2009 12:00:00 AM

La encrucijada de las EPS

La decisión de Coomeva de buscar un socio capitalista es la primera respuesta a los problemas que rondan al negocio de las EPS. Están muy endeudadas y requieren más capital para operar.

En la reciente asamblea de accionistas de Coomeva se tomó la decisión de contratar una banca de inversión para iniciar la búsqueda de un socio capitalista que permita fortalecer la Empresa Prestadora de Salud (EPS) y garantizar su viabilidad financiera. Se planteó, incluso, la posibilidad de aplicar una fórmula de democratización por acciones y se autorizó una capitalización de hasta $35.000 millones para el presente año.

Coomeva es la segunda EPS más grande del país, con cerca de TRES millones de afiliados, ventas por $1,3 billones anuales y utilidades que en 2008 sumaron $6.400 millones. A diferencia de las demás compañías del sector, cuya rentabilidad en conjunto fue de 3% a diciembre del año pasado, la de Coomeva se ubicó en 8,1% y, según Alfredo Arana, gerente general del grupo Coomeva, "la compañía goza de una excelente salud financiera". Entonces, ¿por qué buscar nuevos accionistas?

Arana sostiene que "se trata de una movida estratégica pensada en el mediano plazo, porque el incremento en el gasto médico es cada vez mayor y las indefiniciones que existen alrededor del sistema de salud hacen prever grandes inversiones para los próximos años".

El presidente de Acemi, gremio de las EPS, Juan Manuel Díaz-Granados, no se sorprende con esta decisión y asegura que "en Colombia se distorsionó el sistema de seguridad social en salud. La Corte Constitucional desconoció los límites del Plan Obligatorio de Salud (POS) y esto llevó a que se disparara el gasto médico por procedimientos y medicamentos que no están incluidos en el POS, situación que se volvió complicada para cualquier compañía".

Según Acemi, el gasto médico por tratamientos no POS pasó de $50.000 millones en 2002 a $1 billón a finales del año pasado, hecho que llevó a varias compañías a endeudarse con el sector financiero, llevando a un deterioro en sus márgenes de rentabilidad.

El reporte que hacen anualmente las empresas del sector indica que en los últimos cuatro años el endeudamiento de las EPS aumentó en 157%, al pasar de $172.000 millones en 2005 a $442.000 al cierre del año pasado. "EPS Sanitas ocupa el primer lugar de las EPS más endeudadas del país. La compañía ha tenido que asumir recursos por $170.000 millones para financiar al sistema, cuando los ingresos operacionales bordean los $40.000 millones. Eso es insostenible", asegura Juan Pablo Currea, presidente de EPS Sanitas.

Reglas claras

El Grupo Colsanitas, accionista mayoritario de la EPS Sanitas, está en conversaciones con el Ministerio de la Protección Social desde hace varios meses, para lograr que el Gobierno le reconozca una deuda pendiente y se puedan equilibrar los indicadores económicos de la compañía. Según Currea, "existe una norma según la cual las EPS tienen derecho a que les reconozcan intereses por mora y que estos se deben liquidar de la misma manera como se hace con las deudas que los ciudadanos tienen pendientes con la Dian. Sin embargo, a la EPS Sanitas le deben $20.000 millones en intereses moratorios, los cuales no han sido cancelados porque la norma no es clara y el Gobierno argumenta que esta no especifica quién debe asumir la deuda".

A esto se suma que hasta diciembre del año pasado, el Fondo de Seguridad y Garantías, Fosyga, les adeudaba a las EPS $700.000 millones, de los cuales más del 50% están actualmente en discusión porque, según el Gobierno, se trata de coberturas que estaban incluidas en el POS, mientras que las EPS argumentaban lo contrario. "Aquí se incluyen tratamientos y medicamentos que no existían hace 15 años, cuando se diseñó el sistema y, por esta razón, no es lógico que el Ministerio de la Protección Social afirme que sí están incluidos en el POS", sostiene Díaz-Granados.

Pero Arana es optimista con la situación. Cree que "la reciente sentencia de la Corte Constitucional va a corregir las deficiencias que se están presentando con el sistema de seguridad social en Salud, el Gobierno les pagará las deudas a las EPS, $100.000 millones en el caso de Coomeva, y revisará y actualizará el POS, como está previsto, para que el sistema sea viable y pueda ofrecer mejores servicios a los usuarios", asegura.

