| 10/10/2008 12:00:00 AM

Jugadas de acero

En el país, la producción siderúrgica y metalmecánica empieza a aumentar, lo que le permitiría al país, en el corto plazo, ser autosuficiente y exportador.

Cuando el sector siderúrgico y metalmecánico estaba a la expectativa de la llegada de Mittal Arcelor, a través de una adquisición en Colombia, o de la definición sobre el futuro de GyJ, la comercializadora nacional más grande del mercado -hoy pretendida por varias multinacionales-, la noticia la dieron Acesco y Votorantim, al anunciar un megaproyecto en Barranquilla para la producción de más de 1,3 millones de toneladas de láminas de acero en caliente, con una inversión superior a los US$1.500 millones, que atenderá no solo el mercado interno sino también el de exportación.

Esta movida empresarial resume, en gran parte, lo que está pasando en este sector que representa el 12% del PIB industrial del país. Por un lado, los grandes jugadores siderúrgicos de la región -Gerdau y Votorantim, entre otros- están en plena expansión, bajo diferentes modelos: entrada a nuevos países, adquisición de activos en mercados donde ya tiene tienen operaciones, ampliación de las unidades existentes o desarrollo de alianzas estratégicas. Y, por otro, los locales están buscando nuevas opciones de crecimiento.

En el caso de Votorantim, la multinacional busca más valor agregado en la cadena, nuevos canales por explotar, la posibilidad de desarrollar plataformas exportadoras y generar sinergias para enfrentar el aumento de precios en materias primas, como el carbón, el mineral de hierro y la chatarra. Acesco, por su parte, encuentra un socio que le permite desarrollar proyectos de mayor envergadura, debido al tamaño de los recursos que tiene, así como apalancar su crecimiento futuro.

En los últimos dos años, Colombia ha tenido una gran dinámica en el sector, luego de la llegada de las grandes multinacionales brasileñas, Gerdau, con la adquisición de Diaco, y Votorantim que compró a Acerías Paz del Río. Muchos de los jugadores locales, lejos de esperar una oferta por ellos, se han movido buscando integraciones y tratando de cuidar sus mercados. Así, GyJ, por ejemplo, le compró a la multinacional Tenaris el negocio de Tubo Colmena, integrando hacia atrás la comercialización con la producción. Lo mismo han hecho Ferrasa -al adquirir Acerías de Caldas, Acasa-; Arme y Fajove, entre otras (ver Dinero 298).

Por su parte, las multinacionales buscan afanosamente mayor masa crítica, aumentar su producción y tener un pie firme en la comercialización. Gerdau compró Comsisa, una planta que estaba en obra gris en Tocancipá (al norte de Bogotá) y le aportará en los próximos meses una producción de 500.000 toneladas de acero, según cálculos de la Cámara Fedemetal de la Andi. Mientras Votorantim, que está detrás de GyJ, lo mismo que Gerdau, está invirtiendo en Acerías Paz del Río más de US$140 millones.

¿Qué quieren capitalizar las empresas? Mientras las curvas de crecimiento de la construcción de vivienda se aplanan, las apuestas por las obras de infraestructura son muy altas. André Gerdau, CEO de Gerdau, en una reciente entrevista a Dinero, planteó el interés de su empresa en nuestro país: "estamos ampliando nuestra capacidad instalada en laminación, figuración y acería, buscando atender al mercado de la construcción y específicamente de infraestructura, ya que se está iniciando el proceso de desarrollo y crecimiento en el país en carreteras, túneles, puentes, puertos, aeropuertos y sistemas de transporte masivo", dijo Gerdau.

También hay nichos que las empresas están explotando. "Hay una expansión de centros industriales que tienen necesidad de construcción. En Corpacero hemos diseñado sistemas estructurales para hacer bodegas y áreas industriales", señala Raúl Eduardo García, gerente de Corpacero.

Para Juan Manuel Lesmes, director de la Cámara de Fedemetal de la Andi, estas movidas, y el incremento en la producción, le permitirán al país llegar en el corto plazo a la autosuficiencia siderúrgica. "En 2007, el consumo aparente fue de 3,1 millones de toneladas y la producción llegó a 1,5 millones. Con las nuevas ampliaciones, a mediados del próximo año estaremos en una producción cercana a los 2,4 millones de toneladas. Mi gran conclusión es que vamos hacia la autosuficiencia en acero", dice Lesmes. Pero, además, se están dando ubicaciones empresariales en la Costa Atlántica, de cara a mercados como el centroamericano, el del Caribe y Estados Unidos.

Además de la movida de Votorantim y Acesco en Barranquilla, la multinacional Arcelor Mittal llegó a la zona franca permanente de esta ciudad en un proceso de corte y perfilado de aceros y Corpacero reubicó también una planta en esa capital, complementando su oferta en Bogotá y triplicando su producción. "Además de las oportunidades internas, Colombia se puede consolidar como un hub metalúrgico para el Caribe y Centroamérica", explica el viceministro de industria Sergio Díaz Granados.

