| 1/21/2011 12:00:00 AM

¿La casa en venta?

El Gobierno podría salir de varios de sus activos para costear la emergencia invernal y financiar presupuesto.

La semana pasada, el ministro de Hacienda, Juan Carlos Echeverry, anunció que el Gobierno venderá este año entre el 1% y 2% de sus acciones en Ecopetrol para financiar la emergencia invernal. Se trata de una operación que le permitirá recaudar entre US$800 y US$1.600 millones, que servirán para paliar los estragos que dejó el 'diluvio universal'.

El invierno, sin precedentes en la historia del país, le cambió la agenda al gobierno del presidente Juan Manuel Santos. Antes de la emergencia invernal, la estrategia era clara: cambiar la participación de la Nación en algunos de sus activos, por otros activos para generar mayor competitividad. Así, se planteó originalmente la venta del 10% de las acciones de Ecopetrol para financiar obras de infraestructura y darle impulso a esa locomotora.

Sin embargo, luego de los desastres que causaron las fuertes lluvias, ya no se trata de cambiar un activo por otro, sino de atender a los damnificados y reconstruir las viviendas y carreteras que quedaron destrozadas por el 'tsunami' invernal.

Aunque aún no hay cifras específicas del impacto generado por este fenómeno climático, según cálculos del Ministerio de Hacienda y Crédito Público para el periodo 2011-2014 se requerirían alrededor de $14 billones para atender la emergencia.

Según los planes del Gobierno, por ahora, las cuentas gruesas están cubiertas: $6,3 billones para el fondo de calamidades que provendrán del impuesto al patrimonio ($3,3 billones); el gravamen a los movimientos financieros, GMF ($2 billones); y del presupuesto nacional que quedó de 2010 (cerca de $1 billón). Y el fondo de adaptación, cuyos recursos se estiman entre $8 billones y $10 billones, se atenderá con la venta del 10% de Ecopetrol. La venta de esta participación se hará por tramos y en consonancia con la estrategia de la petrolera que también tiene en su agenda la capitalización del 9,9%.

"No habrá emisiones de TES para financiar la emergencia invernal. Para atender cualquier descalce temporal de fuentes de financiamiento, se hará con TCO's (TES de corto plazo), que se cubrirán apenas lleguen los recursos", dice Juan Carlos Echeverry, ministro de Hacienda.

¿Es suficiente con la venta del 10% de Ecopetrol para atender estas necesidades y las demandas de las locomotoras? Por ahora, todo indica que sí. Para el ex ministro de Hacienda, Óscar Iván Zuluaga, la estrategia del Gobierno tiene sentido: atender la emergencia invernal con la venta del 10% de Ecopetrol, más el impuesto al patrimonio y los otros recursos, y tener como colchón otras participaciones de la Nación en empresas de energía como ISA, Isagen, Gecelca, Urrá y las cinco electrificadoras que no se lograron vender en el gobierno del presidente Uribe (Boyacá, Meta, Huila, Nariño y Caquetá).

"La participación de la Nación en esos activos puede valer entre $12 billones a $14 billones. Al Gobierno le queda un colchón en la eventualidad de necesitar más recursos para el resto del financiamiento de las vías de competitividad en materia de infraestructura. Además, el planteamiento de fondo es que la tributación, el día de mañana, quede para financiar inversión social en el mediano y largo plazo en el plan de desarrollo del gobierno", dice el ex ministro Zuluaga.

Además de la participación en Ecopetrol, el Gobierno también está pensando en vender las cinco electrificadoras. "Esos recursos, que aún no están estimados, servirían para financiar presupuesto. Sin embargo, no hay afán en vender otros activos, aunque eso no quiere decir que no se puedan vender", agrega Echeverry.

El panorama
Como principio básico, el ex ministro de Minas, Luis Ernesto Mejía, tiene la certeza de que el patrimonio público está mucho mejor invertido en generación de bienes públicos, como solucionar problemas que vienen con el invierno -educación y salud-. "Eso es más rentable que las mejores utilidades que pueda producir una empresa. En ese sentido, soy amigo de que el Estado pueda vender parte de sus activos que están concentrados en actividades meramente empresariales", explica.

Bajo esa consideración, Mejía cree que es más sensato vender aquellos activos en donde no hay una posibilidad de alcanzar mucho más valor. "A la hora de decidir una venta, en primer lugar pensaría en empresas como ISA que hoy tiene un muy buen valor bursátil, que es una empresa bastante predecible, que está especializada en manejos de infraestructura lineal que generalmente están ajustados a peajes, a concesiones y que están totalmente reguladas. En segundo lugar consideraría empresas como Ecopetrol e Isagen que están en planes de crecimiento, actuando como compañías -una de petróleo y gas y otra de energía en competencia- creciendo sus activos de generación de caja y seguramente van a tener un mayor valor en su próximo futuro", analiza Mejía.

Sin embargo, la principal preocupación de corto plazo del Gobierno no es definir qué otros activos, además de Ecopetrol, entran en venta sino qué tan rápido se pueda ejecutar esa inversión pública. "Me preocupa la eficacia con la cual salgamos a ejecutar todas las obras. Los recursos están y se entregarán como 'una bolsa de suero', dependiendo de las necesidades de los Ministerios, de tal manera que no se atrape caja y buscando darle mayor celeridad a las obras. Por ejemplo, estamos trabajando con el Ministro de Transporte para que los estudios de las obras no se hagan en un año sino en seis meses", dice Echeverry.

En esta preocupación coincide Andrés Escobar, ex subdirector de Planeación. "La limitante de fondo es la capacidad de ejecución del Estado. Cuando se tiene la posibilidad de gastar el 10% de Ecopetrol en tres años, que representa más del 3% del PIB, es una buena tarea. Pero si además va a vender otros activos, el Gobierno no tiene la capacidad de ejecutar y eso se convertiría en un riesgo de que la corrupción y la falta de capacidad de supervisión del Estado termine malgastando esa plata", señala el ex funcionario.

Además, este es un año de elecciones regionales y muchos políticos locales tienen sus ojos puestos en esos recursos. " Por eso el Gobierno, además de reponer una riqueza que se perdió y al vender parte de Ecopetrol va a dejar de recibir dividendos que a futuro le llegarían si se quedara como está, debe tener mucho cuidado de que la plata no caiga en la rapiña de la politiquería local", agrega Escobar.

Bajo este panorama, el Gobierno debe enfocarse. Primero, porque en principio la caja que necesita para atender la emergencia está prevista y no requiere en el corto plazo cambiar por caja unos activos que hoy producen recursos, pues se llenaría de plata. Y, segundo, porque los procesos de venta de activos son dispendiosos, largos y costosos y, en muchos casos, no van más allá de los anuncios, como sucedió con la fallida venta de Isagen en la administración del presidente Uribe.

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