| 4/27/2011 12:00:00 AM

La dama de los billones

Al frente del viceministerio de Defensa está Yaneth Giha, quien maneja uno de los presupuestos más abultados del país: $21 billones. Su reto: hacerlo sostenible.

Yaneth Giha maneja uno de los presupuestos más altos del país: la destinación de cerca de $21 billones está en sus manos, desde el Viceministerio de Planeación y Estrategia de la cartera de Defensa. No obstante, a pesar del billonario monto, el margen de maniobra es estrecho. $9 billones son para gastos de personal y $3,5 billones se van en transferencias; 17% son gastos generales y el 7% restante está en inversión. En los últimos años, con los recursos que llegaron provenientes del impuesto al patrimonio, solo en hombres las fuerzas han crecido 30%, acompañado de un incremento en equipos e infraestructura. Pero el presupuesto no ha crecido en la misma proporción. ¿Qué hacer?

Para Giha, la tarea es clara: darle sostenibilidad al presupuesto. "Dentro del sector de Defensa -en conjunto con Planeación y Hacienda- tenemos que encontrar fórmulas", dice la viceministra.

Y esa es precisamente su mayor obsesión, una tarea que no es nueva para ella. Trabajó en Planeación Nacional en la subdirección de defensa y seguridad, fue asesora del Viceministerio de Defensa para la gestión institucional y entre 2006 y 2009 regresó al Ministerio de Defensa, donde ocupó los cargos de directora de Planeación y Presupuesto del Sector Defensa y directora de Gestión de Información y Tecnología. En todos estos cargos tuvo un papel protagónico en la planeación y programación del presupuesto.

Con estos antecedentes, los planes de Giha para darle sostenibilidad al gasto en Defensa pasan por diferentes escenarios, que van desde la productividad y eficiencia en la operación, hasta la búsqueda de generar recursos y sustituir importaciones.

El primero es una nueva visión del gasto desde la óptica de las capacidades. "Un Ministerio de Defensa moderno piensa en proveer fuerza por capacidades. No se trata de comprar un avión, un helicóptero o una fragata, sino de la capacidad de movilidad, de maniobra terrestre o de interdicción marítima. Y la capacidad está compuesta por la logística, el mantenimiento, la doctrina, la organización, la gente y la infraestructura", dice Giha.

El segundo escenario está relacionado con las alianzas público-privadas. En el Reino Unido se está iniciando un proyecto con aviones tanqueros bajo una iniciativa de financiamiento privada (PFI, por su sigla en inglés), en la que las empresas asumen los riesgos que tiene la Defensa en términos de costos y gastos de mantenimiento. Bajo el nuevo modelo, el Ministerio de Defensa británico tiene un contrato a 30 años con los privados bajo el cual paga por la hora de uso del avión. Hoy, en los tres primeros años, el Ministerio de Defensa en Colombia paga por un avión o un vehículo, en muchos casos sin que hayan llegado a los hangares. Y durante 30 años tiene que mantenerlo. "El nuevo esquema es más eficiente y efectivo", advierte la viceministra, quien agrega que se está escogiendo un programa piloto para avanzar en este sentido.

Este modelo incluye el mantenimiento. "Estamos revisando la obsolescencia de los equipos. Solo en el tema aéreo, hay dos equipos -de 30 tipos de equipos que tenemos- que se llevan 50% del presupuesto. La eficiencia no solo es ahorro de recursos sino hacer más con lo mismo", dice Giha.

El tercer escenario es una visión de generación de conocimiento para sustituir importaciones, cobijada por desarrollos de ciencia y tecnología. Empresas como Indumil, Cotecmar o la Corporación de la Industria Aeronáutica de Colombia (CIAC) vienen avanzando en el desarrollo de proyectos que las ponen a la vanguardia en la región y pueden convertir al país en un hub de desarrollo. Por ejemplo, Indumil va a empezar el próximo año a fabricar visores nocturnos que permitirían ahorrar hasta 35% de su costo y Colombia abastecería a Latinoamérica. La CIAC, por su parte, avanza con el proyecto de los offset de Embraer que busca mantener y modernizar en Colombia parte de los 300 aviones Tucano que hoy vuelan en el mundo. Además, con la compañía Sikorsky, tiene un simulador de vuelo que opera en Tolemaida y permite entrenar a los pilotos en Colombia. A su vez, Cotecmar y sus lanchas tienen acogida en Perú y Ecuador, y en la región.

En este momento, el Viceministerio está en la identificación de problemas en los que la intervención tenga mayor impacto. Uno de ellos es el de la salud. "Tenemos la tercera EPS más grande del país, con un millón de usuarios, entre activos, retirados y sus beneficiarios, dice Giha. Cualquier cosa que hagamos allí es importante".

La tarea para la Viceministra no será fácil. Además de convencer a las fuerzas militares y cambiar el paradigma, tendrá que escoger con pinzas dónde podrá intervenir el recurso privado sin menoscabar la soberanía ni la seguridad nacional. Y claro, cómo hará más eficiente el manejo de los recursos del personal, en especial en una guerra que todavía no ha terminado.

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