| 6/24/2015 12:00:00 AM

Turismo de bienestar, un negocio que promete

El bienestar es una de las grandes apuestas del Gobierno en materia de exportación de servicios de turismo. ¿Qué se está haciendo para lograrlo?

En los últimos años Colombia se ha convertido en un referente del turismo de salud. Cada día más extranjeros llegan al país atraídos no solo por los bajos precios que se ofrecen en el mercado local, sino por la calidad de los procedimientos médicos que aquí se practican.

Datos del Programa de Transformación Productiva del Ministerio de Comercio Industria y Turismo indican que entre enero y marzo de este año ingresaron al territorio nacional 6.916 personas por turismo de salud, mientras en 2014 el número se acercó a los 42.000. En el primer trimestre de 2015 las exportaciones de este sector sumaron US$21,7 millones y el año pasado totalizaron US$144 millones.

Para el Gobierno, estas cifras son un buen indicador para la nueva apuesta que tiene: convertir el turismo de bienestar en otro renglón competitivo en el marco del programa de apoyo a sectores de clase mundial y poner al país en el radar de quienes quieren acceder a este tipo de servicios.

Tal como sucedió hace unos años con el turismo de salud, un sector del que no había estadísticas ni reglas de funcionamiento claras y que hoy se perfila como un gran exportador con un plan de negocios definido, el Gobierno pretende que el país visibilice y explote la oferta que tiene en materia de bienestar a través de los spa, el termalismo y la talasoterapia (método terapéutico basado en la utilización de agua de mar, algas, barro y otras sustancias extraídas del mar).

Antes de 2010 el país no figuraba en el ranking de spa en la región. Hoy el panorama ha cambiado y Colombia se ubica quinta en esta medición, liderada por México, según la Asociación Latinoamericana de Spa.

Esta agremiación señala que una tendencia de los turistas es visitar los llamados spa de destino, donde se brinda hospedaje, alimentación, tratamientos terapéuticos, recreación y entornos naturales, una oportunidad que el país no quiere dejar pasar pues cuenta con una oferta alineada con estas necesidades.

Por esta razón, Gobierno y empresarios trabajan de la mano para determinar acciones estratégicas tendientes a lograr la competitividad del sector, mediante una reglamentación que permita definir condiciones claras de operación, con una hoja de ruta que se espera esté lista antes de finalizar este año.

“El salto que queremos dar es a ofrecer servicios de valor agregado”, señala César Peñaloza, gerente del Programa de Transformación Productiva del Ministerio de Comercio Industria y Turismo. La prioridad para el directivo es reglamentar el sector y vincular a todos los actores con el fin de trabajar con una normatividad clara.

Oferta amplia

Estas políticas le permitirán al turismo de bienestar colombiano empezar a figurar en las estadísticas de una industria que en Latinoamérica facturó US$70.000 millones en 2014 y para este año proyecta un monto de US$95.000 millones.

Empresarios del sector consideran que las condiciones están dadas y es el momento de visibilizar esta actividad turística, pues la oferta es amplia.

Datos del Servicio Geológico Colombiano –antes Ingeominas– indican que en el país hay más de 300 fuentes termales. De esta cifra, dice Rodrigo Castro, director científico de Termales El Batán, alrededor de 80 tienen un alto potencial y un gran beneficio médico-curativo.

Claudia Ronderos, gerente de Entremonte Wellness Hotel & Spa, coincide en esta apreciación, pero reconoce que, si bien se ha avanzado, una de las grandes barreras es el desconocimiento existente sobre el turismo de bienestar, además de que hay una delgada línea que no permite marcar diferencias entre el turismo de salud y el de bienestar, lo cual debe solucionarse con la reglamentación.

Consideran importante definir las características de un spa, normas de operación y servicios que pueden prestar, entre otros aspectos que son clave para formalizar una actividad que hoy no cuenta con estadísticas ni datos oficiales que permitan hacer mediciones.

Por esta razón, una de las prioridades es crear un gremio que le permita al sector tener representatividad y definir lineamientos en aras de su crecimiento. Se espera que este objetivo se cumpla en el marco del Segundo Simposio Internacional de Termalismo y Spa que se llevará a cabo del 2 al 4 de julio en la ciudad de Manizales.

Pero no todo es color de rosa en este proceso. Rodrigo Castro señala que hay amenazas que ponen en riesgo el desarrollo del sector y particularmente del termalismo. Se trata de la minería, que además de contaminar algunas áreas, puede afectar y reducir las fuentes hídricas, base de esta actividad.

Así las cosas, será necesario esperar cuánto tiempo tarda el pleno desarrollo de este sector de clase mundial y cuándo se empiezan a ver cifras reales del trabajo realizado.
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