| 9/2/2005 12:00:00 AM

Juego de niños, negocio de grandes

Con una ciudad de 5.000 m2, construida a la medida de los niños, la competencia de los parques de diversiones en Bogotá se pondrá más 'alegre'.

Con una inversión de US$10 millones, Pedro Gómez y Cía. decidió incursionar en el negocio de los parques temáticos y ponerle más alegría a este sector del entretenimiento. Se trata de Divercity, una ciudad a escala en donde los niños podrán asumir más de 50 oficios y profesiones de grandes como banqueros, periodistas, bomberos, médicos, operarios, presentadores de televisión, modelos, etc.

Esta ciudad para 'bajitos', con un área de 5.000 m2, hace parte de las atracciones del nuevo centro comercial Santafé, que la firma construye en el norte de Bogotá y que será el más grande del país (200.000 m2).

Según explicó Juan Manuel Borda, gerente de Divercity, el parque ofrecerá diversión basada en los conceptos de educación y entretenimiento. "Todo gira alrededor del eduentretenimiento, un concepto desarrollado para aprender jugando y que nace de la necesidad de los padres de llevar a sus hijos a lugares donde puedan adquirir conocimientos, valores y divertirse a la vez", dice.

Así, los pequeños podrán decidir lo que quieren ser y tendrán total autonomía para gastar el dinero (de juego) que se les entregará al ingresar a la ciudad. En Divercity, encontrarán barbería, discoteca, emisora, periódico, fábrica de dulces, telefónica, perfumería, joyería, escuela, panadería, cajero automático, supermercado, teatro, transporte público y zoológico.



Competencia

divertida

Los que no estarán muy contentos con la llegada de Divercity son los otros parques de diversiones de la ciudad: Salitre Mágico, Camelot y Mundo Aventura. Con una capacidad para 1.800 personas y una entrada que costará $20.000, la nueva atracción será un fuerte competidor, incluso para el parque Jaime Duque y Maloka. Si bien el fuerte de los tres primeros son las atracciones mecánicas, también tienen actividades lúdicas. Mundo Aventura tiene Mundo Natural: una granja autosuficiente para que los niños conozcan en vivo un modelo de desarrollo sostenible en medio de la ciudad. También cuenta con Mundo Científico, un laboratorio interactivo en donde los pequeños pueden reforzar los conocimientos de Matemáticas, Español y Sociales adquiridos en las aulas de clase.

Por los lados de Salitre Mágico, desde cuando asumió la operación en 1998, la firma mexicana Reforestación y Parques ha invertido $45.000 millones en infraestructura, hecho que lo convierte en el parque con algunas de las atracciones más modernas de la ciudad. Si bien Divercity busca que los niños aprendan jugando, el proyecto tiene un alto contenido comercial. El concepto que se aplicará es el del mercadeo experimental, que consiste en poner a los niños a interactuar con las marcas que patrocinarán el parque. De ahí que los catálogos para los potenciales patrocinadores promuevan el proyecto como "oportunidad única para que su marca crezca con los niños".

Por ejemplo, la marca que se encargará de administrar la pasteurizadora donde se les enseñará a los niños todo el proceso de la leche, desde que se ordeña hasta que llega al vaso, podrá planear estratégicamente la comunicación que desee transmitirles a sus pequeños consumidores. En la ciudad habrá una marca de helados, una de gaseosa, un periódico, una de tarjeta débito, un banco, teatro y avión, entre muchas otras previstas.

La competencia no solo será entre parques de diversiones sino también entre las marcas más importantes del país que se disputarán un espacio para estar más cerca de sus pequeños y futuros consumidores.
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