| 8/6/2009 12:00:00 AM

La banca cambia de chip

Los bancos colombianos se preparan para ofrecer tarjetas débito y crédito inteligentes. AV Villas toma la delantera con la mira puesta en los servicios de valor agregado.

A partir del próximo primero de enero, los bancos colombianos están obligados a ofrecer tarjetas inteligentes para reemplazar las tradicionales de débito y crédito de sus clientes. Esta medida, que hace parte de una iniciativa de la Superintendencia Financiera para evitar la clonación, guiará las iniciativas comerciales de las corporaciones en el futuro.

Más que simples documentos, las tarjetas inteligentes son 'pequeños computadores'. Formadas por microprocesadores, memorias independientes y sistemas operativos, están en capacidad de gestionar aplicaciones y almacenar datos que se relacionen con servicios independientes. Esta característica les permite prestar servicios de valor agregado independientes a la actividad bancaria.

Según Jesús Alberto Ramírez, gerente de servicios financieros de IBM, el cielo es el límite para los servicios que pueden prestar estas tarjetas. "Por ejemplo, si el usuario contrata un seguro, la institución podría almacenar en ella toda su información médica de urgencias, como tipo de sangre o alergias. Si la persona sufriera un accidente, los médicos sabrían exactamente cómo atenderlo de la forma más adecuada", comenta.

Para Dimas Gómez, director de mercadotecnia de transacciones seguras de Gemalto para Latinoamérica, otro de los servicios más novedosos es el de 'monedero electrónico'. En este, la tarjeta almacena pequeños montos de dinero en su memoria interna y por fuera de la cuenta bancaria del usuario, para que este realice pequeños pagos de forma rápida y sin necesidad de escribir su clave.

Anticipándose al cambio

La primera entidad financiera en comenzar un proyecto relacionado con esta tecnología es AV Villas, que ya tiene en funcionamiento 2.600 tarjetas inteligentes (2.200 de débito y 400 de crédito), como parte de un plan piloto que lanzó entre sus funcionarios. En la actualidad, la institución cuenta con 126 cajeros automáticos con una ranura para recibir esta clase de plásticos y espera terminar el año con 350 en todo el país. Aunque la normativa de la Superfinanciera entrará a regir el próximo año, y solo obliga a las entidades a ofrecer el producto, AV Villas lanzará su tarjeta inteligente en agosto, y su objetivo es masificar su uso entre sus clientes, y convertirla en herramienta de competencia para captar nuevos usuarios.

"En 2008, la inversión para este proyecto estaba en el orden de los US$3,8 millones y este año ronda los US$2,4 millones. Estas cifras están representadas en la compra de cajeros, de tarjetas, en certificaciones de las franquicias y en los desarrollos correspondientes", comenta Juan Camilo Ángel, presidente de AV Villas.

Si bien Ángel deja entrever que con la masificación de la tarjeta el objetivo es desarrollar negocios de valor agregado, no se compromete a anunciar qué tipo de servicios prestarán, ni cuándo.

Otra corporación que comenzó este cambio es el BBVA Colombia, que ha invertido cerca de US$1,2 millones en adecuar sus cajeros automáticos y los dispositivos en las oficinas. "Hay que tener presente que se trata de un proyecto que integra muchas áreas y funciones al interior de las organizaciones", dice Adriana Parrado, responsable de financiación al consumo y tarjetas de crédito de la institución.

Estas inversiones también llegan hasta los proveedores de tecnología, que se han adelantado al mercado y desde hace varios años incluyen la opción de recibir tarjetas inteligentes en sus equipos. "Todos nuestros cajeros electrónicos y soluciones de transacción pueden recibir estas tarjetas con chip. Solo falta que sus propietarios habiliten esta propiedad para solicitarlas cuando sea necesario", dice Óscar Jaime Agudelo, líder del centro de solucione financieras de IBM.

Jeannette Rodríguez, jefe de comunicaciones corporativas de MasterCard para América Latina, comenta que los datáfonos de la compañía, al igual que los cajeros electrónicos de Redeban, ya están en capacidad de cumplir con este requerimiento. "Tenemos la ventaja de ser líderes en este mercado pues, de las 395 millones de tarjetas que tiene nuestra compañía en el mundo, la mitad integra esta tecnología", dice.

La implementación de esta nueva tecnología está guiando la inversión de las entidades financieras este año, que se han visto obligadas a acondicionar toda su infraestructura a esta nueva realidad. El cambio implica habilitar redes de cajeros automáticos, cambiar datáfonos en el comercio y reemplazar los lectores de las oficinas bancarias.

¿Tiene algo que decir? Comente

Para comentar este artículo usted debe ser un usuario registrado.

EDICIÓN 531

PORTADA

La Bolsa de Valores necesita acciones urgentes

Con menos emisores, bajas rentabilidades y desbandada de personas naturales, la Bolsa busca recuperar su atractivo. Finca raíz, su nueva apuesta. ¿Será suficiente?