| 9/29/2006 12:00:00 AM

La agenda de ISA

Luego de la compra de la compañía de transmisión paulista, ISA se convierte en el transmisor de energía más grande de América Latina. Ahora vienen nuevos retos: la interconexión con Panamá, la apuesta en el negocio de gas y el futuro de sus inversiones en telecomunicaciones.

En menos de dos meses, Interconexión Eléctrica S.A., ISA, sacudió el mercado de transmisión de energía, en medio de su proceso de expansión regional y de negocios, con varias decisiones.

La primera fue quedarse con el 50,1% de las acciones ordinarias de la Compañía de Transmisión de Energía Paulista, con una inversión superior a US$535 millones. La segunda, aunque la autorización del gobierno peruano está pendiente, consiste en compra de cerca del 72% de Transmantaro, que estaba en manos de Hydro-Québec —57%— y el Estado peruano —15%—, que ISA —en asocio con la Empresa de Energía de Bogotá, EEB— adquirió por medio de Rep, su filial en Perú. La tercera, sin embargo, no fue tan favorable. Era su debut en el negocio del gas, para operar el gasoducto de Ecogas que está en manos de los fondos de pensiones. El ganador de este proceso fue la canadiense Enbridge.

Así, al finalizar este año, los ingresos consolidados de ISA serán del orden de US$1.100 millones —cerca de $2,5 billones—, más del doble de los que registró el año anterior. Este incremento se da, en especial por el negocio en Brasil con el que duplica no solo sus ingresos sino su infraestructura. A los 17.000 kilómetros de líneas que poseía, se sumaron más de 18.000 de la empresa brasileña que hoy está bajo su control, circunstancia que se repite en subestaciones y mayor capacidad de transformación. Mientras que la compra en Perú le permite integrar la infraestructura de transmisión del centro y norte, con las que tiene REP —su filial en ese país en asocio con EEB— al sur, potenciando proyectos de interconexión en la región.

Las movidas de ISA se dan en momentos en que los países de América Latina registran crecimientos económicos y necesitarán energía para capitalizarlos. Por ejemplo, la adquisición en Brasil no solo le permite a ISA tomar una infraestructura y un negocio maduro, sino estar más cerca de un mercado que al año licita en nuevos proyectos entre 2.500 y 3.000 kilómetros de redes.

En esas condiciones, la expansión de ISA le ha permitido convertirse en el jugador más grande de la región —con 35.000 kilómetros de redes— y en una multinacional de la transmisión eléctrica, donde sus utilidades también han tenido un buen comportamiento. Entre enero y agosto de este año, ISA reportó utilidades netas por más de $180.000 millones, 30% más de lo que esperaba para ese período.

Así como se destaca el crecimiento de sus ingresos, también deberá conseguir recursos para financiar su expansión. Según explicó Javier Gutiérrez, en el caso de Perú, el negocio se hará con el flujo de caja de la empresa; y en Brasil se han realizado financiaciones de corto plazo con ABN Amro y JP Morgan. "Estamos en el proceso de ir a la financiación de mediano y largo plazo para sustituir parte de esta financiación y estamos considerando distintas alternativas que van desde créditos sindicados y emisiones de bonos hasta emisión de acciones. Por ahora, estamos concentrados en los dos primeros", explica Gutiérrez.

Y el mercado ha respondido: el 21 de septiembre ISA colocó bonos en el mercado colombiano por $110.000 millones, en una operación que tuvo una sobredemanda de 2,17 veces.

Pero con esta expansión, para algunos analistas, la pregunta es si se deben mantener los recursos públicos y el gobierno sostener su participación accionaria del 59%. "La empresa rebasó el ámbito local, es sostenible sola y debería desentrampar los recursos fiscales, pues el riesgo de ISA es igual al riesgo político de la región", explica un analista.

A pesar de que el gobierno no ha manifestado su interés por reabrir el debate sobre su desinversión en ISA, es una discusión que el sector tiene pendiente. Para Carlos Arturo Flórez, director de la Unidad de Planeación Minero Energética, UPME, está demostrado que el gobierno empresario no es lo más exitoso. No por el estigma de ser público, sino por las circunstancias de competir contra la inversión social. Esa es una competencia desigual. Hay que tener condiciones para competir y correr riesgos para desarrollar empresa e incursionar en mercados. ISA necesita capitalizarse, necesita crecer. ¿Cómo lo va a lograr? ¿Será que el Estado le va a dar recursos para hacerlo? Es muy difícil", agrega.

