| 8/5/2015 7:00:00 PM

Gigantes de la cerveza en el mundo crean al nuevo competidor de Nestlé

Los gigantes de la cerveza se unen para crear la segunda compañía de café más grande del mundo. Los Santo Domingo participan de este negocio.

Sin mucho ruido, uno de los mercados clave para la economía colombiana, el del café molido e instantáneo, está atravesando un proceso de consolidación similar, en magnitud, al que sufrió el negocio cervecero.

La más reciente movida fue la fusión entre D.E Master Blenders y la división de café de Mondelez para crear un nuevo gigante en este mercado: Jacobs Douwe Egberts (JDE). Gracias a este negocio, JDE se convierte en el segundo actor del mercado del café tostado e instantáneo que mueve anualmente US$84.500 millones. La movida empieza a amenazar la posición de liderazgo que se ganó Nestlé, que tiene 23% de participación del mercado. Tras la operación, JDE se tendría cerca de 16%, esto es, ventas anuales superiores a los US$13.000 millones. Esa es la pelea que se está dando ahora mismo.

Lo sorpresivo es que los nuevos en este negocio son las familias que tienen tradición en el mundo de la cerveza. Entre ellos se encuentran los Van Damme de Bélgica –quienes son socios fundadores de AB Inbev–, y el Grupo Santo Domingo, uno de los accionistas individuales más grandes de la cervecera SABMiller. Ellos se asociaron en AHBV, vehículo mediante el cual se adquirió el 56% de JDE, el nuevo gigante mundial del café. La movida dejó a los Santo Domingo con un puesto en la junta directiva de esta nueva empresa.

La noticia es importante para el país, no solo porque uno de sus principales conglomerados está en medio de las movidas, sino porque el tema está asociado a uno de los productos insignias de Colombia y a los más importantes clientes que compran masivamente el café colombiano.

El negocio de los cafés tostados e instantáneos es liderado en el planeta por firmas como Nestlé, JDE y Green Mountain, que compran el café en grano para tostarlo y ofrecerlo a los consumidores finales. La marca más reconocida en el mundo es Nescafé, pero el portafolio de opciones para los consumidores es enorme, pues tanto en Europa como en Estados Unidos este tipo de productos son demandados masivamente por los consumidores.

Inversionistas Premium

Detrás de las movidas está un fondo conocido como JAB, que administra la millonaria fortuna de la familia Reimann, de Alemania, quienes se habían concentrado en marcas de lujo como Jimmy Choo, Belstaff y Bally. Los administradores son tres protagonistas del mundo de las inversiones: Peter Harf, Bart Becht y Olivier Goudet.

Sin embargo, desde 2012 JAB inició un rally de adquisiciones en el mundo del café. La primera de ellas fue la compra D.E Master Blenders, que se concretó de manera definitiva en octubre de 2013 por un valor total de US$10.400 millones, la mayor operación en la historia de este mercado.

Ahora, en el proceso con Mondelez para el nacimiento de JDE, JAB se asoció con otras firmas de inversión como BDT capital, Quadrant Capital Advisors (del Grupo Santo Domingo) y Société Familiale d’Investissements.

El interés en el mercado del café por parte de inversionistas que han desarrollado su actividad en el mundo cervecero tiene mucho sentido. La cerveza y el café tostado e instantáneo son dos negocios muy parecidos. Ambos utilizan una materia prima agrícola, ambos implican procesos industriales de transformación, ambos se desenvuelven con poderosas marcas locales y exigen de una red de distribución muy fuerte. Finalmente, ambos negocios están sufriendo un proceso de consolidación mundial, con pocas firmas dominando el mercado. Así que lo que se puede es generar sinergias importantes en el desarrollo de ambos negocios.

La movida está relacionada inicialmente con Europa, pues el surgimiento de JDE básicamente significa la consolidación del mercado en ese continente. Sin embargo, la pelea podría llegar al mercado estadounidense, donde el negocio es liderado por Keurig-Green Mountain, que tiene el dominio de las marcas y ha logrado exitosamente imponerse en el mercado de las máquinas preparadoras de café. Actualmente, según la revista Forbes, sus ingresos son superiores a los US$4.700 millones. Keurig-Green Mountain ha construido toda una red de clientes y alianzas que le dan el predomino de sus marcas en ese mercado. Gracias a su acuerdo con Coca-Cola, que el año pasado se hizo a 16% de las acciones de esta compañía, su red de distribución es hoy una de las más fuertes del sector.

Por eso, todo parece indicar que en este mercado aún quedan muchas historias por contar. Según se ha especulado, tendría mucho sentido que el nuevo gigante europeo fuera por el mercado estadounidense. La movida podría incluir comprar una tostadora como Folgers, la más grande de Estados Unidos, y que se buscaran alianzas con Pepsi para los asuntos de distribución, ya que la competencia en ese mercado cuenta con Coca-Cola.

Pero si JDE se mueve, las otras compañías competidoras también han estado desarrollando su propia estrategia de expansión. Keurig-Green Mountain ha seguido con su serie de adquisiciones y alianzas, mientras que Nestlé, que goza del privilegio de tener quizás la única marca mundial de café, Nescafé, ha tenido que empezar a ajustar su portafolio de marcas.

Sin lugar a dudas este es uno de los episodios más interesantes de las últimas décadas en una industria clave para los intereses de Colombia. Mientras que en el país se debate cuál debe ser el futuro del sector cafetero, en el resto del mundo las movidas billonarias y las nuevas estrategias de consolidación empresarial demuestran que es necesario estar alerta para responder a las nuevas realidades del mercado. Todos estos procesos van cambiar radicalmente el panorama de esta industria. Un grupo empresarial colombiano y uno de los tradicionales productos de exportación están en medio de este tsunami cafetero.
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