| 3/26/2010 12:00:00 AM

La agenda millonaria

En los próximos tres meses podrían quedar definidos tres negocios clave en los que participa el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones: el satélite, el tercer canal y la adjudicación de espectro, los cuales representan inversiones por más de US$300 millones.

Satélite: Adjudicación para junio

La estructuración legal del proceso de adjudicación de la fabricación de un satélite para Colombia y de cómo se pueden constituir las garantías para un producto aeroespacial de alta tecnología son los dos principales factores que está analizando el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones con los seis grupos interesados de Canadá, Estados Unidos, Holanda, Francia y Rusia.

“Este es un proceso que tiene características distintas de contratación por la complejidad del producto y de los jugadores”, dice el ministro Daniel Medina. Al cierre de esta edición, el Ministerio tenía una segunda reunión con cada grupo interesado para acercar las prácticas de estas empresas en sus operaciones internacionales con la Ley 80 de Colombia.
 
Hay tres actores fundamentales del proceso: el grupo que diseña y fabrica el satélite, el lanzador del cohete y los que se encargan de moverlo a la órbita geoestacionaria. Son grupos independientes que no se presentan en consorcios ni uniones temporales y donde cada uno de ellos responde por su tarea específica, lo que dificulta la contratación por medio de la Ley 80. “Ninguno de los tres jugadores del proceso quiere asumir los riesgos de los demás. Esa es una práctica estándar en ellos y nos pone en dificultad ante la Ley 80 porque no podemos estructurar legalmente la licitación con un solo contratista. En este punto estamos analizando la posibilidad de tener una figura parecida a una administración delegada, como una gerencia de proyecto, donde cada uno de los actores nos responde por su parte con unas garantías o, de lo contrario, tendríamos que generar varios contratos”, explica Medina.
Además, el riesgo se incrementa porque las garantías de seguros son dinámicas, van cambiando de acuerdo a como se va comportando la industria. “Ahí tenemos otro problema, porque la Ley 80 está diseñada para comprar algo en Colombia que no es de alta tecnología, que normalmente es un producto relativamente sencillo y que en consecuencia tiene unas garantías de calidad muy claras. Pero en esta industria el dinamismo de las pólizas es diferente”, dice el funcionario.

¿Cuáles son las opciones? Una, reglamentar la Ley 80, vía decreto, específicamente para productos de alta tecnología aeroespacial. Y dos, si después de los análisis legales no se puede hacer esa reglamentación, el Ministerio tendría que insistir ante la Procuraduría para que avalara una contratación gobierno a gobierno.

El cronograma del Ministerio establece que después de Semana Santa, a mediados de abril, estaría sacando el decreto para avanzar en las licitaciones en mayo y tener todo listo para adjudicar en junio. El precio, cerca de US$250 millones, no se cambiará.

Este proceso es clave para el Gobierno por los ahorros que, según el Ministro, se pueden generar. “Si no lo hacemos, no vamos a tener dinero para llegar a los antiguos territorios nacionales y a regiones apartadas del Chocó, Cauca, Nariño y la frontera con Venezuela. Adquirir un satélite propio nos permite ahorrar US$150 millones”, dice Medina.

Tercer canal, habrá cambios

En la definición y adjudicación del tercer canal hay cinco temas por resolver, que tanto el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones como la Comisión Nacional de Televisión (CNTV) y los jugadores están analizando: la frecuencia; el acceso a redes públicas –es decir, cómo los entrantes van a transportar la señal de televisión–; el precio base del tercer canal; qué tipo de subasta es –si es solo de dinero o dinero más contenido– y el manejo de riesgos.

“Hemos avanzado con el siguiente enfoque: mente abierta. No vamos a clonar el proceso anterior. Si hay que hacer cambios los vamos a hacer para acercar las posiciones con las entidades de control, los entrantes y los establecidos, hasta donde se pueda. Pero está claro que consenso total no va a haber”, dice el ministro Daniel Medina.

Después de Semana Santa se reabrirán los prepliegos, pero hay algunos puntos por afinar. Por ejemplo, qué pasa si solo llega un oferente, circunstancia parecida a la adjudicación de PCS en el pasado. Según Medina, es un tema que se está analizando y es un desafío de teoría económica muy complejo porque habría casi que simular lo que podría pasar en una subasta. Uno de los mecanismos es analizar las adquisiciones hostiles en bolsa, dónde se sobrepaga el precio de la acción y hasta dónde estaría dispuesta a ir la empresa entrante.

Otro tema que está en discusión es si podrían entrar nuevos jugadores en el proceso. Para Medina, ya no pueden entrar otras empresas porque el registro único de operadores es válido por dos años y no se puede reabrir legalmente. La única posibilidad es si se retiran y hacen inválido el registro, porque solo quedaría uno. En ese caso, sí se abriría y sería el único escenario en el que podrían entrar nuevos jugadores.

De acuerdo con el Ministro, después de Semana Santa arranca el proceso con muchos cambios y se espera que el canal se adjudique a finales de junio. ¿Cuáles son los grandes cambios? “Lo único que puedo decir es que el precio base va a cambiar, así como el mecanismo de subasta y el factor de corrección si solo hay un interesado”, puntualiza Medina.

Espectro, nuevas ofertas de banda ancha movil

La adjudicación de nuevas bandas y espacios de espectro para que los operadores realicen ofertas de negocio relacionadas con banda ancha móvil, se mueven en tres escenarios. El primero, la ampliación del espectro de 1900 para los móviles. Comcel ya tiene diez MHz adicionales, Tigo solicitó otros diez, que están por autorizarse, y MoviStar aún no ha pedido ampliación.

El segundo proceso es el de la banda de 2.5, cuya apertura se esperaba al cierre de esta edición. Se trata de entre 60 MHzy 90 MHz para dos o tres jugadores, “depende de qué apetito haya por esa subasta, en la que solo pueden participar aquellos que no superen el tope de los 55 MHz, como grupo empresarial”, dice el ministro Medina, lo que deja por fuera a Telmex, Comcel, Telefónica, Colombia Telecomunicaciones y Tigo.

De esta manera, los interesados serían ETB –aunque no se sabe si mantenga su interés, dado su proceso de búsqueda de socio estratégico–, Une –de EPM–, Avantel, DirecTV, y dos empresas asiáticas, una coreana y otra china.

El objetivo es que estos nuevos operadores ofrezcan servicios móviles terrestres y generen una mayor competencia de banda ancha móvil, con tecnologías que podrían ser Wimax u otras. Las empresas tienen un mes para preparar las ofertas y paralelamente se están validando los requisitos para definir quiénes quedan habilitados para ir a la subasta. Se calcula que el valor de la subasta podría sumar más de US$50 millones.

Y el tercer tema en este campo está relacionado con la banda de 700 megas, una de las más atractivas por su propagación, pues es baja su frecuencia, pero lo suficientemente alta para que no haya interferencias.


“Hicimos un acuerdo con la CNTV para que ellos liberen la banda de 700 megas a partir de junio de este año y nosotros le dimos en contraprestación la banda de 470 a 512 para televisión digital y la estamos liberando”, dice Medina.

Sin embargo, este gobierno no alcanzará a abrir la licitación de la banda de 700 megas, que se conoce como la del dividendo digital y que recientemente adjudicó Estados Unidos.


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