Los directivos de las EPS destacan que el sistema de salud colombiano es visto en el resto del mundo como ejemplar y esto se convierte en un aspecto a favor para que se apliquen los correctivos necesarios y surjan nuevos accionistas dispuestos a invertir en el sistema y a fortalecer a las EPS. Sin embargo, llaman la atención en que el modelo puede fracasar mientras no exista una entidad de control decidida y fuerte, que se dedique a defender las condiciones de competencia en el mercado, y a fijar reglas claras, tanto para las empresas como para los usuarios, que exigen calidad en la atención y acceso oportuno a los servicios.

Mayor capital

Por otra parte, las normas de la Superintendencia de Salud sobre la operación de las EPS son cada vez más rigurosas. Las EPS tienen que hacer reservas estimadas en $1,5 billones para proteger a los afiliados de quiebras producidas por aumentos inesperados en los gastos médicos y, además, están obligadas a realizar inversiones de estas reservas, lo que implica que el sector tiene que ser capitalizado en los próximos tres años con más de $700.000 millones, según cálculos del sector.

La situación tiene preocupados a los representantes de las EPS, quienes están buscando alternativas que les permitan aumentar el capital sin acudir al endeudamiento. Esta fue precisamente una de las razones que llevó a Coomeva a buscar nuevos inversionistas, incluso a contemplar la posibilidad de acudir al sistema de democratización por acciones, lo cual la convertiría en la primera empresa de la salud en acudir a esta fórmula para buscar capitalización.

El futuro

Analistas del sector salud sostienen que el panorama es totalmente incierto, porque el POS es en teoría un seguro sin límites, hecho que hace inviable el negocio para las EPS que hacen parte de este segmento.

Uno de los problemas que enfrentan las EPS es que trabajan sobre una prima regulada, que ha sido denominada Unidad de Pago por Capitación (UPC), mientras que las aseguradoras tradicionales sí tienen la facultad de calcular y fijar el precio de esa prima por unidad asegurada. En repetidas ocasiones, las EPS le han manifestado al Gobierno que, si bien hay una buena gestión para ampliar la cobertura en salud y se han logrado resultados satisfactorios, la UPC es insuficiente para atender el mayor número de pacientes que acceden al sistema, con el agravante de que cada vez se aumentan los servicios que no están incluidos en el POS, ya sea por vía tutela o por autorizaciones otorgadas por el Comité Técnico Científico (CTC). Estos gastos son asumidos por las EPS, pero deben ser reintegrados por el Fosyga, debido a que no están cubiertos por el sistema. Sin embargo, estas condiciones no siempre se cumplen.

Esta situación ha llevado a que las EPS opten por construir más clínicas propias, como lo viene haciendo Saludcoop, la más grande del país, con la idea de tener un mayor control sobre los costos operativos y lograr el balance entre calidad de servicio y costos ajustados al presupuesto.

No obstante, también existe una norma del Gobierno sobre el tema de la integración vertical, en la que se limita a las EPS a atender solo un 30% de los servicios en sus clínicas propias, y obliga a utilizar la red de clínicas hospitalarias del país para cubrir el porcentaje restante de los servicios a los afiliados, con lo cual se generan quejas por parte de los hospitales acerca de deudas atrasadas, e incluso se consideran víctimas de un manejo de posición dominante por las EPS.

La salida que ven los expertos para lograr el equilibrio en el sistema es que el Gobierno agilice los trámites para cumplir con la sentencia de la Corte Constitucional y le ponga límite al POS. Igualmente, consideran prioritario hacer estudios actuariales para calcular técnicamente la UPC y ajustarla a las necesidades que tienen actualmente los colombianos, para que de esta manera se garanticen nuevas inversiones en el sector y se asegure la viabilidad de las compañías que brindan el servicio.

Cálculos del sector indican que Coomeva requiere accionistas dispuestos a aportar un capital superior a los $100.000 millones para sostener el nivel de atención y gastos que tiene hoy la compañía. Si se aplican los correctivos necesarios al sistema éste sería uno de los negocios más grandes del sector de la salud y podría registrar resultados positivos en el mediano plazo, debido al tamaño y solidez de la empresa. Colombia podría seguir siendo ejemplo en América Latina, por su sistema solidario de salud pública, pero para ello se requiere voluntad política y disposición del sector privado para concertar de la manera más acertada la fórmula que requiere el país con miras a dar cobertura en salud al 100% de los colombianos.

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