Los movimientos empresariales de ISA se dan en momentos en que el sector energético del mundo está en pleno reacomodo de portafolios, como el caso de Hydro-Québec, y negociaciones internacionales, como la de Eon que busca quedarse con Endesa.

De esta manera, las tareas de ISA no se detienen. Además de apostar a nuevas opciones de expansión de un portafolio de 35 proyectos en la región, en su agenda está la interconexión eléctrica con Panamá, el ingreso al negocio de gas, luego de perder la operación de Ecogas, y definir qué va a pasar con el negocio de telecomunicaciones.



Las tareas

"Lo importante no son las interconexiones. Lo fundamental es la integración energética. Hay que soñar con Sudamérica y Centroamérica integradas, pero para que haya integración se requieren interconexiones no solo eléctricas sino gasíferas", señala Flórez, de la UPME.

En ese sentido, Panamá aparece como uno de los destinos para lograr esa integración en energía eléctrica y en gas, con una oportunidad adicional: la expansión del canal requerirá recursos energéticos adicionales. En la interconexión eléctrica, el BID facilitó los recursos para los estudios ambientales y de diseño por US$1,5 millones. El proyecto de integración en Centroamérica, en el que ISA participa con acciones en el proyecto Siepac, estará lista en octubre de 2008, mientras que la interconexión con Panamá está programada para finales de 2009, que incluiría un tramo submarino. Además, se está construyendo el gasoducto colombovenezolano, en el cual si bien inicialmente Colombia venderá gas al vecino país, Venezuela en el largo plazo lo utilizará para sacar su gas hacia Centroamérica.

Sin embargo, hay dos preocupaciones: una, que las dos energías compitan y canibalicen esta posibilidad de interconexión. Para Flórez, de la UPME, eso está descartado porque hay mercado para las dos. "El gas se puede utilizar no solo para la generación de energía, sino para usos domésticos o industriales", explica. La segunda, la vulnerabilidad del sistema por los ataques de la guerrilla colombiana. "Aunque los atentados se siguen presentando, la afectación del sistema es mínima. En la interconexión con Ecuador, no obstante algunas dificultades, el impacto es muy bajo. Consideramos que eso sucedería en el caso de Panamá. Hacia Urabá, hay una doble alimentación que sube el nivel de confiabilidad", explica Gutiérrez, de ISA.

En el caso del gas, a pesar de haber perdido con Enbridge por la operación de Ecogas, ISA mantiene su apuesta en este negocio. "Seguimos tratando de incorporar oportunidades. Vamos en un proceso de aprendizaje y esperamos concretar alguna oportunidad en los próximos meses. Con el gas se maneja esa relativa afinidad que hay en las dos infraestructuras lineales. En ese sentido, mantenemos el objetivo de ir al sector de gas en la actividad del transporte, en Colombia; pero también estamos buscando oportunidades afuera", dice Gutiérrez.

Y frente al negocio de telecomunicaciones, la competencia y los procesos de consolidación, advierten una etapa muy compleja. Allí, ISA tiene dos actividades: una, Internexa, conocido como el portador de portadores cuya afinidad con la parte energética tiene sentido por la utilización de los corredores de infraestructura, pues hay un potencial por la integración de las redes en la región. Por otro lado, está Flycom, el servicio de valor agregado. Tiene un riesgo diferente, pues su actividad no es tan afín con la del grupo y esta empresa, hace un par de semanas, fue capitalizada por ISA. "Flycom juega un papel interesante, pero entendemos que este fenómeno de consolidación representa un riesgo de características diferentes al de transporte, en el que estamos concentrados. Estaremos atentos a los movimientos del mercado para tomar una decisión", puntualiza Gutiérrez.

La agenda de negocios de ISA está abierta. Las opciones para seguir con su proceso de consolidación se mantienen, pero así como crece y se expande, aumentan también los riesgos. La meta es blindarse.
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