¿Qué viene?

La decisión de Votorantim y Acesco de firmar un memorando de entendimiento para el desarrollo del megaproyecto es una de las jugadas más relevantes hoy. La razón es que estas láminas de acero en caliente corresponden a uno de los sectores deficitarios en la producción local, con importaciones anuales que se acercan a casi 700.000 toneladas. La obra, que entrará a operar en zona franca y firmará acuerdo de estabilidad jurídica con el Gobierno, permitirá suplir esta demanda y proyectarse a mercados como el estadounidense, centroamericano y del Caribe.

Desde principios de esta década, Acesco venía con la idea de desarrollar un gran proyecto que le permitiera al país abastecerse de estas láminas para su mercado interno, pero también para exportar, anticipándose a los aumentos de precios de la materias primas que requieren para el desarrollo de sus productos y los costos de la logística. El primer intento lo hizo el actual ministro de Hacienda, Oscar Iván Zuluaga, quien diseñó con la minera brasileña Vale Do Rio Doce -hoy conocida como Vale- un proyecto para la producción de láminas. Sin embargo, se frustró debido a que el gas que requería el proyecto no se surtió.

Para Carlos Zuluaga, actual presidente de Acesco, el nuevo proyecto no tendrá inconveniente con el suministro de energía. "El proceso del primer proyecto era intensivo en uso de gas. El actual es un proceso más abajo y sigue la ruta convencional de un alto horno, donde se traerá mineral de hierro de Brasil -esperamos encontrarlo también en Colombia- y carbón coquizable de Boyacá. El proyecto es autosuficiente en gas, por el que se genera en la coquería", explica Zuluaga, y agrega: "ahora arrancan las etapas más complejas, iniciando la ingeniería de detalle del proyecto. Debe tomar entre siete u ocho meses y requerirá una inversión de US$15 millones en estudios y, a partir de allí se darán 30 meses para el montaje de la obra", explica. En este joint venture, Votorantim tiene más del 60% de participación y la restante está en manos de Acesco que está definiendo las opciones para buscar los recursos de la obra.

En medio de este desarrollo, el interrogante es cuál va a ser el futuro de Acesco, hoy más cercano a Votorantim, en un sector donde las consolidaciones, compras y fusiones están a la orden del día. "Acesco, como muchas empresas en el país, creció rápida y rentablemente y está llegando a un límite. Si quiere ser de grandes ligas tiene que hacer algo más. La alianza es el primer paso, pero no es para quedarse ahí, porque eso le va a consumir muchos recursos y mucha dedicación en los próximos años. No sería el fin del proceso", dice un banquero de inversión.

Para Zuluaga, la posibilidad de que Acesco haga parte de Votorantim no está planteada en este momento. "Seguimos siendo compañías independientes, pero dentro de las opciones que se han planteado en la evolución de este memorando de entendimiento está la posibilidad de discutir esas opciones", explica.

De otro lado, las empresas productoras locales, como Sidenal, Acasa y Sidoc continúan con sus expansiones. Corpacero, por ejemplo, inaugurará a principios del año entrante un nuevo laminador y una nueva planta de galvanización que se sumarán a la línea de lámina pintada que entró a operar hace unos meses. Estas inversiones superan los US$60 millones y para este año proyecta ventas totales del orden de $300.000 millones, un crecimiento del 35% frente al año anterior. "Hoy, el 25% de nuestras ventas corresponden a exportaciones. Sin embargo, con los proyectos que estamos desarrollando y con la ampliación en la Costa aspiramos a que esta participación aumente significativamente", agrega García.

Mientras estos procesos se dan, una de las inquietudes en el mercado es qué va a pasar con Sidor, la siderúrgica venezolana que ha sido uno de los principales proveedores del país y que está en manos del gobierno venezolano. De hecho, para este año, Lesmes, de la Cámara Fedemetal de la Andi, estima que Brasil desplazará a Venezuela como el mayor proveedor de acero del país. "Sidor está en una transición. Hay un énfasis muy marcado por el suministro en el mercado interno y por atender necesidades como la vivienda popular", dice Lesmes. Sin embargo, hace unas semanas Sidor sorprendió al mercado colombiano al despachar los compromisos que habían adquirido.

Además, la coyuntura de Sidor genera expectativa. "Es una empresa muy grande, pero su situación no es muy clara hacia adelante. Por las características del manejo venezolano, basado en subsidios, podría generar una guerra de precios que preocupa a sus competidores; pero también puede ser muy ineficiente por el contexto político en que se mueve y eso abriría un hueco en el mercado para los demás", explica un analista.

El incremento de la producción en la industria siderúrgica y metalmecánica le entrega al país ventajas competitivas para sectores como el ensamblaje de vehículos y electrodomésticos pues la materia prima estará de primera mano en el mercado nacional. Colombia ya tiene jugadores muy importantes y cada vez más grandes y se está transformando en una plataforma de inversión que puede convertir al país en un eje de servicios y de venta para el Caribe, Centroamérica y Norteamérica.
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